miércoles, 8 de agosto de 2012

Ciudad Juárez, engendro del PRI




Lo peor que un príncipe puede esperar  de un pueblo que no lo ame
 es el ser abandonado por él.
Nicolás Maquiavelo


A poco más de un mes de consumido el megafraude electoral, la vida cotidiana juarense se apresura a regresar a la realidad priista de Estado policiaco (esa que asusta tanto a las y los chilangos) utilizando el terrorismo de Estado para seguir abusando de una sociedad enajenada, empobrecida política y económicamente.

En esta ciudad donde “no pasa nada” y “los homicidios van disminuyendo”, donde “hay que hablar bien de Juárez”, el priismo local se apresura a consolidar cotos de poder, como en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, donde un hermano del gobernador del estado compite por el puesto de rector. Más preocupante aún, el congreso del Estado está cocinando una reforma constitucional estatal para aumentar a cuatro años los periodos de presidentes municipales y diputados(as) claro, sin consulta pública de por medio. El PRI es mayoría en el congreso, ¿mayoriteo?, ¿por qué no? Sería justificado como “democrático”.

Esta normalidad también incluye el acoso policiaco a la ciudadanía, es decir, una posición de abuso policiaco contra la sociedad juarense que mantiene la atmósfera de miedo sin la cual no podrían “gobernar” las actuales “autoridades”. ¿A quién denunciar cuando es la policía la transgresora de la ley?, ¿a Derechos Humanos? JA, JA, JA.

Hay más de un motivo de desconfianza hacia el gobierno cuando trata a las y los ciudadanos como súbditos. En el caso de Juárez, es menester  guardar las apariencias mientras se termina de instalar un Estado de excepción permanente como modelo de vida. La ciudad no se ha recuperado ni económica ni psicológicamente; pero ahora la violencia sórdida se expande hacia un proceso de despoblamiento y destrucción de Juárez a favor de Gerónimo y Guadalupe (¿dos nuevas ciudades?). Todo bajo cobijo priista y a favor de un modelo neoliberal de “desarrollo”.

Pero la vulnerabilidad del PRI se encuentra en sus propias filas y es irremediable. 

Las torpezas del actuar de la actual administración municipal del tristemente célebre Héctor “Teto” Murguía, un priista populista neoliberal al estilo Enrique Peña Nieto, lo han confrontado rápidamente con las y los juarenses en dos situaciones distintas: la primera, con el rumor de la próxima desaparición de un antiguo restorán, “La nueva central”,  so pretexto de la “remodelación” del centro histórico (proyecto desconocido por la ciudadanía) creándose una manifestación inmediata en contra de la demolición de ese edificio (curiosamente, otras protestas locales, contra el feminicidio o la violencia en el Valle y Lomas de Poleo, por ejemplo, no generan tantas simpatías, ¿será síntoma de nuestra enajenación?).

Luego, como no conforme, o tal vez no sabiendo cómo actuar de otra manera, otro evento penoso de parte del municipio, el decomiso de mercancía de un evento ya tradicional y familiar (de esos que les gusta tanto a la “gente de buenas costumbres”) llamado “Arte en el parque” utilizando lo que según testigos, fue un excesivo operativo policiaco. Las críticas de la sociedad no se hicieron esperar. Al PRI le funcionó muy bien la veda electoral, pues la sociedad descansó del protagonismo del Teto y el gober (con la excepción de Leyzaola) pero ya se les ve ansiosos de seguir mostrando sus flaquezas.

Hablando del temible por terrible, jefe de la policía municipal de Ciudad Juárez, Julián Leyzaola, hoy es prácticamente un secretario de gobierno adjunto que se encarga de hacer el trabajo sucio del municipio: recabar impuestos violentando a la ciudadanía. El poder que adquiere esta persona crece al igual que su negra leyenda; sin ley, Leyzaola es una especie de brazo armado del Estado local, el municipio. En él descansa la “paz” de Juárez, la “armonía” del buen gobierno. Nadie se salva de Leyzaola: periodistas, activistas, jóvenes, mujeres, ong´s, trasnochados, desmadrugados, desempleados(as) nadie. De los malandros,  “se matan entre ellos” dice Leyzaola, queriéndonos decir a la sociedad “civilizada” que de la gente buena se encarga él; por los demás, no responde.      

