viernes, 8 de mayo de 2015

Del 8 de marzo al 10 de mayo




Sin mujeres no es democracia
Anónim@

Coca-Cola, fuente principal de diabetes y osteoporosis en mujeres
Vox Populi


No deje que las campañas electorales empañen su memoria. Acontecimientos importantes y desapercibidos por las/los políticos y candidatos son en realidad las necesidades constantes de la sociedad, principalmente de los sectores más vulnerables.

Es increíble la transformación de un día para otro, de una conmemoración a otra, a veces sin aparente conexión alguna, pero sin duda en un revoltijo colorido y no pocas veces dolorido, de la sociedad mexicana, en eso que Carlos Monsiváis llamó “los rituales del caos”, título de uno de sus libros  (Editorial Era, México, 1995) esa metáfora viva de lo sagrado y lo profano: la mujer guerrillera sobreviene a la familia para luego convertirse en madre abnegada; el espíritu infantil amanece luego como obrero indomable o borrego anestesiado; después la batalla ganada de una segunda independencia librada a fuego y sangre (por cierto, celebrada más en los estados del sur de EEUU que en México) todo eso revuelto con la Semana Santa, la liga de fútbol, las vacaciones, las telenovelas, la primavera.

Se suman también los acontecimientos más recientes en materia de violaciones a derechos humanos, significativamente los actos de limpieza social perpetrados por el Estado ya sea por comisión, omisión o aquiescencia en Ayotzinapa, Tlatlaya, Apatzingán, la desaparición forzada, la tortura y el feminicidio; todas y cada una para hacer caer presidentes y generales, pero por lo pronto alimento del enojo y “santuario” de mártires. El caos administrado por el Estado se llama “democracia electoral” sin la cual no podría legitimar sus prácticas y aplicar el monopolio de la violencia, característico del patriarcado.

 Aquí entra la desvalorada participación de la mujer en todos los acontecimientos importantes de la humanidad. A Marx no le alcanzó el tiempo para vislumbrar en todo su potencial el poder femenino ni la deuda de equidad de género con ellas. Por eso tampoco alcanzó a percibir la idea de la vía hacia el socialismo a través de una Estada (es decir, a través de imaginarse una transición matriarcal, dejando esa responsabilidad a las mujeres) inconcebible en la época. La idea de ceder poder político a las mujeres tampoco es un tema muy popular actualmente, mucho menos pensar en dejarles todo el poder.

Actualmente para que la mujer acceda a posiciones de poder (sobre todo el político-económico) tiende a masculinizarse, o lo que es lo mismo, a adaptarse y reproducir los patrones masculinos y por lo mismo, el patriarcado. Es una lucha muy dura por el reconocimiento que muchas veces termina fortaleciendo el sistema manteniendo la desigualdad de género y la subordinación a lo masculino. Sin embargo, como los soldados anónimos que mueren en todas las luchas y que provienen principalmente de los estratos más humildes de la sociedad, las mujeres son partícipes de todas las guerras recibiendo a penas un mínimo de reconocimiento. 

Las mujeres no hacen la guerra, participan de la locura patriarcal regida por la testosterona y la ley del más fuerte.  A su manera, hacen frente a las vicisitudes de la vida dirigida por hombres: de la agricultura, la crianza de los hijos e hijas, la esclavitud sexual  y trofeo de guerra,  a las contradicciones y resistencia del feminismo del siglo XXI como bandera de lucha cuya vitalidad depende de la consciencia de la mundo femenino tome de ello, la aspiración femenina trabaja por mejores tiempos para hombres y mujeres, por la emancipación de ambos.

El sufrimiento que ocasiona el patriarcado en la versión capitalista neoliberal del México actual, sería intolerable bajo un régimen matriarcal. ¿Qué madre, esposa o hermana ha renunciado a encontrar a su hij@ perdido, a exigir justicia para su esposo encarcelado injustamente o el hermano asesinado por policías, militares o el crimen organizado (que al caso es lo mismo)? Están en todas las batallas, en todas las trincheras, incluso en las electorales, aunque escasamente. En una democracia femenina el capitalismo habría sucumbido y ninguna elección sería posible sin antes establecer un mínimo de justicia.

