martes, 10 de noviembre de 2009

Breve recorrido visual por Salamanca, Madrid y Toledo


Pues vengo regresando de un congreso en España y quiero compartirles brevemente unas cuantas fotos tomadas en lugares verdaderamente históricos y bellos, como esta primera foto del Palacio Fonseca, de la Universidad de Salamanca, sede del Tercer Congreso Internacional de Estudios Electorales, como indica el cartel.






La ciudad de Salamanca es sede legendaria de una de las primeras universidades europeas; aquí se decidió la suerte de América, cuando los sabios salamantinos dieron su visto bueno a Colón para emprender su viaje en 1492.





La ciudad en sí misma es un placer para los sentidos recorrerla y encontrarse no sólo con su arquitectura gótica, barroca, medieval como esta imagen de la cúpula de la catedral (foto de arriba)

y un poco de la influencia muslmana también, como es el Huerto de Calixto y Melibea, inspiración y probable escenario de la obra literaria La Celestina.













De Madrid esta foto del genial Goya, afuera del Museo del Prado, casa de pintores de la talla de Velázquez, El Greco, El Bosco, Murillo y Durero, entre otros ¡puro clásico!



¿Qué tal esta otra del Palacio de Correos?,
 o como la llaman los españoles "La Catedral de Nuestra Señora de las Comunicaciones"

Finalmente Toledo, "La ciudad de las tres culturas" por su añejo pasado donde convivieron musulmanes, cristianos y judíos durante siglos; aquí una vista de la torre de su catedral y una de las entradas de la Universidad de Toledo, donde se nota muy bien la herencia arquitectónica árabe.



No podía faltar un tal Miguel de Cervantes Saavedra, famoso por cierto libro que escribió sobre un hidalgo llamado don Quixote, oriundo precisamante de esta región, La Mancha.




Bueno, ahora sí para cerrar este pequeño recorrido, les comparto esta foto tomada en Madrid, en la Plaza del 2 de mayo, que pese a que celebra el levantamiento armado del pueblo español contra el invasor francés, en 1808, no ha podido librarse del ingenio desenfadado de alguien que ha visto algo más que historia y/o refleja elocuentemente el estado festivo del madrileño actual, en la mirada fija y el brazo levantado de sus héroes Daoiz y Velarde.