Este es el PRI reloaded, en decadencia y sumergido en sus propias heces, la adicción total al poder. El laberinto de la enajenación los hace cada vez más cínicos, más obvios. El PRI que conocemos es un artefacto putrefacto del siglo XX, anacrónico; un cáncer que se debe extirpar si se desea vivir sanamente.

Las y los juarenses somos un engendro del PRI nacionalista y neoliberal: prole silvestre del patriarcado postrevolucionario y proestadounidese a favor del valemadrismo. Vivimos por décadas en este desierto de ciudad maquiladora sin parques, sin teatros, sin luz; con pavimento insuficiente, con educación deficiente; en barrios bravos, en fraccionamientos enrejados; acostumbrados a la transa y el soborno, a la mediocridad; a añorar cruzar al Chuco, Teczas, y dejar la pobreza, la ignorancia, lograr el ascenso económico, de clase.

Hoy ese engendro está mutando, la sociedad anónima.

   

martes, 7 de agosto de 2012

Chef Maquiavelo


Chef  Maquiavelo
Recetario




Presenta:

De cómo los gobiernos devienen déspotas, la gente idiota y la sociedad anómica




Esta es una receta inventada de acuerdo a los gustos de Nicolás Maquiavelo, si este fuera chef y contemporáneo del siglo XXI; para entender cómo funcionan las sociedades pre y pos modernas actuales.


Ingredientes:

1 (una) sociedad previamente despolitizada y enajenada. No importa el tamaño, puede ser una ciudad, un estado o un país.

1 (un) gobierno autoritario y corrupto.

1 ó más medios de información aliados o corruptos.

1 (una) religión de masas o en su defecto, varias que hagan la función.

Empresarios al gusto.


Además se va a necesitar:

Un sistema económico que proteja los intereses de las élites, preferentemente neoliberalismo, pero puede usar también cualquier otro sistema capitalista.


Preparación:

Alimente a su sociedad con comida chatarra previamente publicitada y legitimada por la televisión. Rocíe muy bien las mentes de las personas con desinformación y condicione sus gustos desde la niñez con entretenimiento enajenante de acuerdo a sus intereses. Haga alianzas con la(s) iglesia(s) y empresarios para completar la enajenación de las mentes con ideas dogmáticas y adhiera muy bien con la enajenación económica del consumismo y la pobreza previamente establecida. Muy importante: revuelva muy bien estos ingredientes de tal manera que confunda a la sociedad y ésta la interprete como la realidad.

Establezca instituciones y organismos de moda como partidos, elecciones, Derechos Humanos, etcétera. Dé la impresión de que se vive en una democracia (no importa que la gente no sepa, de eso se trata) y utilice los medios de comunicación para bombardear con mensajes sobre la obra de gobierno. Mientras publicita obra puede desviar recursos para su propio beneficio o sus socios. No permita la prensa libre; ante cualquier información verídica y persistente, no dude en utilizar cualquiera de las formas de disuasión conocidas (amenazas, robo, censura, atentados…).

Lentamente conceda algunas exigencias sociales, como escuelas o parques (de todos modos es su obligación) pero sin soltar la parte ideológica. Haga o rechace reformas de todo tipo sin consultas públicas y procure tener en armonía y contentos a sus socios empresarios y religiosos. No escatime recursos en imagen, viajes, lujos, publicidad, sobornos,… todo es permitido.  

