viernes, 26 de agosto de 2011

El México de los hombre lobo





Vanidad es considerarse individuo no siéndolo
F. Nietzsche

Ciudad Juárez, Monterrey, ¿qué sigue, quién sigue? La cuota de sangre de la encarnizada violencia en aumento en el país, hace acostumbrarnos lentamente al espectáculo de la muerte, de la muerte en masa de decenas de miles de seres humanos viviendo en la penumbra de la anomia, la zozobra, la indolencia.

Cinco años de genocidio organizado me parecen poco para esperar el último año de gobierno del calderonismo, en esta etapa decadente del capitalismo mundial con base en los Estados Unidos, hoy por hoy, el principal beneficiado de la masacre de las ciudades mexicanas, sobre todo las del norte del país. La licantropía enfrentada a sí misma, envuelta en la locura del sacrificio banal, de una religión que idolatra el poder, el dinero, la violencia y la vida material.

Poco a poco el cáncer de la violencia misantrópica se convierte en canibalismo carroñero, en instinto de conservación alterado hasta la excitación de los sentidos, envueltos sus participantes en una vorágine perversa de escarmiento tormentoso y atizador del miedo colectivo; una competencia enferma que convierte la supervivencia en un juego extremo, distorsionado; un estado de guerra permanente, ilusorio, pero alimentado constantemente a fuerza de convertirlo en realidad por la política de Estado y la realidad sociológica del país. Hoy esa realidad le come las entrañas a México.

El país no es sus recursos, riquezas y bellezas naturales, materiales. Dos siglos de mexicanas y mexicanos libres, luchones, destacados, no han bastado para lograr un país en paz y armonía consigo mismo. La desesperanza no reside tanto en la tristeza de la muerte violenta y masiva, en el marchitar de la generación juvenil actual, no, sino que tantos siglos juntos, tantas sacrificios, tantas ilusiones y aún no hemos aprendido a querernos, a conocernos lo suficiente como para sentirnos una verdadera nación y no la sombra de generaciones más esplendorosas que la actual.

El peor enemigo de un mexicano es ¡otro mexicano!

El terror de los atentados recientes en la ciudad de Monterrey donde en singulares ataques en centros nocturnos y de apuestas los asesinatos se cuentan por decenas, desdibuja la de por sí violenta realidad de esta metrópoli, cuya extensa área metropolitana cobra cuota de dos a tres asesinatos diarios, más visibles en los periódicos alarmistas que en los noticieros televisivos. El terror más terrible es la reacción social de quienes, considerándose asimismos(as) como “gente de bien” aprueban el desarrollo de estas acciones, así como de las políticas que las sustentan, considerándolas como positivas; en otras palabras, un visto bueno a la limpieza social, ¡pero proveniente de la propia sociedad!

En Ciudad Juárez, donde la relación entre clases sociales no es tan marcada como en el resto de la república, la habituación a la cotidianidad de la violencia extrema, del asesinato a todas horas y en cualquier espacio, comparte también el mismo camposanto, el mismo panteón de las víctimas anónimas, meras cifras estadísticas en la cruel tarea de acumular datos fríos de una ciudad que ha perdido la alegría de vivir, y a la vez saca fuerzas de no sé donde para mantenerse de pie, digna, ante los constantes embates de un atacante anónimo, cuyos jefes, también anónimos, están interesados en destruirla para ejemplo de la historia del poder bestial.

La memoria de las y los mexicanos está dañada. Encerrados en nuestra pequeña celda individual, respiramos creyendo respirar. Abrazados de la cultura del narcisismo, en brazos del consumo y el deseo material, desbordamos nuestra inteligencia hacia la idea de la felicidad egoísta, donde no hay lugar para nadie más que no sea uno mismo. El destino individual y el destino social, bajo este paradigma, llevan destinos diferentes aunque se crucen constantemente. No reaccionamos frente al inminente peligro por estar tan enajenados en lo propio, la cárcel prefecta actual: un “ciudadano(a)” consumidor, un asalariado agradecido que no rezonga, no se queja y no se ve, perdido en la sacrificable homogeneidad de millones de seres humanos aspirando los mismos deseos y en competencia a muerte por lograrlo.

México arde mientras todos y todas contemplamos sus llamas, mientras nosotros mismos atizamos las llamas. Medio mundo en África, Asia, Sudamérica, Europa y hasta Estados Unidos, reacciona ante la decadencia de la política y la corrupción financiera o la precariedad económica; nosotros observamos, extraviados, los límites de la razón y la sin razón, nuestra propia muerte, surrealismo cruel.

El mundo está en crisis y nosotros no podemos ayudarnos ni a nosotros mismos. El siglo XXI lleva una década y parece que todavía no despega. En la confusión de los deseos, las ideas y las creencias, del lucro y la avaricia, del vicio y la hipocresía, se levanta el monumento a la ignorancia, a la maldición de este siglo si no se le rechaza: creer que lo sabemos todo, que no hay futuro. Del racionalismo de los gigantes sólo rescatamos una tecnología que nos parece prodigiosa, admirable, mientras pretendemos conocer por medio de la conquista. YA BASTA.

