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martes, 27 de marzo de 2012

En Chihuahua todo es bello (o de cómo piensan y actúan las élites)


¡Qué bonito es Chihuahua!
El Corrido de Chihuahua

Para gobernantes, empresarios, jerarcas religiosos y directores académicos, es más importante las apariencias (de hecho es lo único importante) que la cruda realidad. ¿Qué importa que las y los indígenas se mueran de hambre, que se sigan desapareciendo y matando a mujeres o que se formen profesionistas sin valores éticos ni compromiso social? Lo que importa es atraer inversión privada y vender al mejor postor las riquezas naturales del estado, eso sí importa.

Hoy vivimos una guerra civil llamada “guerra contra el narco”, que es más una avanzada de limpieza social bajo oscuros acuerdos de las cúpulas del poder político y militar con las cúpulas del poder capitalista legal e ilegal, más lo que diga Washington. El resultado, por todos y todas sabido, son miles de asesinatos sin resolver a un nivel del 94.6% de impunidad, de acuerdo a una nota del Diario de Juárez. Pero no hay que hablar de eso por que ahuyenta las inversiones.

A finales del 2011, una nota que finalmente resultó ser exagerada, decía del suicidio colectivo de rarámuris a causa del hambre. El impacto nacional hizo reaccionar al gobierno de Chihuahua, para tapar las apariencias y hacer ver que en La Tarahumara todo es armonía. Fue hermoso ver como un regordete gobernante daba despensas a enflaquecidos indígenas y pese a ello, la ayuda no llegó a las poblaciones más necesitadas. Para terminar con la hambruna, el gobierno piensa brindar mayores concesiones a las empresas mineras transnacionales para, contaminando el ambiente y saqueando sus riquezas ¡por fin se elimine a tanto indio que nomás da mala imagen!

Contagiados por la desinteresada visita a México de cierto personaje de aspiraciones espirituales, quien además es jefe de gobierno de un Estado, el catolicísimo gobierno de Chihuahua promociona con inserciones a una plana pagadas en periódicos, una Semana Santa en Parral, faltaba más. Es importante seguir la tradición católica con sus valiosísimos valores como la obediencia ciega, la adoración a fantasmas y el borreguismo. Un Chihuahua feliz requiere de gente embobada pagando sus impuestos para promover religiones que tal vez no practica, pero son muy útiles para crear ciudadanía dócil, reaccionaria y sobre todo, des-po-li-ti-za-da.
 
El feminicidio, ese fenómeno tan chocante que da tan mala imagen internacional al estado, sigue siendo un dolor de cabeza para cualquier gobernante que se digne de ser considerado líder. Para callarle el hocico a tanta  vieja argüendera que exige justicia, se crea al vapor el Centro de Justicia para la Mujer en Ciudad Juárez el mismo día y a la misma hora que ocurre una manifestación en la UACJ de estudiantes y familiares de desparecidas, para presionar a la universidad a que dé la cara por lo menos, por las y los estudiantes asesinados y/o desaparecidos de esta Alma Mater, donde no estuvo presente ningún funcionario. El evento del centro, por su parte, estuvo plagado de funcionarios de gobierno, pero se les negó la entrada a las mujeres.

Las universidades y tecnológicos públicos de Chihuahua,  ante el temor de que se conviertan en UNAMs, y pese a tener entre sus estudiantes, trabajadores y maestros a tantas víctimas de la violencia, simplemente han publicitado lo bien que les va en las certificaciones nacionales, los reconocimientos y premios logrados, las inversiones en equipo y expansión de campus; casi, casi parecen universidades del primer mundo, donde se estima, no hay conflictos y las huelgas son inexistentes, ¡cómo debe ser! Es molesto tener que dar explicaciones a la prensa cada vez que se asesina a un(a) universitario y más tener que enfrentar al Estado (ese que da o quita recursos a las universidades autónomas) ante la falta de justicia, caray, no es trabajo de las universidades exigirla.

Los enemigos de Chihuahua (o sea, los enemigos de quienes se asumen como el estado: el gobierno y la clase político-empresarial) son persistentes y hay que combatirlos: las ong´s, que se atreven a realizar el trabajo que debería hacer el Estado y no hace, nomás lucran con el dolor ajeno, así sean feministas, indigenistas o de derechos humanos, con los escasísimos recursos por los cuáles tienen que competir entre ellos para seguir funcionando. No saben que sólo el gobierno y los empresarios tienen el monopolio del lucro: desaparecer pueblos enteros, como sucede en el Valle de Juárez y Lomas de Poleo, para favorecer el progreso a través de la inversión privada, ¡qué se compara la pérdida de vidas humanas y su patrimonio con la visión empresarial a futuro! Gente incivilizada.

