jueves, 26 de agosto de 2010

¡Reacciona Juárez!




A mediados de agosto una delegación mexicana integrada por representantes de ong´s e instituciones académicas de Ciudad Juárez, Tijuana y Chihuahua fuimos invitados por el Departamento de Estado de los EUA a visitar tres ciudades estadounidenses y así conocer el trabajo que realiza su sociedad civil a través de instituciones de gobierno y no gubernamentales.

Además de conocer el trabajo que realizan en ese país, también conocimos lo que hacemos en la frontera norte de México. A través de Gabriela Posadas, quien es la creadora del concepto, descubrimos Reacciona Tijuana que como dicen sus promocionales “es una plataforma colectiva que busca llamar la atención de los ciudadanos sobre la responsabilidad que cada uno tiene para mejorar la convivencia y bienestar de la ciudad por medio de acciones individuales y grupales, con la suma de todas las capacidades.” De aquí nace la idea de crear Reacciona Juárez, por lo pronto en Facebook, pero con la idea de realizar actividades en breve.

¿Y qué hay que hacer en Juárez? La palabra clave es responsabilidad. Para ir cambiando desde la relación persona-sociedad, ciudadano(a)-gobierno y quitarnos esa idea religiosa de la culpa y cambiarla por el de responsabilidad: ¿somos responsables por la sociedad que somos y el “gobierno” que tenemos? sí; ¿somos culpables por ello? No. Es tiempo de cambiar de paradigma y hacernos sujetos(as) conscientes de la realidad que vivimos, además el tiempo no espera y con el nivel de violencia patrocinado por el Estado (nacional y mundial) que vivimos, no podemos ni debemos esperar a que resucite mi general Villa para encontrar soluciones.

Cada día que pasa aumenta el número de atentados, muertes, secuestros, huérfanos(as)… nuestras vidas están trastocadas por la violencia y el miedo, mas no así del deseo de vivir. Es difícil en una ciudad tan egoístamente individualista, en medio de tres frentes (la “guerra” del gobierno contra el narco, la crisis económica mundial y el reforzado cerco fronterizo estadounidense) sobrevivir si no hacemos causa común. Se trata de hacer el esfuerzo, que no es tanto, de hacernos responsables de nosotros mismos: amigos(as), familiares, vecinos(as), compañeros(as) de trabajo y escuela, colegas…en fin, de estrechar los lazos de solidaridad en estos tiempos de sufrimiento gratuito.

¿Por dónde empezar? A diferencia del crimen organizado, la sociedad civil está desorganizada. La desconfianza no nos permite acercarnos entre nosotros mismos y menos hacia instancias de gobierno, sobre todo las de procuración de justicia (policía y jueces). ¿A quién le tienes más confianza?, ¿con quién o quiénes estarías dispuesto(a) a organizarte para hacer algo?, ¿cuánto tiempo y esfuerzo estás dispuesto a otorgar a favor de todos y todas? Y muy importante, ¿por qué o quién lo harías? Si estás razonando estas preguntas, entonces ya estás en el camino de hacerlo.

Reacciona Tijuana funciona a través del arte visual (pinta de murales) con frases reactivas (“Tijuana mejora si su gente lo hace”) e involucrando a la sociedad en sus acciones. Aquí la palabra clave es voluntad. ¿Por qué hacemos las cosas? Por voluntad o por obligación, pero no siempre con responsabilidad. Tal vez en Juárez sea necesario, además de las pintas, acciones directas en lugares agobiados por la violencia y el abandono oficial; tal vez necesitemos un ejército de artistas, psicólogos(as), sociólogos(as); tal vez simplemente escuchar con atención y sensibilidad lo que la gente quiera contar o bien sumarnos a las distintas iniciativas ciudadanas, vecinales y comunales existentes, como bien nos pueden dar el ejemplo Villas de Salvárcar, Lomas de Poleo, el Frente Plural Ciudadano con su Foro Internacional contra la militarización y tantas otras iniciativas de y para la gente.

Reacciona Juárez. ¿Qué puede hacer una ciudad de 1.3 millones de habitantes? Mucho: abrir debates sobre la legalización de las drogas o la prohibición de otras como el alcohol; organizar comités de vecinos donde haga falta; autogestión por iniciativas ciudadanas; coordinar en forma eficaz medios de información y comunicación; solidaridad y apoyo con personas en desgracia, manifestaciones, plantones, comités de vigilancia, observatorios ciudadanos…muchas de estas acciones ya están funcionando, otras hay que crearlas o apoyarlas. La situación lo amerita, o nos ponemos las pilas o esperamos como borreguitos en el matancero a que nos toque el turno de sacrificio.

No esperemos a que las cosas mejoren, se van aponer peor si no hacemos algo. Detrás y debajo de la tragedia de Ciudad Juárez y todos los lugares que sufren violencia (Monterrey, Afganistán, Irak, Colombia…) está un interés económico y político, la violencia no es gratuita y las armas cuestan. Mucha gente está muriendo para que unos pocos puedan mantener sus placeres hedonistas, su nivel económico o su influencia política; no seamos ingenuos. También hace falta reflexionar al respecto y abrir debates públicos, nuestras vidas están de por medio.