Sí, el presente es demoledor, contundente frío y pedante, hoy nos toca la tarea de limpiar el presente para gracia y fortuna de las generaciones venideras, pero cuáles si no hay espacio para el futuro ni rescate de lo antiguo; nuestra cultura mexicana actual, sumergida en el delirio de una borrachera imparable, nos hace ver doble y borroso, nos hace creer que somos libres y felices, ¡chingones! pero no es cierto, la faena no esta terminada,  la política del exterminio debe terminar, el saqueo de la razón y el cinismo ya no caben en la aventura de vivir civilizadamente; la tarea más ardua será recuperar el “alma” de las y los mexicanos (el deseo de vivir juntos y en paz, en amor y armonía, en la comprensión y aceptación total de la experiencia humana) hacer posible esa mutación.


domingo, 14 de agosto de 2011

La guerra sucia contra las y los pobres

Comparto reportaje de Gabriela Minjares en El Diario, edición Ciudad Juárez del domingo 14/08/11 sobre el impacto de la "guerra contra las drogas" en la población pobre de la ciudad; con opiniones de varios colegas y mías.

http://www.diario.com.mx/notas.php?f=2011/08/14&id=3c9f2723af95ab5caa3fa8c8c38311b2

viernes, 29 de julio de 2011

Anarquía, la tercera vía de la izquierda




Cuando se piensa en la izquierda, lo primero que llega a la mente es socialismo y comunismo, pocas veces la anarquía. Si de por sí hablar de socialismo o comunismo implica una serie de discusiones tan sólo para definir sus conceptos, con la anarquía ni siquiera llega a abordarse su definición por considerarse una opción caótica, o poco seria incluso para la gente de Izquierda.

La mala fama que gozan las y los anarquistas es tanto por ignorancia, como por un discurso descalificador y hostil hacia la anarquía. El mito más conocido es confundir la anarquía (sociedad sin gobierno) con la anomia (sociedad sin leyes o que no respeta leyes) por ejemplo, desde la Antigüa Grecia peyorativamente se utilizaba el término como desgobierno; en la actualidad se le relaciona con neo conceptos no menos peyorativos como Estado fallido. Sin embargo la anarquía ha estado presente a lo largo de la historia de la humanidad y no precisamente como elemento perturbador de la sociedad, sino de los gobiernos, grupos y personas que la oprimen y explotan. Durante buena parte del siglo XIX y por supuesto todo el siglo XX, diversas formas de entender la anarquía a manera de corrientes (anarquismos) han dejado rastro en muchos movimientos sociales, principalmente los libertarios y los antiautoritarios.

Sin necesidad de Estado. La anarquía es una forma de vida sin necesidad de un órgano controlador, de un Big Brother que establezca las reglas y sanciones de convivencia como medidas de coacción y cohesión social. Contraria a las ideas deterministas y conservadoras que inventan para su conveniencia una naturaleza violenta humana como justificación para la existencia del Estado, la anarquía se sostiene en la convicción de una naturaleza colectiva de la humanidad, de un instinto de sociabilidad pacífico y contrario a la idea de un salvajismo con tendencias autodestructivas en que se basa la “autoridad” para aplicar el monopolio de la violencia (Max Weber dixit) a través del Estado. Por esta razón, se aspira a vivir en anarquía, a ser anarquista para vivir en una sociedad sin autoridad, basada en acuerdos y no tanto en reglas, mientras el Estado es una forma depurada, sofisticada de dominación que sigue estableciendo como agenda el mal uso o uso excesivo del poder político a costa de la consciencia social.

En la historia podemos encontrarnos muchos ejemplos de anarquía, desde sociedades anárquicas, hasta movimientos y luchas sociales. La modernidad, incluso la posmodernidad, no pueden explicarse sin el papel trascendental de la anarquía. Al rechazar cualquier forma de dominación, la emancipación anárquica consiste en la vida en libertad consciente y en armonía con la naturaleza, incluso con el cosmos, además de la colaboración mutua y voluntaria para la satisfacción de necesidades de manera frugal. Hoy muchos de los llamados Nuevos Movimientos Sociales (pacifismo, feminismo, derechos humanos…) tienen su inspiración en ideas anarquistas tanto como el viejo sindicalismo (también surgido en la modernidad con el inicio de la industrialización) desarrollando iniciativas emancipadoras de las y los primeros anarquistas en conjunto con la de las y los socialistas y comunistas.  

Corrientes anárquicas. Dentro del anarquismo hay una muy amplia gama de tendencias anarquistas: anarcosindicalismo, anarcocomunismo, dos de los más arraigados; anarquismo ecologista (o anarquismo verde) que rechazan la tecnología depredadora; anarquismo individualista, con énfasis en la persona sobre la sociedad; feminismo anarquista, un anarquismo por excelencia; anarquismo cristiano, que sitúa a Jesús como precursor anarquista y hasta existe un anarquismo de derecha que defiende el libre mercado (anarquismo capitalista). En el México contemporáneo tenemos el zapatismo (EZLN y FZLN) cuyas ideas autonomistas y comunitarias surgidas de las comunidades indígenas chiapanecas no sólo aportan al movimiento, sino surgen en un momento coyuntural importante de la humanidad (caída del “mundo socialista” y subida de la globalización neoliberal capitalista).    