Por si acaso, mantenga siempre una buena porción de personas adictas a usted y su grupo de poder, así como una partida de dinero en caso de que requiera comprar voluntades, si llegará a faltarle sociedad, por efecto de alguna represión a algún movimiento social, por emigración o por la misma despolitización y apatía. Puede inyectar un poco de miedo, pero siempre en raciones controlables, pues mucha cantidad de miedo puede resultar contraproducente.  

Tenga cuidado de no agregar ingredientes no incluidos en la receta, como el narcotráfico o gobiernos extranjeros, pues podría perder no sólo el gobierno, sino también su vida o su libertad.

  
Y  listo:

Si sigue estas sencillas instrucciones, ya tiene una sociedad dócil, a modo, engañada, apática y fácilmente manipulable. Con esta receta puede hacer lo que quiera: enriquecerse (lo más común) pero también puede darle rienda suelta a sus deseos y pasiones; por ejemplo, creando guerras si es usted sanguinario; o bien hacer negocios con empresas extranjeras explotando los recursos de todos y todas; éstas le pueden contratar o rescatar como recompensa cuando termine su gestión.

Disfrute de su despotismo, por que dura poco.  

miércoles, 1 de agosto de 2012

El prestigio del PRI




¿Usted consultaría a un médico, maestro, abogado, policía o sacerdote priista?

Es una pregunta provocativa, pero también seria. El Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha hecho los méritos suficientes (y como ejemplo está la reciente elección) para alimentar con más elementos la animadversión priista. En el imaginario colectivo mexicano el desprestigio del PRI es más fuerte que nunca.

El daño que el candidato del PRI, Enrique Peña Nieto (EPN) hace a su partido es innegable y de amplio alcance. Las bromas populares en su contra no faltan por que cada semana, casi cada día, EPN no deja de dar motivos para la burla con su inevitable debilidad mental. Además las muestras del megafraude electoral priista son simplemente enormes, tanto que ya no dejan cabida para el cinismo, esa práctica arrogante tan común en este partido.

Si ya de por sí el PRI goza de una fama de ochenta años de corrupción, autoritarismo, perversión y un largo etcétera, al parecer irreversible, ahora también y después de tanto daño que han hecho al país, son víctimas de sus propios errores, de su propia porquería, al ser incapaces, obviamente, de producir  “líderes” políticos lo suficientemente inteligentes como para continuar con sus conocidas prácticas, que si bien les siguen dando resultados, cada vez les es más difícil tener elementos en sus filas mínimamente presentables, es decir, que no parezcan tanto priistas.

Hay muchos ejemplos de la calidad moral de los políticos que produce el PRI: los gobernadores César y Javier Duarte de Chihuahua y Jalapa, respectivamente, son ejemplos de incapacidad, fascismo y mediocridad, donde el narco, el homicidio, el feminicidio, la pobreza y la impunidad son la marca de esos estados. Pero hay muchos más, como el presidente municipal de Tlalnepantla Arturo Ugalde, el alcalde mejor pagado del país y tal vez del mundo(750,000 pesos al mes) o el no menos polémico alcalde de Ciudad Juárez Héctor “Teto” Murguía, famoso por su analfabetismo funcional y los rumores de su relación con el narco; ambos alcaldes, Ugalde y Murguía, lo son por segunda ocasión, curiosamente, en municipios donde hay alto abstencionismo. No está demás recordar los procesos y acusaciones que siguen los ex gobernadores de Tamaulipas, Tomás Yarrington; de Coahuila, Humberto Moreira; de Oaxaca, Ulises Ruiz; y no menos importante, el “gober precioso” Mario Marín de Puebla.       