El peso del activismo juarense en la ciudad, por ejemplo, no sería el mismo sin la destacada participación de las mujeres en ONG´s, movimientos sociales, la academia y el trabajo comunitario, quienes hacen posible la visualización de las carencias e injusticias sucedidas a diario en Juárez. En este sentido, Ciudad Juárez es una ciudad femenina, una protagonista de las luchas de la mujeres y de la equidad en general, una visión horizontal de las cosas.


 Todavía no es posible desprendernos del siglo XX, seguimos repitiendo clichés del pasado sin advertir las necesidades del presente. ¿A quiénes representan los partidos, los candidatos y los políticos en activo? A sí mismos. Confío en la contribución de las mujeres para esta ciudad, este país y este siglo a fin de cambiar el actual y autodestructivo paradigma patriarcal-capitalista.

domingo, 26 de abril de 2015

A Day in the Life. Un tributo a la gente de Ciudad Juárez




Versión del artista juarense Rubén Villagrán (también puedes checar: https://www.youtube.com/watch?v=KVNRAq1-k3g&index=2&list=PL9r9NOBj4Vha80Le046Q2oS9c_1ZorOIp) 
o ver otros videos originales en el canal de Youtube de Carlos Murillo: https://www.youtube.com/channel/UC9zpYK0SXs9NEvCAmAK5uJQ






viernes, 24 de abril de 2015

domingo, 5 de abril de 2015

martes, 31 de marzo de 2015

¡Juangrabiel en Juárez!


Panem et circenses
Juvenal

La despolitización social es un hecho, como lo es la desaparición de mujeres y el feminicidio. No es un mito, como pretende el gobierno del estado, el empresariado y los medios de comunicación de Chihuahua para aparentar la “buena imagen” de Ciudad Juárez.

No es coincidencia la presentación de Juan Gabriel “El divo de Juárez” en un momento crítico de la vida política del estado cuando el endeudamiento público ha llegado a cifras estratosféricas coincidiendo con el aparente desvío de dinero de las arcas del Estado para la creación del banco Unión Progreso, donde aparece como inversionista el actual gobernador, César Duarte, quien enfrenta actualmente el desafío de la ley ante denuncia interpuesta por el activista Jaime García Chávez, apoyado por el movimiento Unión Ciudadana y políticos de derecha, como el senador Javier Corral.

Además se acercan las elecciones intermedias para elegir a la siguiente legislatura federal. Esto significa la continuación del régimen y el apuro por endulzar la enajenación social para evitarle la amarga realidad de que está siendo robada desde siempre por sus propios gobiernos. El retorno del PRI al poder coincide con la entrada del quinto poder: las redes sociales, eso hace posible ver en el momento mismo el tamaño de las triquiñuelas de las y los políticos adictos al poder y ahora es posible no sólo conocer el atraco a la sociedad chihuahuense, sino de otros hechos que son del dominio público, pero todavía nadie se atreve a denunciar: la relación de Duarte con el negocio de farmacéutico, la compra de ranchos y propiedades en posición ventajosa, entre otras cosas.

El PRI no juega a gobernar, sino a ganar elecciones, ese es su secreto. De ahí los grandes recursos para comprar conciencias por todos los medios, como lo hace su comparsa, el Partido Verde (¿no este debería perder el registro?) lo importante es ganar, no competir. Ya estando en el ejercicio del poder, pueden hacer cualquier cosa, como todos y todas sabemos. Su fórmula es una combinación de abstencionismo/violencia, más compra de votos y/o alianzas con otros partidos. Adicionalmente su más nuevo recurso es una herencia del PAN, el software que contabiliza los votos de manera electrónica; pero por si eso no bastara, también está un INE que avale todo y un TRIFE que lo ratifique.

Por la triste condición enajenante de la mayoría juarense, es víctima de la manipulación de las élites y ahí es donde entra el factor Juan Gabriel. Muchos(as) de los artistas y deportistas no tienen conciencia social, pues están en la misma cultura individualista de “hacer carrera” a la que nos somete la sociedad posmoderna capitalista actual. Por eso a los “exitosos” los vemos como artículos al servicio del sistema; héroes y heroínas con miles y hasta millones de seguidores a quienes seduce y saca jugo el poder político y el mercado.