Pensadores anarquistas. A diferencia del socialismo, donde predominan las ideas de Marx y las corrientes marxistas, en el anarquismo existe una tradición intelectual más libre y tan interesante como la marxista. Desde la Antigüedad podemos contar con pensadores protoanarquistas como Lao Tse en China o Zenón de Citio en Grecia. En la época moderna se cuenta con Pierre-Joseph Proudohn, el primero en nombrarse como tal, Mijail Bakhunin célebre también por sus diferencias con Marx; Henry David Thorau (Desobediencia civil) Enrico Malatesta (El método anarquista) Noam Chomsky, tal vez el más conocido de las y los anarquistas contemporáneos, hasta llegar al siglo XXI con el no menos famoso Julian Assange, creador de Wikileaks. En México los hermanos Enrique y Ricardo Flores Magón expusieron sus ideas con su periódico Regeneración a principios del siglo XX, fundamentales para la Revolución y la propuesta de reforma agraria zapatista.

Miedo a la anarquía. La anarquía está en la vida cotidiana de manera tan común, que ni siquiera nos damos cuenta de ella: en la literatura con autores como George Orwell (1984, Rebelión en la Granja) en la música, con artistas como Nirvana, los Sex Pistols y en general con la corriente punk rock. En la ciencia, con  Paul Feyerabend  y su anarquismo metodológico; en formas de vida como el vegetarianismo; en los cómics y el cine (V de Vendetta) o en los desastres naturales (provocados o no) cuando la consciencia colectiva se sintoniza en el tono de la solidaridad sin condiciones. Incluso el Día del Internacional del Trabajo, conmemorado el primero de mayo en memoria de los Mártires de Chicago, es una fecha tan anarquista como lo es del movimiento obrero mundial. 

Le debemos a la anarquía algo más que una disculpa.

Participación electoral México 2011




El domingo 3 de julio se celebraron elecciones en cuatro estados de la república: Estado de México, Coahuila, Nayarit e Hidalgo; el “gran ganador” como están llamando los medios al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en realidad no contemplan la baja participación ciudadana que se dio, sobre todo en el Estado de México, y por lo mismo minimizan la tendencia abstencionista creciente en el país.

La situación de la democracia electoral mexicana, prácticamente la única forma de democracia que conoce y tiene acceso el mexicano(a) promedio, está tambaléandose desde hace años y una de las formas más sensibles de captarlo es precisamente midiendo la participación electoral. Los recientes procesos dicen más de la ausencia de electores(as) que del pretendido retorno del PRI y sus muy conocidas formas de cooptación del voto. Especialistas en la materia también comentan que el gran perdedor de estas contiendas es Felipe Calderón, pero es un error ignorar a tantos millones de ciudadanos(as) que no ven en los procesos electorales cambios significativos en sus vidas, cuidado.

En el populoso Estado de México, cuya Lista Nominal (LN) es de más de diez millones y medio de electores(as) la participación electoral apenas alcanzó el 43.53% de votantes; es decir, menos de la mitad  de la LN (poco más de cuatro millones y medio de personas) salieron a votar, de esa cantidad el candidato priista ala gubernatura, Eruviel  Ávila obtuvo dos y medio millones de votos para alzarse con una victoria que en realidad representa alrededor del 25% del total de electores(as) posibles; en otras palabras, sólo logró comprar (perdón, quise decir cooptar) uno de cada cuatro votos.     

El caso de Coahuila, donde el hermano del actual presidente nacional del PRI, Rubén Moreira, resultó el ganador por la gubernatura del estado, de una LN de cerca de dos millones de electores(as) apenas poco más de un millón cien votaron para una participación del 61.5%. En otras palabras Moreira gana con el 34.6% del total posible de electores(as) equivalentes a una tercera parte del electorado o visto de otra manera, dos terceras partes de la ciudadanía que vota no les interesó o las elecciones o la propuesta priista.

En Nayarit sufragó poco más de la mitad del electorado (436,417 personas) de un total de 780 mil electores(as) alzándose con la “victoria” el priista Roberto Sandoval Castañeda con el 26% de las preferencias o uno de cada cuatro votos posibles. En Hidalgo, donde se celebraron elecciones locales (municipales) votó el 56.4% de electores(as) de una LN de casi dos millones de personas (1,846,575) no acudiendo a las urnas ni un millón cien, con resultados variopintos en los 84 municipios, pero donde resalta Pachuca con la mayor LN del estado y donde no votó ni la mitad de su electorado (48.1%).
Es de resaltar la ausencia de votantes en los recientes procesos electorales, donde, sumando los porcentajes de participación en los cuatro estados nos representa un 56.6% del total. Pero en números reales son millones de ciudadanos(as) quienes decidieron hacer otra cosa el domingo pasado mejor que votar, si sumamos en números absolutos y no relativos, como bien podemos constatar en la elección mexiquense.