¿Pero quiere más? Pues ahí está el peligrosísimo y siempre mal recordado ex mandatario Carlos Salinas de Gortari; el grupo Atlacomulco de Carlos Hank y Arturo Montiel; el SNTE de Elba Esther Gordillo; sacerdotes como Onésimo Cepeda, ex obispo de Ecatepec; empresarios como Emilio Azcárraga Jean; líderes sindicales como Carlos Romero Deschamps; “periodistas” como Mario Vázquez Raña; nuevos “intelectuales” venidos del PAN, como Manuel Espino y Vicente Fox. La CNC, la CNOP, la CTM, Antorcha Campesina y un ejército lumpen de gente muy jodida dispuesta a todo, además de una burocracia leal o forzada a disposición como policías, jueces, rectores de universidades, “estudiantes”. Bonito partido donde se practican además los favores sexuales para hacer carrera política.

Si bien es cierto el PRI se “robustece” actualmente con dinero de posible procedencia del narcotráfico, además de las arcas públicas de los estados priistas para comprar voluntades, en realidad es un partido en proceso de descomposición. Su debilidad es precisamente su modus vivendi, su inagotable adicción al poder que atrae a individuos y grupos afín. Para engrosar las filas y hacer carrera dentro del PRI no es necesitan títulos (aunque sirven) sino tener sangre fría y estómago para tolerar los excesos de todo tipo. Ahora con la construcción de EPN como político plástico, inevitablemente sus “cualidades” alcanzarán a todos y todas las priistas por igual.

Así pues, alguien la pensará dos veces si necesita, por ejemplo, un profesionista y descubre que éste es priista: no sólo desconfiará de sus credenciales y habilidades, sino sospechará que lo querrá engañar y sacar dinero. Y es que parece chiste, pero es fácil descubrir a un(a) priista: si son universitarios, no saben ni escribir y sus gustos son vulgares y frívolos; si son columnistas  o “intelectuales” de algún diario, sus opiniones son totalmente parciales que hasta un niño(a) se da cuenta; si son burócratas, de seguro son los más holgazanes y mediocres. Destacan por su falta de ética, poca inteligencia y agresividad; no por nada la sociedad mexicana en general los rechaza.

Hoy todavía se ven por las calles autos con sus calcamonías del PRI y EPN, orgullosa gente alienada por el dinero, el poder y el egoísmo, el mundo de la transa y la impunidad, una verdadera mafia. El PRI seguirá siendo por un tiempo el partido que es, no va a cambiar. Lo que está cambiando es el mundo y, aunque el PRI sigue siendo una mafia peligrosa, no podrá soportar el cambio de los tiempos. Mientras tanto hay que ayudarles a encontrar el camino a su desaparición por el bien de México y de ellos mismos.

Chiste:

Un padre priista le aconseja muy ilusionado a su hijo:

Hijo, no estudies para que de grande seas como Peña Nieto.

lunes, 30 de julio de 2012

El Estado egoísta y el PRI


(Caricatura tomada de caricaturistapacote.blogspot.com) 

Existe un miedo sociológico real al Partido Revolucionario Institucional (PRI) por  su pretendido “retorno” al poder. Para ciudades como Juárez o Oaxaca, que conocemos muy bien los gobiernos del PRI, sabemos la que le espera al país. No es que el PRI sea el peor de todos los partidos, sino además en su etapa neoliberal, conservadora y de derecha, los hace cada vez más peligrosos.

Se trata de un estilo de gobierno autoritario muy conocido por sus métodos represivos y antidemocráticos que son marca de la casa y que luego también han aplicado  y siguen aplicando todos los demás partidos (incluyendo los de “izquierda”) por que, tal vez la única institución a la cual el Estado no se atreve a renunciar (privatizar) es al aparato policiaco-militar, la institución máxima del poder masculino, un símbolo altamente patriarcal y hegemónico; el famoso monopolio de la violencia weberiano, ahora llevado a las esferas del capitalismo salvaje y en crisis que no duda en el recurso de la guerra para solucionar sus problemas o justificar su sanguinaria mediocridad, como Calderón en México.

