jueves, 11 de febrero de 2010

Misericordia anticristiana




La misericordia es un tipo de amor del cual casi no se habla, muy característica de la gente de fe, principalmente aquella practicante de alguna religión. En el cristianismo la misericordia significa compasión: una bondad compartida, un deseo por ayudar al prójimo, al más necesitado(a) al más mísero(a) también significa perdonar los agravios de otros. Qué raro que casi no se promueva este amor en estos tiempos y en el mes del amor y la amistad, ¿?

La llegada del anticristo. Según la tradición cristiana (leer el Apocalipsis de La Biblia) El Anticristo es la antítesis de Jesús, apodado “El Cristo” (el iluminado) es sinónimo de maldad, enemigo de Dios (Satanás) portador de calamidades y un largo etcétera. A nivel popular se le representa como La Bestia, con el número 666, la cruz invertida, el pentagrama invertido y otro largo etcétera. En la historia de la humanidad a partir de la consolidación del cristianismo en Occidente, al anticristo se le encarna en personajes de probada maldad como Nerón, Drácula, Hitler o George W. Bush, por citar algunos ejemplos.

A partir del arribo del PAN a la presidencia de la república, el protagonismo de la jerarquía católica, pero sobre todo la defensa de sus “valores”, es una constante en aumento, al grado tal que a veces, muchas veces, nos es imposible distinguir entre la ideología laica de un partido de derecha y el discurso oficial de dicha religión. El problema más grave es esa pretendida síntesis forzosa del nuevo presidencialismo panista, el cual se caracteriza por hacer suyos esos “valores” llevándolos a extremos propagandísticos y llegando incluso a su imposición.

El debate sobre las nuevas sociedades de convivencia, entendidos como matrimonios gays; los contramovimientos conservadores para ilegalizar o penalizar el aborto, así como las protestas contra la llamada “píldora abortiva”, son ejemplos de cerrazón dogmática, como también lo son las minimizaciones de la carnicería humana que representa “la guerra contra el narco”, versión apócrifa de una representación cristiana: la justificación de la lucha del “bien” contra el “mal” donde el bien lo representa el gobierno y el mal la sociedad, a la que hay que corregir y castigar, de ahí la defensa irracional de una lucha perdida pero “heroica”, a pesar del derramamiento de sangre.

El ilegítimo presidente Felipe de Jesús Calderón, cuya esperada y non grata presencia en Ciudad Juárez, tuvo que esperar una eternidad, es un acto de soberbia y no de misericordia. Para empezar ¿para qué lo queremos aquí? Hay un slogan muy elocuente en Juárez que dice: te disculpas y te vas, inspirado en la famosa frase de Vicente Fox a Fidel Castro (comes y te vas). Para ese señor, como para los presidentes anteriores a él, Juárez no existe en su agenda. Existen eso sí, los impuestos con los que pagamos su sueldo, por ejemplo, pero no recibimos en cambio ni siquiera un trato digno como mexicanos(as). Hasta la fecha, los mismos medios de televisión, como Televisa, nos muestran como narcotraficantes y asesinos de mujeres en potencia.

La hipocresía panista, porque juegan a ser católicos pero demostrando ignorancia, intolerancia, fanatismo, crueldad e inmisericordia por el sufrimiento humano, es una negación de las enseñanzas cristianas. Peor aún, la combinación de la política con la religión da como resultado en este caso un regreso al pasado: dejar de ser ciudadanos para convertirnos en súbditos del poder político y esclavos del poder religioso. Esto significa aceptar lo que digan los pastores de la política y la iglesia, los mesías del futuro, los profetas de la salvación; en otras palabras: nacer, vivir y morir como borregos. Tal vez de ahí que nos maten como animales en Juárez.

Corren los tiempos electorales. De hecho, a partir de la precampaña como precandidato del PAN a finales de la década del noventa de Fox, vivimos en un permanente estado de campañas electorales en México. Pero conforme se acercan las fechas para “elegir” al nuevo gobernante o representante, los políticos se vuelven más melosos, amistosos y hasta amorosos. Corre dinero a montones, se aplican programas sociales salidos de la nada, se atienden las demandas más apremiantes, se escucha con atención las demandas de la sociedad, etcétera. Todo con un objetivo muy claro, captar tu voto para que las cosas sigan igual o peor y repetir todo el ciclo de nuevo, de tal manera que siempre haya necesidad de expresar tu necesidad y captar tu voto...

Como dicen mis paisanos ahora de la visita de Calderón a Juárez, ¿para qué tanta seguridad, retenes y revisiones por su visita?, ¿por qué no viene como cualquier ciudadano común si tan bien marchan los operativos contra el narco?

Calderón insiste que el ejército se queda en Juárez, contradiciendo lo dicho hace unas semanas que el ejército se iba en estos meses. Aquí es cuando uno empieza a sospechar si las masacres perpetradas por grupos paramilitares, sean del narco, del ejército o de la PFP (no se sabe) no son en realidad una conspiración para mantener el estado de excepción en la ciudad; ¿con qué propósito? Con el de seguir metiendo miedo a la población, de tal manera que nos quedemos desamparados pidiendo auxilio y olvidándonos del gran fracaso que son estos gobiernos corruptos de corte neoliberal, sean panistas, priistas o de cualquier otro partido. ¿Y así quieren celebrar elecciones?

¡NO SOLUCIONES, NO ELECCIONES!



Revolución MMX