Frívolo es decir que hubo “ganadores” y “perdedores” cuando la apatía electoral es tan evidente. Resulta significativo, eso sí, destacar cómo se llevan a cabo las elecciones en México, cómo son los partidos y políticos que en ellos participan, el dinero que se gasta y lo gastado de los slogans de campaña, lo pobre de los debates políticos (cuando los hay) y sobre todo reflexionar sobre quiénes son las personas que votan y por qué votan, dado que cada vez son las y los menos. No menos interesante es conocer la opinión de quienes no votan, aunque bien podemos imaginarnos y acertar.   

Celebrar elecciones es cosa seria, los partidos lo saben y por eso actúan en consecuencia, aunque no sea posible considerar seria su conducta, por lo mismo se invierte tanto dinero para ello y también por ello, entre menos ciudadanía participe, el voto se controla mejor y las alianzas partidistas, la guerra sucia de las campañas y la gran cantidad de pobres fácilmente manipulables son elementos indispensables para mantener el negocio de la política.

La antesala del 2012 está a la vuelta de la esquina y los recientes procesos electorales de estos cuatro estados nos dan una idea de cómo serán las siguientes elecciones. El abstencionismo es una tendencia despreciada políticamente por que desde el poder se le utiliza sin buscar remediarla. No está en juego la democracia, está en juego la estabilidad del país.









domingo, 26 de junio de 2011

La traición de Sicilia





A la gente de Ciudad Juárez, por su valentía y resistencia ¡Kita Shiwe!


La caravana por la paz en cabezada por el poeta Javier Sicilia y cuya terminación en Ciudad Juárez en los primeros días de julio llamó la atención nacional e internacionalmente, pudo haber sido el parteaguas de una verdadera agenda nacional surgida desde y para la sociedad de no haber sido traicionada por quienes la sugirieron y encabezaron.

Una persona conservadora no puede armar ni dirigir una revolución, mucho menos exigir o generar los cambios necesarios para su bien; un movimiento conservador es más bien un movimiento reaccionario cuyos alcances no van más allá de respuestas específicas, pero limitadas. Sin desestimar el dolor y sufrimiento de cómo surge la iniciativa de Sicilia, e incluso sus “buenas intenciones”, La caravana por la paz estuvo más cerca siempre y peligrosamente de llegar a un encuentro amistoso con sus verdugos, como finalmente sucedió, y no de permitir hacer distinguible la voz de quienes siguen manteniendo muy claramente la posición políticamente legítima de la salida del ejército de las calles y la renuncia de Felipe Calderón.

Casi rayando en la tragedia, las esperanzas del activismo juarense, mucho más claro en sus ideales y con una visión social de justicia de mayor alcance que el movimiento de Sicilia y por lo mismo más radical en sus demandas, no tuvo la fortuna de contar con la sensibilidad y apoyo de quienes desconocen o conocen distorsionadamente la realidad juarense y se opusieron casi desde un principio a hacer suyas las demandas antes mencionadas. La situación de Juárez se extiende lentamente al resto de la república casi de una manera dócil, confundida entre el discurso de un activismo light como el de Sicilia, entre la confiada ignorancia de lo que nos espera en un porvenir no muy lejano,  más el discurso y acción oficial del gobierno, cuyas muestras de hipocresía confunden al ciudadano(a) promedio desinformado y desprovisto de elementos suficientes para entender la realidad, su realidad.
      
Si Sicilia y sus seguidores fueron incapaces de sostener los acuerdos ciudadanos trabajados en Ciudad Juárez, mucho menos van a ir más allá exigiendo por ejemplo, la legalización de “drogas” como la marihuana por que no comprenden de manera holista los nudos enredados en la mafia de la ilegalidad, el negocio que esto genera y los intereses creados alrededor de ello, que incluye no sólo al mundo del narcotráfico, sino también el político y transnacional, como bien nos puede contar Washington a través de Wikileaks. El problema de la inseguridad y la “guerra” contra el narcotráfico es un escenario creado ex profeso para generar miedo y confusión en una sociedad vulnerable y vulnerada de manera genocida por quienes deberían de protegerla.

Han pasado casi cinco años desde la asunción al poder de Felipe Calderón, cuyo gobierno ilegítimo estará marcado por la historia como el más sanguinario en tiempos de paz. Una “paz” de características cuasi dictatoriales, soberbia y engañosa. La violación a los derechos humanos; las decenas de miles de asesinatos; la pérdida de las libertades y las garantías individuales; el asesinato y represión de actores y movimientos sociales más la limpieza social, son la marca de un calderonismo mocho, perjudicial con su gente y entreguista con los gringos, cuya agenda en México se enfoca, entre a otras cosas, a la división de la sociedad para beneficio propio. El sexenio de la muerte además amenaza con extenderse al siguiente sexenio siguiendo los dictados de Washington.

Es triste decirlo, pero el gran ganador de la iniciativa siciliana es el propio Calderón. Lo que inútil y torpemente ha buscado el gobierno federal por muchísimas formas de legitimar lo ilegitimable (es decir, la “guerra” contra el narco tal como la conocemos) lo encontró de manera fortuita en un movimiento que pudo haber dado más y que finalmente no comprendió su papel en esta historia. Imposible aceptar el protagonismo de Sicilia bajo estas circunstancias; quien debe estar agradecido es sobre todo Calderón y sus secuaces.