El Estado es egoísta por culturaleza.  De la monarquía a la oligarquía, del esclavismo a la democracia capitalista y el socialismo totalitarista, sus acciones pasan siempre por hombres de poder, no esos y esas que se hacen llamar “presidentes” sino de los grupos de poder (élites, como dice Wright Mills): El Papa quién es sin la Curia, Obama sin el ejército y los empresarios, Calderón sin el PRI y EUA. Desde Thomas Hobbes se justifica “científicamente” un poder práctico en pocas manos. Preservar el orden social, el status quo, es preservar el Estado; es decir, la seguridad de su clase dirigente; ningún rey o dictador puede decir que “gobernó” solo, ni aún Hitler.

El problema con el egoísmo es la supervivencia. Existe un debate entre las ciencias sociales y las naturales sobre la naturaleza o aprendizaje de la especie humana; si somos sociables (amigables) o más bien somos egoístas (si sólo podemos pensar en el beneficio personal) si es lo primero, seguramente está por ahí uno o varios genes que nos predisponen a socializar (como el apareamiento, por ejemplo, para preservar la especie) y de ahí todo estaría relacionado: el amor como punto de partida. Pero si es lo segundo, entonces tenemos una situación de adaptación más o menos forzada, donde ante la percepción de un ambiente hostil se anima una convivencia, más o menos pacífica, con otros grupos e individuos; se tiende a lo individual o a pequeños grupos, pero no se va más allá, salvo que sea para dominar a otros grupos e individuos. Las clases altas y el culto al héroe capitalista, serían un ejemplo actual de esto, como el esclavismo lo fue en el pasado.

En el plano político, que involucra lo económico y lo sociológico, la democracia representativa-electoral es la última moda desde la Segunda Guerra Mundial para acá. En algunos países como México, el monopolio de participación política la tienen los partidos; en el caso de Estados Unidos, se trata sólo de dos partidos. La consolidación de los partidos políticos se da en el siglo XX; burgueses y socialistas, ambos sistemas ejercen Estado; desde ahí se dirigen las finanzas, los recursos; se aplica la ley, se reprime a la oposición o se invaden países; todo en nombre y beneficio del Estado.

¿A qué nos vamos a enfrentar con el PRI? Seguramente arden en ganas de venganza ante tanta presión social, nacional e internacional. En Ciudad Juárez tenemos la policía de Leyzaola, que ya hace lo que es lo suyo: violar la ley; más la violencia del narco, más la observancia de la Border Patrol o la migra, como cariñosamente se le dice por estos rumbos. También tenemos CTM, FUTV, CROC, sindicatos priistas que hacen posible uno de los peores transportes públicos de México, por ejemplo. Pero más importante y alarmante aún, es la división de la ciudad en dos: hacia el poniente y el oriente, la destrucción del centro y el desvío de recursos para desarrollar dos nuevos polos económicos y urbanos, Gerónimo y lo que antes era el Valle de Juárez, hoy asesinado bajo el pretexto de la “guerra” contra el narco, para desarrollar una nueva urbe en el poblado de Guadalupe, cruce con Tornillo, Texas, mientras Gerónimo con Santa Teresa, Nuevo México.  En ambos casos se despoja, expulsa o mata a sus habitantes, todo en tiempos priistas.

El narco ya estaba ahí, Televisa ya estaba ahí, la corrupción ya estaba ahí; el PRI nunca se ha ido de la vida de México y las y los mexicanos. ¿Qué es lo que lo hace ahora más peligroso? Que termine con la rotación de poder partidista es lo de menos; que terminen de peleles de alguien más es muy grave. No sabemos qué y cómo han pactado con el narco, con los empresarios, con Washington; qué tan debilitados llegan por la falta de legitimidad; eso puede ser muy perjudicial para el país, pues pueden negociar desfavorablemente y en contra de la sociedad y a favor de sus enemigos. Ejemplos en nuestra historia muchos, como el de Santa Anna en el siglo XIX, ¿recuerdan la pérdida de la mitad territorio? Los políticos son capaces de cualquier cosa con tal de alcanzar o mantenerse en el poder, pero también para salvar el pellejo.