No es la primera vez que Juan Gabriel apoya al PRI. En 1983 estuvo en el cierre de campaña de Santiago Nieto por la presidencia municipal de Juárez, quien perdió ante el candidato Francisco Barrio del PAN. Luego en el 2007 fue literalmente rescatado por el entonces alcalde Héctor Murguía, el “Teto” ante la amenaza de cárcel por evasión de impuestos. Lo más reciente antes del magno concierto del sábado 28 de marzo, fue la fiesta privada de cumpleaños del actual gobernador en el 2013. El vínculo es pues existente y añejo.

El carisma de Juan Gabriel, su labor altruista en la ciudad y su calidad de ídolo popular, desarma a la gente y la engaña en manos de patrocinadores políticos. Dejándose seducir, la gente olvida rencores y se concentra en la fiesta, el espectáculo, el orgullo. Tampoco se trata de encauzar votos al PRI en agradecimiento, sino de desviar la atención de la catastrófica realidad de Ciudad Juárez y el estado: violencia, narco, represión, militarización, robo y por si fuera poco, la próxima entrada de la explotación del gas de lutitas con la técnica de la fracturación hidráulica o fracking.

Es inútil pensar en la ingenuidad de “Juanga” y la bondad de Duarte; en la práctica  política éstas no existen. Una cosa es tener simpatía o ser admirador de un artista y otro es negar sus preferencias de vida. En estos momentos la relación de Juan Gabriel y el PRI es innegable y tan reprobable como los artistas que tocan en fiestas de narcos, aunque éstos dicen ignorar a veces quién los contrata, pero en este caso y a estas alturas, todo mundo sabe quien es el PRI, ¿será posible que Juan Gabriel no?

Así que no se deje engañar. Toda esta faramalla de la presencia de Juan Gabriel en Ciudad Juárez obedece a intereses bien concretos de quien lo trajo de manera “gratuita” (o sea, con dinero público y/o acuerdos comerciales con franquicias) y no para beneficio del pueblo.  Al igual que los televisores de regalo del gobierno para dar el “salto digital” no sustituyen el hambre ni la pobreza de la sociedad a la que va dirigida, la presencia y presentación de Juan Gabriel sólo es una ridícula y poco efectiva respuesta momentánea y desesperada de quienes más tarde habrán de enfrentar la justicia pensando que así se ganarán la simpatía de la gente.


¿Cuándo es el partido de México contra Brasil?

jueves, 19 de marzo de 2015

¡Asesinan a Carmen Aristegui!



Imagínate esa noticia corriendo por las redes del ciberespacio, ¿qué harías al respecto?, ¿te indignarías un tiempo más o hasta el siguiente mártir o suceso lamentable que entre de moda para sustituir y olvidarse del actual? Sin desearle esta suerte a la famosa comunicadora y periodista, pero su escandaloso despido debe servir también para ir más allá del enojo y reflexionar sobre lo que pasa en México.

El problema no es la censura, si despiden o recontratan a Aristegui, el problema es no ver el trasfondo del contexto donde esto sucede. El país está en una profunda crisis política de la cual no se va a levantar fácilmente. Después vendrán otras Aristegui, otros Ayotzinapa, otros fraudes electorales y mil pesares más, pero si la gente no reacciona, cuando menos piense, ya será un muerto viviente, un cuerpo inerte en la gran tragedia neoliberal nacional al servicio del gringo.

La censura en los medios, por más lamentable que sea, no es el principal problema de fondo, sino la forma pública y vulgar más conocida en que el sistema conspira contra quien considera sus enemigos (su propio pueblo). El problema de las y los mexicanos en particular (y de la humanidad en general) es la permanencia de una clase política económica, patriarcal y violenta basada en la filosofía de los privilegios de los pocos a costa de la explotación-dominación de los muchos. Su forma visible es el Estado, con sus instituciones verticales, sus alianzas político-económico-religiosas y militares en cúpula y, por su persistente misantropía y desprecio por la vida. Es el sistema de organización humano conocido como capitalismo que se está cargando al ecosistema del planeta con sus prácticas antropocéntricas.

México se está convirtiendo rápidamente en un país recolonizado, vasallo; entregadas sus riquezas naturales y el futuro de su gente por su clase dirigente al imperio en turno. La apertura energética y la invasión transgénica, el espionaje electrónico, la cada vez mayor injerencia de Washington coinciden con la “guerra” contra el narco, la entrada del fracking  petrolero y la privatización del agua, todo de acuerdo a los planes de nuestros nuevos amos para mantener su estatus quo con México y Canadá como sus socios subordinados.