Pero ya vienen las elecciones, el momento más importante para la vida democrática del país. Hay que esconder a los muertos y a los hambrientos, hay que prometer la felicidad y lucrar con el hambre y la esperanza. No importa si las y los candidatos son retrógradas, autoritarios o peleles, el sistema-show debe continuar. Es bueno ser democrático y más si estás en el poder: así digas y hagas puras tonterías, habrá quien te aplauda, quien te financie y con quien hagas tratos y negocios. La sociedad es simplemente el recipiente donde se deposita la mierda, lo sucio, por eso se debe en todo momento esconderla y manipularla.

lunes, 14 de marzo de 2011

PROBLEMÁTICA EN LA SIERRA TARAHUMARA

(El texto es del 2010, pero se mantiene vigente por las condiciones de explotación contra los indígenas en la zona.  Agradezco la observación del problema y link del texto al doctor Oscar de la Riva)
http://ewwaunel.wordpress.com/2010/08/11/comunidades-indigenas-denuncian-proyecto-turistico-en-barrancas-del-cobre-chihuahua/

Boletín de prensa


Chihuahua, Chih., México, a 10 de agosto de 2010.

Les damos las gracias por venir a esta conferencia de prensa, les pedimos que pongan en los periódicos lo que vamos a decirles, para que seamos escuchados por el gobierno, por la gente que le gusta pasear en la Sierra Tarahumara.

Nosotros somos autoridades tradicionales de las comunidades indígenas de Bacajípare, Huetosachi, y Mogotavo, del municipio de Urique, y de Repechike, del municipio de Bocoyna, también nos acompañan de la Consultoría Técnica Comunitaria, A.C., y de la

Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos, A.C., COSYDDHAC quienes nos dan asistencia técnica.

Queremos denunciar la manera como nos ha afectado el Proyecto turístico Barrancas del Cobre, y la construcción del teleférico en la zona conocida como el Divisadero en el municipio de Urique y la posible construcción de un aeropuerto en el territorio de la comunidad de Repechike por los siguientes hechos:

Estas grandes obras nos afectan de manera directa a las cuatro comunidades indígenas representadas por su gobernador, quienes poseemos tierras en esta región. Entre las cuatro comunidades contamos con una superficie de más o menos 16,924 hectáreas. En este territorio vivimos un total de 203 familias indígenas con un promedio de 7 miembros por familia, siendo aproximadamente 1,421 las personas afectadas.

Desde que empezó el proyecto turístico y cuando se anunció la construcción del teleférico en el Divisadero y del aeropuerto cercano a Creel, hemos tenido presiones para dejar nuestras tierras porque hay gente de afuera que quiere quedarse con ellas, para construir hoteles, cabañas y obras para el turismo. Estas tierras las hemos ocupado de siempre,primero por nuestros abuelos y nuestros padres, ahora por nosotros y nuestros hijos. Por esta causa hemos sufrido amenazas a nuestra vida, agresiones verbales y escritas, intentos de desalojo, por lo que, nos vimos obligados a presentar denuncias ante los tribunales agrarios, civiles y penales, denuncias que a la fecha no se han resuelto.

Durante años hemos mandado oficios al gobierno, federal, estatal y municipal diciendo los problemas que sufrimos como son la falta de seguridad pública, la falta de servicios públicos, denuncias y quejas por la derrama de aguas sucias que ustedes nombran aguas residuales de los hoteles establecidos en la parte alta de las barrancas, la necesidad que tenemos los indígenas de agua potable, la falta de control en la venta de alcohol, la invasión del ganado, el despojo de tierras, las amenazas de muerte, no hemos sido escuchados.

Por todo esto las comunidades que representamos presentamos una queja ante el Relator de Naciones Unidas para poblaciones indígenas en la que le decimos que se violaron los derechos que tenemos como pueblos indígenas y que están en el artículo 2do. de la Constitución Mexicana, en el Convenio 169 de la OIT y en la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas.

Los derechos que nos han sido violados son: el derecho a la tierra, a los recursos naturales, al reconocimiento jurídico de las autoridades tradicionales, al derecho de información, a ser consultados antes de que se decidan los proyectos de desarrollo, el derecho a ser escuchados, el derecho a decidir cómo queremos vivir, el derecho a una justicia pronta y expedita en las demandas presentadas ante los tribunales agrarios, civiles y penales.