El PRI está en crisis como el Estado “democrático” y el capitalismo neoliberal. Sus políticos dejan mucho que desear en todos los planos, pero sobre todo, en el intelectual, lo cual agregado a sus ya conocidos apetitos de poder y corrupción, hacen que el Estado priista pierda poder en relación con sus aliados, pero se vuelva más virulento para la sociedad, su riqueza y medio ambiente, como de hecho no ha dejado de suceder desde la Colonia y como está pasando en estados como Tamaulipas, Coahuila y Chihuahua en relación con el narcotráfico.  

sábado, 7 de julio de 2012

Voto nulo, cuarta fuerza electoral


(imagen tomada de pateandopiedras.blogspot)
El voto nulo es la cuarta fuerza política electoral
Por Juan Reséndiz (CONACOM)

El 2.5 por ciento de los electores anularon su voto en la elección para presidente de la República. En la de diputados, los votos nulos fueron el 4.8% y en la elección de senadores treparon al 5.5%. Se trata de un millón 200 mil electores que no se sintieron representados por ninguno de los candidatos presidenciales. En el caso de los diputados fueron 2.3 millones y en la de los senadores nada menos que 2.7 millones nulificaron la papeleta.
El voto nulo, que es mayor que el que obtuvo el partido Nueva Alianza está colocado en el cuarto lugar en la presente jornada electoral y es revelador de que millones de mexicanos demandamos nuevas opciones políticas. Pero este clamor –que también se reflejó masivamente en las elecciones de hace tres años- fue desatendido por los partidos con registro, que temen la competencia de nuevas alternativas.

Hay más nulos en los estados donde hay más violencia
Resulta revelador que los estados en donde más ciudadanos anularon la papeleta son aquellos en los que campea la inseguridad, la violencia y la supuesta guerra de Calderón contra el crimen. Tenemos así los siguientes porcentajes por estado: en Chihuahua anularon el  8.7 por ciento, Sinaloa, 7.7; Morelos, 7.6; Guerrero, 7.5; Oaxaca e Hidalgo, 7 por ciento. En los casos de Coahuila, Yucatán y Chiapas la cifra alcanzó el 6.7; en Sonora, 6.4, Tamaulipas, 5.8; y Nuevo León, 5.6 por ciento.
Ninguno de los candidatos presidenciales ni los partidos en la liza se opusieron a la guerra de Calderón. Algunos la apoyaron abiertamente. Podemos suponer que los anulistas manifestaron con su voto su inconformidad y protesta con ellos.

El voto nulo se sobrepuso a la virulenta campaña en su contra
En las actuales circunstancias el voto nulo adquiere un doble o triple valor, ya que representa una postura política que se mantuvo firme ante la intensa campaña en su contra. En esta campaña se unieron todos los partidos con registro, el IFE, los empresarios, etcétera. Ellos trataron de hacerle frente al antecedente de que en 2009 un millón ochocientos mil personas anularon su voto como una señal de protesta por el desempeño de todos los partidos oficiales y por la existencia de una ley electoral antidemocrática. Pero en aquella ocasión existió un movimiento por la anulación del voto encabezada por importantes figuras (intelectuales, artistas, líderes…). En esta ocasión no existió dicho movimiento. Al contrario, desde distintos lados creció el clamor en contra de esta posición. En la campaña se destacó el PRD, que se distinguió por su prepotencia, intolerancia y agresividad. El trato de AMLO y sus huestes hacia Javier Sicilia por el hecho de haber anunciado que no votaría por el PRD y que votaría en blanco, constituyen la expresión más elevada de esta campaña intolerante y aborrecible, correctamente definida de “stalinista” por el poeta.
El POS, junto con otras organizaciones hermanas como la que edita la revista La Gota, en Chihuahua, realizamos desde una posición a favor de la clase trabajadora una campaña por la anulación del voto. Para ello contamos con microscópicos recursos. Hoy nos sentimos orgullosos por haber convergido con cientos de miles de mexicanos.