Las elecciones sólo son un simulacro de democracia para justificar el régimen y que éste, a la vez criminalice a la sociedad (perdida en el desconocimiento a sus derechos y garantías individuales, despolitizada) juntas son parte de una política maniquea de y para la clase dirigente quedarse con las riquezas de todos y todas, manteniéndonos como “enemigos del progreso” de la nación; es decir, por interferir en sus intereses. De ahí el encarcelamiento, la persecución y/o asesinato a activistas; la represión de la protesta pública; la tortura y la desaparición forzada; la compra, soborno o censura de los medios privados informativos; militarización (Estado policiaco) y otros ejemplos más que el/la lector(a) debe identificar para ponerse al tanto y a salvo.

Si creemos que el problema es el PRI, igual estamos equivocados, pero no errados del todo. El PRI (Partido “Revolucionario” Institucional) como el Estado, es un mal innecesario y pronto habrá que desaparecer. Peña Nieto, Salinas de Gortari y sus secuaces de otros partidos, son los enlaces de la entrega del país en aras del egoísmo neoliberal y hoy resultan más peligrosos por su abierta cercanía (léase sometimiento) a Washington. El peligro del PRI radica en su volatilidad etílica: puede generar violencia en cualquier momento y a cualquier escala y esto puede dar pie a una entrada bélica de EEUU para proteger sus intereses en México. Además Washington piensa que todos los mexicanos somos priistas, es decir, corruptos.

Cada estado de la república está librando en estos momentos alguna o varias luchas contra el gobierno, empresas nacionales/transnacionales o grupos delictivos armados, no sólo las más constantes o recientes, como Michoacán, Guerrero, Tamaulipas o Chiapas: en Yucatán secuestran mujeres, en Sonora se contaminan ríos y en Baja California se esclaviza a tarahumaras. Igualmente activistas, derecho humanistas, periodistas éticos, ecologistas, etcétera, se ven ultrajados todos los días contra las adversidades del neoliberalismo. Con o sin Aristegui, esto va a continuar.

Un ejemplo de esto es Chihuahua. ¿Quién recuerda a sus periodistas asesinados?, ¿la contaminación minera en la sierra?, ¿los feminicidios de Ciudad Juárez?; ¿quién está enterado(a) de las corruptelas del gobernador César Duarte, quien nos tiene endeudados mientras se enriquece ilícitamente?, ¿quién mató a Marisela Escobedo y a tantos y tantas activistas?; ¿quién se queja en Chihuahua de su prensa vendida, de las invasiones de la Border Patrol en la frontera, de los municipios serranos tomados por el narco?, ¿quién del fracking por venir y los recientes terremotos?, ¿quién de Lomas de Poleo y de las súper tranzas del “Teto” Murguía? No se trata nada más de saber, sino de hacer.

Indignarse por las redes sociales está bien, pero si no sales de ellas,  entonces quien está asesinando a Carmen Aristegui y quien está aniquilando a la escasa prensa libre alimentando el monstruo, eres tú.   


Ciudad Cárcel, Chihuahua, a 18 de marzo del 2015, primer año de la reapropiación petrolera.


miércoles, 14 de enero de 2015

Coprofagia

Coprofagia
Carlos Murillo González



"...a ustedes los mandan a que nos repriman por que son los más jodidos..."
Padre de desaparecida a policías antimonites que lo golpearon.

El miércoles 14 de enero del 2015 Ciudad Juárez amaneció oliendo a mierda. Cientos (o tal vez miles) de soldados, policías de los tres niveles de gobierno, infiltrados, golpeadores (del PRI, of course) agentes de tránsito, todo un ejército para proteger a un sujeto que se dice presidente de este país.

Como un gesto de provocación, el Estado policiaco se hizo presente en una ciudad que se hace llamar democrática, pero que está herida y sus heridas no han sanado. Enrique Peña Nieto (EPN) vino a Ciudad Juárez a ofender la inteligencia de sus ciudadanos(as), de su sociedad. A donde quiera que va ese hombre, lleva la violencia. Es asquerosa su presencia, su mezquindad, su incapacidad de leer el contexto, mucho menos la historia de esta ciudad, por que al igual que sus correligionarios priistas, están tan inmersos en la shit, que ya no la huelen: no se enteran de la realidad, del presente.