La situación de México es delicada, mucha gente muere violentamente o vive en el miedo por causa del gobierno y a la vez por la ausencia de éste. Culpar al narcotráfico de esta situación no sólo es engañoso sino irresponsable. Aun así es menester de la sociedad organizarse y confrontar a quienes provocan esta situación desde el poder. Hasta ahora los afanes del activismo no han logrado penetrar lo suficiente en una sociedad mexicana desinformada y despolitizada, temerosa de verse involucrada en lo que considera no es de su incumbencia. El movimiento de Sicilia es un intento más, fallido, por encontrar soluciones a esta situación anómica con los resultados que ahora todas y todos conocemos. 

sábado, 11 de junio de 2011

PACTO CIUDADANO POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD


 

 


Pacto Ciudadano por la Paz con Justicia y Dignidad

Boletin de Prensa
Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad
Desde hace más de cuatro años, nuestro país vive una guerra contra el narcotráfico que oficialmente no existe pero que en realidad es una guerra contra el pueblo que ha costado la vida de cuarenta mil mexicanos, en su mayoría jóvenes, y la situación de otros diez mil, casi todos jóvenes también, que hoy habitan en ese aterrador limbo que las autoridades rotulan con el indiferente título de “desaparecidos”.
Desde hace años, mucho antes de que se declarara esta guerra, los parientes y amigos de las víctimas cuya voz silenció la violencia de un sistema impune y corrupto, han alzado la suya para demandar justicia, para exigir que se castigue a quienes arrebataron la vida de los suyos, o para que se presente vivo, como lo estaba antes de desaparecer, el ser que amaban.
Poco caso se le ha hecho a estas voces. Sólo el que lo ha vivido comprende hasta qué punto irrita, frustra, daña, duele y criminaliza la titánica y desigual empresa que significa luchar por la justicia en este país.
Hoy, a fuerza de ser tantas y tan vehementes, estas voces, las voces de las víctimas a través de los suyos, empiezan a confluir, a encontrarse, a identificarse, a comprender que, siendo tantas, en realidad son la misma… Y esta voz se manifestó con toda la fuerza que ha nutrido el dolor, paradójicamente, en el silencio de una marcha a la que convocó el poeta Javier Silicia.
Y esta voz exigía, con su elocuente silencio, que las cosas ya no pueden seguir así; que nuestro México debe refundarse, debe reencontrar el piso en que se asentaba y que ha perdido, lo que nos ha llevado al punto donde somos todos los mexicanos las víctimas de una violencia criminal e institucional.
Somos un México que se ha puesto de pie ante las múltiples violencias que lo han desgarrado, que han horadado su tejido de solidaridad, que han lacerado la generosidad natural de nuestro pueblo. Somos un México que camina, cansado de que le siembren temor y desconfianza, cuando lo que en nuestra gente brota son el abrazo y la fiesta. Somos un México  harto de la impunidad, del crimen, de la inseguridad,  porque en el día a día ama la justicia, la solidaridad y la paz.
Somos un movimiento que inicia, pero tenemos historia: nos hermana el dolor ligado a luchas de años. Nos estamos manifestando nacionalmente, hincando nuestras raíces en una gran diversidad de luchas locales:  la lucha de las mujeres contra el feminicidio; la lucha de los jóvenes contra la violencia que les niega sus derechos, y aun atenta contra sus vidas, así como contra la criminalización de que son objeto por el sólo hecho de ser jóvenes;  la lucha de las y los defensores de los derechos humanos; la lucha de las y los trabajadores del campo y la ciudad; la lucha de los pueblos y las comunidades indígenas en defensa de sus derechos, su cultura y su territorio; las luchas ciudadanas para que tengamos una democracia verdadera, y la lucha de las y los niños, y quienes trabajan con ellos, para que el país se reconstruya con base en la atención a sus derechos.
Este Movimiento es un proceso ciudadano de exigencia, de resistencia y de propuesta --no institucionalizado pero sí de enlace horizontal y diversificado--, en torno de la problemática específica de la violencia y de la militarización que hacen que la seguridad pública se desvíe en contra de la sociedad, y sobre todo de sus mujeres, de sus jóvenes y de sus más desprotegidos.
Somos un movimiento en proceso por la Paz con Justicia y Dignidad que, a partir de las víctimas, cuyo dolor y reclamo de justicia aportan autoridad moral, liderazgo ético y una actitud de Esperanza ante este nuevo esfuerzo nacional, quiere generar espacios de encuentro y de propuesta con otras expresiones de lucha y de resistencia.
Somos un Movimiento que, en consecuencia, se desmarca de la lógica de polarización y de odio que propicia la violencia y la cultura de militarización y de guerra, basándose, en cambio,  en una dinámica horizontal y en formas de hacer política sustentadas en la solidaridad y la no violencia.