(((Recuadro))


En el centro y norte del país, el voto nulo aplastó a los partidos enanos
En Chihuahua, Michoacán y San Luís Potosí el voto nulo fue elevado. En  Chihuahua representó casi el 9 por ciento del electorado, mientras que en Michoacán del 10 por ciento. San Luis Potosí un 10.5 por ciento de electores.
La fuerza de la papeleta nula en estos estados dejó con la boca abierta y sin legitimidad a los partidos pequeños con registro que actúan como fauna de acompañamiento de los tres grandes partidos burgueses.
En Chihuahua destaca el caso de Ciudad Juárez, porque aquí la anulación alcanzó el 12 por ciento. Como sabemos, Juárez es la ciudad mártir de la política sangrienta de Calderón, sujeta a una brutal violencia que lleva ya varios años. Aquí en mayor número los anulistas expresaron su rechazo a todos los partidos porque apoyan en los hechos la guerra de Calderón.

Marcha en Juárez, este sábado contra la imposición de EPN‏




(De Gero Fong)
Compañer@s:
Ante el desaseo y la corrupción que permearon el proceso electoral presidencial 2012, el movimiento #YoSoy132 Juárez convoca a toda la ciudadanía y a todos los grupos organizados a unirnos en una marcha de repudio a la imposición de Enrique Peña Nieto en la presidencia de la república. ¡No queremos a Peña Nieto ni a su gobierno opresor! Se convoca a todos los grupos a llevar sus consignas y demandas.
La marcha iniciara este sábado 7 de julio en las instalaciones del IFE del Distrito 03, ubicadas en la Avenida Manuel Gómez Morín y Pedro Rosales de León en Ciudad Juárez, a las 2 pm y concluirá en las instalaciones de Televisa Juárez ubicadas en la Avenida Antonio J. Bermúdez. Sí estás en contra de la imposición de Enrique Peña Nieto asiste, te esperamos.
¡Por la democratización de los medios!
¡No a la imposición de Enrique Peña Nieto!

Toda la información en: http://www.jzmov.com/yosoy132juarez/



lunes, 2 de julio de 2012

Fraude electoral 2012





Como era de esperarse, la maquinaria del sistema político mexicano se mueve para darle el triunfo electoral a Enrique Peña Nieto (EPN) y el PRI. De hecho todo apuntaba a que así fuera: las televisoras, las despensas, los ríos de dinero para coacción del voto, pero sobre todo, el conteo del IFE. Era ingenuo pensar, como ciudadano(a) común, que por las buenas se le puede ganar al corrompido sistema político y en particular al PRI.

La sociedad mexicana, acostumbrada al fraude electoral y los escándalos políticos, ya debería estar preparada para un escenario así. Es precisamente ahora a la hora de la postelección cuando se esperan reacciones de la gente. El grupo internacionalista hacker Anonymous  y el juvenil #Yosoy132 son hasta el momento, los únicos atenta y abiertamente en alerta ante esta realidad. Pero mientras los primeros al sospechar del fraude cibernético, llevan su propio conteo, los segundos esperan reunirse para decidir acciones a seguir. 

Al igual que hace seis años, el país queda dividido por sus preferencias partidistas. Según los datos del IFE, hay en una férrea competencia entre el abstencionismo y EPN por el primer lugar, cercanos a los cuarenta puntos; AMLO en segundo a una distancia de 5-6 puntos; Josefina Vázquez Mota en un lejano tercer sitio con una cuarta parte de los votos; y otra férrea “pelea” por el último lugar entre Gabriel Cuadri y el voto nulo en el horizonte del dos por ciento de los votos. No debe extrañar la mancuerna abstencionismo-PRI, pues van de la mano y son proporcionales: a mayor abstencionismo, mayor posibilidades de triunfo del PRI, sin olvidarse además el valor de los votos que obtiene el PRI; es decir, los que compra, los que fuerza, los que mete de trampa.   