También nos quejamos ante la ONU que la inversión pública que se ha hecho está dirigida principalmente a realizar obras de infraestructura del proyecto turístico, y no toman en cuenta lo que necesitan nuestras comunidades para vivir bien. Cada día vemos que el proyecto turístico beneficia más a gente de afuera (empresas y prestadores nacionales y extranjeros de servicios turísticos) y a unos pocos intermediarios locales, nada nos dejan a los indígenas. No nos han informado qué va a hacer el gobierno sobre el número de turistas que van a llegar a nuestras tierras, qué van hacer con la falta de agua en la zona, cómo se van a manejar los desechos como basuras, aguas residuales y desechos peligrosos. El Estudio de Impacto Ambiental no lo dice y tampoco nos lo dieron a conocer.

El proyecto turístico en la Comunidad de Bacajípare

En 2007, el director del Fideicomiso Barrancas del Cobre, les presentó a los ejidatarios de San Alonso, lo que sería el proyecto turístico. Posteriormente, el 30 de noviembre de 2008, se llevó a cabo una asamblea en el ejido en la que se aprobó la renta por 30 años de 20.5 hectáreas para la construcción del teleférico al Gobierno del Estado, hectáreas que están dentro de la superficie de tierra que nosotros usamos.

En asamblea ejidal celebrada el 14 de junio de 2009 en el ejido San Alonso, la Secretaria de Desarrollo Comercial y Turístico solicitó permiso para la construcción de un proyecto para la parte baja del barranco, precisamente en el territorio cultural de la Comunidad de Bacajípare, consistente en; construcción de una tirolesa, albercas de aguas termales, cabañas, rutas de caballos y de bicicletas entre otras, el ejido lo permitió sin que el gobierno del estado se comprometiera a pagar nada por el uso de ese terreno en el cual nosotros vivimos.

En esta misma asamblea la comunidad de Bacajípare presentó un proyecto de ecoturismo, para ser administrado y desarrollado por la misma gente del lugar que cuenta con un comité de turismo, y no fue aceptado, el gobierno del estado lo tomo como propio.

El proyecto turístico en la Comunidad de Mogotavo

Los habitantes de la comunidad indígena de Mogotavo, ubicada principalmente dentro del predio particular “Mesa de la Barranca” en el municipio de Urique, queremos decir y quejarnos que al principio del año 2009 fueron de Soluciones Emprendedoras del Norte, S.A. de C.V SOFOM ENR, nos presionaron para que abandonáramos nuestras casas porque quieren construir un hotel, restaurantes y viviendas de lujo en la tierra donde vivimos.

Posteriormente el Secretario de Turismo no nos escuchó. En marzo de 2010 investigando en el Registro Público de la Propiedad encontramos que hay cinco co-propietarios a quienes les fue vendido una parte del terreno.

En nuestra comunidad también quieren demoler el albergue y la escuela indígena Rebelión del Tarahumara donde estudian y se alimentan casi 100 niños de 14 comunidades de la región.

El gobierno quiere reubicarnos a 15 kilómetros del sitio actual, en una zona en la que no hay agua, ni terreno para los sembradíos de maíz y frijol y nos quieren dar pequeñas casas de ladrillo que fueron edificadas sin tomarnos en cuenta.

El lugar donde vivimos, es considerado territorio sagrado, porque la Iglesia del pueblo de “Jesús Nazaret”, o “Jesús Nazareno”, es el centro ceremonial donde nos reunimos habitantes y vecinos de otras comunidades, para celebrar la fiesta; y porque ahí está el cementerio en las cuevas de la Barranca del Cobre, donde están sepultados los de antes.

El proyecto turístico en la comunidad de Repechike

La comunidad de Repechike está en un territorio de más o menos 11,606 hectáreas, somos 90 familias que tenemos las casas en el lecho del río Otero y algunas mesas donde hemos vivido desde siempre en terrenos que según los archivos del Registro Agrario Nacional son de particulares.

Las tierras fueron desmontadas para meter las líneas de energía eléctrica, el acueducto de Recowata a Creel, ahora el acueducto de Creel a Divisadero y tienen pensado construir el aeropuerto, sin que se nos haya informado, consultado o beneficiado de alguna manera.

El proyecto turístico en la comunidad de Huetosachi

En Huetosachi vivimos 13 familias tarahumaras en cinco rancherías, y somos en total 61 gentes. Las familias vivimos en el predio el Madroño que tiene 480 has. del cual se muestra como dueño Andrés Elías Madero.