Frente al contexto de violencia que lastima a la Nación entera, nuestro Movimiento acuerda hoy, diez de junio de 2011 --día que rememora la brutal represión que sufrieron aquellos jóvenes estudiantes hace 40 años-- este PACTO CIUDADANO POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD, con el propósito de que víctimas y ciudadanos impulsen acciones estratégicas y programáticas que propicien mejores condiciones de denuncia, resistencia y procuración de justicia, así como la transformación de los actuales conceptos, modelos y estrategias militaristas dominantes, que sabemos equivocados y que nos han sido impuestos.
Para ello, conscientes de la crisis nacional y que gran parte de ella es debida a nuestra dependencia y sumisión a los intereses imperiales que nos son vecinos, y asumiéndonos actores desde la plataforma de resistencia civil pacífica y el diálogo entre ciudadanos, estamos dispuestos a expresar las demandas, reclamos y propuestas sociales como un emplazamiento a los poderes, formales y fácticos, de Estado y de Gobierno, no porque tengamos confianza en ellos ni les queramos legitimar, sino porque están obligados a responder a nuestro emplazamiento ético, que es el terreno donde radica nuestra identidad y fuerza.
Así, entendemos que este Pacto en Movimiento no nace para la coyuntura pero debe actuar en ella, asumiendo el reto de fortalecer su capacidad de propuesta alternativa. Sabemos que el papel histórico del Pacto rebasa las movilizaciones inmediatas que pueda generar o el número de organizaciones que estén participando. En este momento de emergencia nacional, nuestro ser y quehacer tiene un sentido cualitativo por la exigencia de la refundación de nuestro México, desde una perspectiva de transformación y seguridad ciudadana con enfoque de derechos humanos.
Así, después de haber recorrido más de mil kilómetros en una larga Caravana del Consuelo, que recogió en el camino un sin fin de voces de indignación, protesta y esperanza, nos hemos reunido en Juárez, Chihuahua, no sólo porque es la ciudad de nuestro país que más ha sufrido el dolor generado por esta guerra irracional, sino porque aquí se expresa, más que en cualquier otra parte, la dignidad y resistencia que, a partir de las víctimas, han generado acciones que son un ejemplo nacional y una ruta de esperanza, para establecer el diálogo que hemos realizado a través de nueve mesas de trabajo, y que ha llegado a los acuerdos y compromisos que constituyen este PACTO CIUDADANO POR LA PAZ CON JUSTICIA Y DIGNIDAD que aquí resumimos. La versión completa estará en la página del Movimiento:
Mesa 1. Verdad y Justicia desde las víctimas
1. Exigencias
1. 1  Una Ley que proteja los derechos de la víctimas directas (los asesinados) e indirectas (sus familiares)
1.2 Derechos de la ciudadanía de monitorear los casos
1.3 Cuerpos policiacos que sean eficientes, capacitados, sensibilizados, que investiguen y concluyan los casos. Que tengan obligación de cuidar los expedientes.
1.4 Poner fin a la corrupción e impunidad
1.5. Obligación a los medios de comunicación a cumplir su trabajo con ética
2.  Acciones de resistencia:
2.1 Plantones frente a las instancias con exigencias concretas
2.2 Inclusión de civiles y medios de comunicación como testigos en los procesos de investigaciones
2.3 Participación de organismos ciudadanos en el seguimiento de los casos
2.4 Monitoreo a todos los niveles de gobierno a través de la articulación de organismos de derechos humanos y de defensa civil
2.5 Impulsar organización contra la arbitrariedad
2.6 Educación de la sociedad civil en sus derechos políticos y sociales
2.7 Exigir e incidir en los medios de comunicación para que cumplan su trabajo con ética y que sea educativo para la sociedad.
Mesa 2. Fin de la estrategia de guerra. Seguridad ciudadana con perspectiva de DDHH
Exigencias
1. Exigimos el fin inmediato de la estrategia de guerra, la desmilitarización de la policía y el regreso del ejercito a los cuarteles y el retiro del fuero milita
2. Exigimos  que no se apruebe ninguna iniciativa de reforma a la ley de seguridad nacional por el contrario emplazamos al poder legislativo a que elabore conjuntamente  con la sociedad una ley de seguridad social y ciudadana
3. Exigimos que se cancele la iniciativa Mérida y cualquier proyecto de asesoría policiaco-militar auspiciado por Estados Unidos como es el caso de la academia de policía ubicada en Puebla
Acciones de resistencia
1. Realizar acciones concretas de apoyo solidario al movimiento de Cherán y presencia de organizaciones sociales en especial las de derechos humanos
2. Foro Nacional por la desmilitarización y la paz con justicia y dignidad
3. Realizar acciones binacionales entre el pueblo de México y Estados Unidos para denunciar  la estrategia militarista del gobierno norteamericano  y exigir que se detenga el tráfico y la compra de armas en México
Mesa 3. Corrupción e impunidad
Exigencias
1. Revisar e integrar una reforma judicial para exigir la aplicación y fortalecimiento del marco jurídico existente.
2. Crear una autonomía real de las contralorías y mecanismos de rendición de cuentas para evitar el circulo de corrupción generado a partir de ser el propio Estado el órgano regulador.