El detalle del fraude está en la distancia permanente, inamovible, del puntero (EPN) con el segundo lugar (Andrés Manuel López Obrador, por segunda ocasión) de  entre tres y seis puntos, así como en la también inamovible distancia entre voto nulo y Gabriel Cuadri (este candidato fungió en todo momento no sólo como un distractor y palero de EPN, sino también como una especie de comodín sin el cual la ecuación anómala de votos no sería posible). Este tipo de anomalía estadística se presentó en el 2006 y desde entonces ha sido investigada por científicos de varios países. Lo que llamo la atención de estos especialistas fue esa forma tan particular y mexicana de burlar las leyes científicas para adecuarse al resultado oficial: las tendencias no se cruzan, sino se mantienen, ¿cómo?

El fraude en las democracias electorales es muy común. En Estados Unidos por ejemplo, país que se jacta de “democrático” y hace guerras en su nombre, también emplea la rasura del padrón, el acarreo de votantes, el financiamiento exorbitante (“donaciones”) fraude cibernético, entre otras, sin los cuales no se entenderían triunfos como el de George W. Bush en el 2000, una elección particularmente fraudulenta. En las democracias capitalistas se practica lo que se conoce como “democracia dirigida”: las elecciones dan la sensación social de orden, civilidad y certeza, pero en realidad, como en México, quienes deciden y gobiernan son las grandes corporaciones, los grandes capitales, pero hacen creer a su ciudadanía que se juega limpio y su voto vale.  En las democracias capitalistas la competencia electoral es inequitativa y responde a los intereses de los grupos más poderosos.

México se ha especializado en fraudes electorales desde siempre (la historia del país está llena de conflictos de este tipo, como en 1910) pero a partir de 1988 se ha especializado en el fraude electoral electrónico. En 2012 se vuelve a aplicar dicho esquema con los resultados hasta ahora conocidos y ya legitimados por la clase política. Según el doctor en física Jorge Alberto López Gallardo de la Universidad de Texas en El Paso (UTEP) se están utilizando matrices similares a las utilizadas en 2006 para crear correlaciones perfectas inamovibles a favor de EPN y en contra de AMLO. En su cuenta de Twiteer @A_LopezGallardo se pueden apreciar las observaciones que está recogiendo.

El peor escenario postelectoral es el de un país dividido por que puede generar violencia.  Cuando se hizo la reforma electoral del 2007, el Instituto Federal Electoral (IFE) no hizo lo necesario para evitar un panorama así: ni segunda vuelta, ni candidaturas ciudadanas, ni vigilancia de la coacción del voto, entre otras. El IFE hace tiempo que dejó de ser una instancia confiable, mucho menos ciudadana que incluso se ha visto débil o cooptada ante el poder de las televisoras; esto hace ver al IFE ante la opinión pública como más a favor de los intereses del stablisment y no de la ciudadanía. De este escenario salió el #Yosoy132.

Es natural si la gente se siente defraudada: ni los candidatos, ni las instituciones del Estado (llenas de burócratas partidistas) mucho menos los partidos o los grandes empresarios están a la altura del país.  El fraude electoral , estuvo presente siempre ante los ojos de todos y todas (ahí están Youtube y Facebook como testigos) y la realidad, la cruda realidad es que el futuro inmediato presagia más violencia, estado policiaco, corrupción. Las elecciones pasan, se van, el PRI nunca se fue, ¿vendrá con deseos de venganza?, ¿cómo va a recuperar toda la lana que invirtió en la campaña y publicidad? Mientras votabas no dejó de haber violencia, robos, feminicidio, inseguridad, ¿estará la sociedad mexicana a la altura de su país?