Ese olor que trajo consigo Peña Nieto a Juárez, es imposible de no detectar. Para las y los priistas y otros adictos al poder, su aroma es irresistible, así sean empresarios o gente de las chabolas, de esas que se contratan por un gansito y una coca-cola. La coprofagia es deplorada por la mayoría de las personas, pero en los círculos políticos y empresariales, es adorada.  Toda una pléyade de acarreados, pillos y saqueadores de la nación y de la ciudad son quienes reciben a EPN; precisamente quienes son parte del problema, la gran mafia del poder económico y político juarense.

Cada vez queda más claro esta lucha de clases en México: de quienes defienden un régimen caduco, corrupto, violador y asesino, saqueando sus riquezas, engañando y explotando a la gente; esos, quienes forman la cúpula de la enajenación, son quienes solapan el crimen en este país. En Ciudad Juárez recibirán a EPN, representantes de las familias Zaragoza, Fuentes, De la Vega y otras, quienes han violado (sino es que siguen violando) derechos humanos en Juárez: Lomas de Poleo, Valle de Juárez, fábrica Blueberry…este es el tipo de personas que celebran la llegada de un asesino con un festín, como lo hicieron en su momento con Julián Leyzaola, de triste y reciente memoria.

La coprofagia puede andar de traje o de albañil, disfrazando su violencia detrás de un uniforme y una macana, pero está ahí, ¿a qué viniste Peña Nieto?, ¿a fastidiarnos?, ¿a burlarte de nosotros(as)? El feminicidio espera tu respuesta. ¿Vienes acaso a apoyar al suplente de Carlos Romero Deschmaps?, o peor aún, ¿a apoyar a cierto ladrón que está saqueando a Chihuahua, endeudándonos y además jugando con nuestra salud? Ese que los grandes medios de comunicación como el Canal 44, El Diario de Juárez, Televisa, Teveazteca y la radio, no quieren hacer una investigación periodística nomás por que es el gobernador del estado.

Aquí esperan justicia miles de personas, aquí no se ha subsanado nada. Así como algún día Felipe Calderón enfrentará la justicia por crímenes de lesa humanidad (y Juárez es el ejemplo que lo hará caer) así también EPN está en la lista de quienes tienen crímenes que explicar: Ayotzinapa, Tlatlaya, Atenco, feminicidio en el Edo. de México, caso Paullette…no, EPN no puede ser bienvenido a Ciudad Juárez.

Es una pena mirar cómo en un día se puede retroceder hasta el siglo XX, en las peores épocas del PRI, de la lambisconería, el besamanos y otras coprofagias (la limpieza de calles, espectaculares de bienvenida y agradecimiento, etc.) una verdadera cultura de la porquería, de la simulación y oportunismo. ¡Ah como apesta mi Juárez! todas las ratas salieron a recibir a su rata mayor, a revolverse en su inmundicia, en su mundo irreal, ficticio.

No tardan en salir los editoriales de los medios a aventar más mierda, más. La peste durará por unos días. Es el 2015, ya pasó la Navidad, el Año Nuevo, Los Reyes (falta el día de la Cande) ya hay que despertar.

Los malos olores hay que tratarlos. México necesita, ¡el mundo necesita! sacudirse de esta clase política ociosa, de esta plaga mundial de los Obama, de los Putin, de los Netanyahu, de los banqueros, de los militares, de los capitalistas voraces de toda esa horda de humanos coprófagos insaciables, verdaderos adictos al poder, que sólo pueden traer paz a través de la militarización, del Estado policiaco y el terrorismo de Estado.

En Ciudad Juárez no queremos guerra. No al Estado policiaco y no a la visita de Enrique Peña Nieto. A quienes nos queda claro quién es el PRI y cómo funciona el Estado policiaco, preámbulo del fascismo, nos oponemos a seguir solapando la mentira y el engaño de este gobierno vende patrias, represor y asesino de Peña Nieto; no EPN, no eres bienvenido.

https://www.youtube.com/watch?v=60ioSGWZn2A