3. Crear contralorías de ciudadanas y ciudadanos, mediante consulta ciudadana, donde exista como opción el revocamiento de mandato de todos los funcionarios corruptos, en los tres niveles de gobierno.
4. Que las dependencias de gobierno nacional se repartan en todo el territorio mexicano, para evitar la concentración del poder en el Distrito Federal.
Acciones de resistencia:
1. Recorrer las 32 entidades federativas para exigir en cada una de las procuradurías estatales y que se emplace con las victimas más representativas, como sucedió en Monterrey en el transcurso de la caravana.
2. Crear un símbolo que caracterice nuestro movimiento con el fin de identificarnos y hacernos visibles ante la ciudadanía.
3. Hacer un evento de carácter nacional mensualmente con el objetivo de crear presencia colectiva de seguimiento de las víctimas y al cumplimiento del pacto nacional.
4. Boicot comercial hacia empresas que dañen derechos ambientales que pongan en peligro las vidas de las diferentes comunidades del país así como el sustento económico de los pequeños y medianos comercios.
5. Boicot tributario en el caso del no cumplimiento de los diferentes puntos del pacto nacional.
6. El establecimiento del ¨No Cruce¨ en los puentes internacionales de la frontera norte del país, sincronizando día y hora semanalmente.
7. El urgente pronunciamiento de la caravana nacional repudiando el caso de la Miss Ana, acontecido en esta ciudad.
Mesa 4: Raíz económica del crimen organizado
Exigencias y acciones para la resistencia civil.
1. El gobierno debe rendir cuentas y gobernar con justicia y eficacia. Si el Estado no respeta el marco constitucional emprenderemos acciones concretas de resistencia civil pacífica, buscando que los ciudadanos, los actores sociales y el estado accedan debidamente a sus derechos y al cumplimiento de sus responsabilidades ciudadanas. En este sentido se propone la organización de una Jornada internacional contra el lavado de dinero y el tráfico de armas; la toma simbólica del Banco de México en tanto el organismo regulador de las actividades monetarias y financieras del país, así como la toma simbólica de sucursales bancarias en otras partes del país y en el extranjero.
2. Abrir un foro para la discusión de la despenalización del consumo de drogas, no sólo en el ámbito nacional sino también en los foros internacionales.
3. Eliminación del secreto bancario, legislar la obligación de instituciones bancarias de informar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público depósitos y movimientos mayores a 500 mil pesos.
4. Juicio político a Felipe Calderón, Genaro García Luna, Javier Lozano y a cualquier funcionario público que viole la ley y utilice el poder para su propio beneficio. Exigir explicación de las fortunas de Carlos Salinas, de todos los ex -presidentes y de Elba Esther Gordillo. Queremos saber el origen de las fortunas.
Mesa 5. Alternativas para la Juventud y medidas para la recuperación y reconstrucción del tejido social
Exigencias
1. Sustituir políticas asistenciales por otras que impulsen la capacidad organizativa de la sociedad.
2. Ampliar la matrícula y el presupuesto en Universidades. No más rechazados. Obligatoriedad de la educación superior y en todos los niveles.
3. Que se impulse la Convención Iberoamericana de los Derechos de la Juventud, documento que no ha sido ratificado.
4. Aumento salarial de emergencia proporcional a la inflación y al precio de la canasta básica.
Acciones de resistencia:
1. Crear una Red de Centros Sociales por la Paz con Justicia y Dignidad.
2. Llamado a la conformación de la Coordinadora Nacional Contra la Militarización
3. Congreso Nacional para un Modelo Alternativo de Educación
4. Crear una Radio Comunitaria del movimiento.
Mesa 6. : DEMOCRACIA  PARTICIPATIVA Y REPRESENTATIVA
Exigencias:
1. Hacer viables y operativos los mecanismos de consulta popular, plebiscito, referéndum y revocación de mandato de manera que se les proteja de uso por intereses políticos y económicos. Por ejemplo, bajar los porcentajes que sean necesarios para convocarlos y que sean en relación con la última votación del estado y no con el padrón.
2. Recuperar los órganos autónomos ciudadanos como el IFE y a los institutos de defensa de derechos humanos.
3. Se sometan a consulta popular los proyectos urbanos y rurales particularmente los megaproyectos.
4. Fomentar/Promover la libertad para la transmisión de las radios comunitarias.
5. Exigir mayores tiempos de las televisoras concesionadas (Televisa y TV Azteca) den más tiempo a cambio de la concesión.
6. Exigir la apertura al acceso  a los sistemas de Comunicación Latinoamericana como Telesur, y Tal; han roto con monopolios como CNN.
Acciones para la resistencia:
1. Acciones de resistencia/desobediencia civil en cámara de diputados y presidencia.
2. Consulta Nacional por la Paz y la Democracia o Por la Refundación Nacional: mesas, votos por internet. Fecha propuesta del 13 al 16 de septiembre. Se incluyan a niños. Además se propone abrir el espacio/ o utilizarlo como testimonio de daños, de desaparecidos, etc.
Mesa 7. Enlace y organicidad del movimiento
El Movimiento Nacional por la Paz con Justicia y Dignidad es un movimiento ciudadano, autónomo e independiente respecto de partidos políticos y grupos, que busque la paz con base en la justicia y la dignidad mediante una participación inclusiva. Buscamos construir una estructura horizontal, descentralizada y democrática, formada por comités locales, estatales y/o regionales autónomos, unidos en la diversidad.
Estamos conscientes de que no hay planteamientos definidos ni absolutos y de que estamos en un proceso constante de construcción, colectiva del país que queremos, valorando el contexto y las experiencias de los otros en su diferencia. Es por ello que los aquí presentes asumimos la necesidad de ampliar la discusión sobre el significado de la resistencia civil, la cultura de la no violencia, la paz y los valores democráticos, a fin de construir una sociedad más justa, respetuosa, plural e incluyente.
Exigencias
1. Que se otorguen tempos oficiales en medios de comunicación (radio y tv) para el movimiento.
2. Que el Estado genere un Fondo Económico para las víctimas proveniente de los bienes confiscados a la delincuencia organizada y de las prerrogativas de los partidos.
Acciones de Resistencia
-Organizar una Gran Caravana al Sur de México, con el fin de hacer visibles también las problemáticas de marginalidad y pobreza y otros fenómenos característicos de esa región.
- Impulsar acciones de resistencia civil de cara a las elecciones federales y locales del 2012.
- Emprender acciones de impacto nacional tales como un boicot comercial o un paro nacional.
- Organizar una Consulta Nacional sobre la Estrategia de Guerra.
- Crear una base de datos de las víctimas
- Organizar un Encuentro Nacional de Víctimas para generar una red de cohesión entre ellas.
Mesa 8. Reforma laboral. Desempleo y alternativas económicas.
Exigencias
1. Rechazo total a cualquier forma de violencia contra las y los trabajadores, como es la criminalización de sus protestas.
2. Rechazo total a la llamada Reforma laboral por su carácter neoliberal y regresivo.
3. Exigimos la restitución de los derechos laborales de las y los trabajadores que han sido violentados por la políticas de los gobiernos neoliberales
Acciones
1. Convocar un encuentro nacional para tratar la problemática de las y los trabajadores
2. Impulsar una amplia movilización en rechazo a la mal llamada reforma laboral
3. Impulsar una campaña nacional de sindicalización de trabajadores y la recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores
Mesa 9. Derechos y cultura indígena, migración y alternativas en el campo.
Exigencias
A) CUMPLIMIENTO Y RESPETO DE TODOS LOS ACUERDOS FIRMADOS POR EL ESTADO MEXICANO EN MATERIA DE DERECHOS Y CULTURA INDIGENAS: CONVENIO 169 DE LA ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO, LA DECLARACIÓN DE NACIONES UNIDAS SOBRE LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS Y LOS ACUERDOS DE SAN ANDRÉS LARRAINZAR.
B) RESPETO IRRESTRICTO A LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS Y COMUNIDADES INDÍGENAS SOBRE LA TOTALIDAD DE SUS TERRITORIOS Y RECONOCIMIENTO DE LA POSESIÓN ANCESTRAL DE LOS MISMOS. INCLUYENDO DE MANERA ENUNCIATIVA PERO NO LIMITATIVA.
C) La cancelación inmediata de las 22 concesiones mineras otorgadas por el Gobierno Federal a la empresa canadiense First Majestic Silver en Wirikuta, San Luis Potosí.
La cancelación inmediata de las concesiones mineras en el territorio comunitario de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias- Policía Comunitaria, en la región de la Montaña y la Costa Chica del Estado de Guerrero
Respeto a la autonomía de Santa María Ostula, Michoacán
Respeto y protección de los bosques y territorio de Cherán, Michoacán
Respeto a los territorios de las diferentes comunidades indígenas de Chihuahua y restitución de las tierras que se han invadido, así como la cancelación inmediata de los proyectos turísticos, forestales y mineros que atentan contra su territorio y derechos.
D) Garantizar la paz y la seguridad humana en las comunidades indígenas de la Sierra Madre de Durango y Chihuahua, así como resolver los casos de asesinatos, desapariciones forzadas, la incineración de 7 comunidades enteras, y la obstrucción del libre tránsito a poblaciones.
E) Establecimiento de un programa nacional de emergencia alimentaria.
Acciones de resistencia
Realizar un Encuentro de Emergencia Nacional sobre el Campo y las comunidades indígenas
Replicar la firma del pacto nacional en los Estados de la República
Denuncia de todos los casos de biopiratería y bioprospectiva en las comunidades
Llevar a cabo acciones directas en Wirikuta, Ostula, Cherán,  Durango, Chihuahua y Tamaulipas
El presente documento se firma en el monumento a Juárez, prócer que desde aquí comenzó el rescate de la República; tarea que hoy ratificamos como nuestra, iniciando la refundación de un México con paz, justicia y dignidad.
Ciudadanos y organizaciones sociales suscribimos este Pacto, y lo lanzamos a una amplia consulta y nacional y su consecuente firma.
Ciudad Juárez, Chih., 10 de junio de 2011

Información difundida por el Área de Comunicación y Visibilidad de Cencos
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