Durante 2008 uno de los líderes de la comunidad, Pedro Moreno y su hijo Ricardo Moreno de 12 años tuvieron amenazas de muerte, una forma de presión para que dejara de organizar a la comunidad en la defensa de la tierra. Por otra parte, quien se ostenta como propietario clausuró la entrada al predio imposibilitando a los habitantes indígenas transitar libremente por la puerta, no dejándoles otra opción que salir por debajo del cerco; tampoco podían entrar y salir vehículos, cuando se requería sacar a los enfermos lo hacían en carrucha y por debajo de la cerca, hasta la carretera.

Nosotros buscamos al propietario a través de la Secretaria de Gobierno y la Comisión Nacional para el desarrollo de los Pueblos indígenas y le hicimos una propuesta de acuerdo, nos dijo que le diéramos un mes para pensar, pero nunca nos volvió a buscar para decirnos cuál era su propuesta.

Por todo lo que ha pasado recurrimos al Relator de Naciones Unidas solicitándole:

1. Que hable con el gobierno de México para que se tomen medidas efectivas y necesarias para que dejen de violar los derechos individuales y colectivos de las Comunidades rarámuri de Huetosachi, Bacajípare, Mogotavo y Repechike. Derechos a nuestras tierras y recursos naturales, derechos de posesión, derecho de información y consulta previa; derecho a participar y decidir qué es lo que nos conviene en relación al proyecto turístico.

2. Que se hagan las investigaciones necesarias para identificar, procesar y sancionar a los responsables de dichas violaciones, asegurar la adecuada reparación de los daños ocasionados y sean restaurados los derechos violados. Y, se nos informe de los resultados de estas investigaciones y medidas que se tomen.

3. Que realice un informe sobre el Proyecto Turístico de referencia y el impacto en losderechos del pueblo rarámuri en Chihuahua, México.

Por último solicitamos seguridad para nuestras personas y comunidades, y para los asesores.

Atentamente,

Corpus Ortega Torres

1er Gobernador de San Alonso.

Marín Moreno Torres

2º Gobernador de Bacajipare.

María Monarca Lázaro

1ª gobernadora de Huetósachi.

María Luisa Cruz Rámos

2ª Gobernadora.

San Miguel Cruz Moreno

1er Gobernador de Mogotavo

viernes, 18 de febrero de 2011

IACHR PUBLISHES REPORT ON INDIGENOUS PEOPLES' RIGHTS OVER THEIR ANCESTRAL LANDS


Washington, D.C., February 17, 2011—The Inter-American Commission on Human Rights (IACHR) today published its report Indigenous and Tribal Peoples' Rights over their Ancestral Lands and Natural Resources.

The protection of indigenous peoples' right to property over their ancestral lands is an issue of particular importance to the IACHR because the effective enjoyment of that right involves not only protection of an economic unit but also protection of the human rights of a collectivity whose economic, social, and cultural development is based on its relationship with the land, which is the basis for its worldview. As a result, the Commission has long paid particular attention to indigenous and tribal peoples’ right to communal property over their lands and natural resources, as a right in itself, and as a guarantee of the effective enjoyment of other basic rights.

The right to property pursuant to Article 21 of the American Convention on Human Rights thus has singular importance for indigenous and tribal peoples, because the guarantee of the right to territorial property is a fundamental basis for the development of indigenous communities’ culture, spiritual life, integrity and economic survival. It is a right to territory that encompasses the use and enjoyment of its natural resources. It is directly related, even a pre-requisite, to enjoyment of the rights to an existence under conditions of dignity, to food, water, health, life, honor, dignity, freedom of conscience and religion, freedom of association, the rights of the family, and freedom of movement and residence.

The report the IACHR is publishing today compiles and discusses the scope of indigenous and tribal peoples’ rights over their territories, lands, and natural resources. In this regard, it analyses the obligation of the States to consult with indigenous peoples and guarantee their participation in decisions regarding any measure that affects their territories. The State has to consult them on any matters that might affect them, the purpose of such consultations should be to obtain their free and informed consent, and they must be carried out in accordance with their customs and traditions, through culturally adequate procedures and taking into account their traditional decision-making methods.

The report is based on the legal instruments of the Inter-American system, as interpreted by the Commission and the Inter-American Court in the light of developments in general international human rights law. It also aims to point out specific problems, guidelines, and best practices to enhance the enjoyment of human rights by indigenous and tribal peoples across the hemisphere.

A principal, autonomous body of the Organization of American States (OAS), the IACHR derives its mandate from the OAS Charter and the American Convention on Human Rights. The Inter-American Commission has a mandate to promote respect for human rights in the region and acts as a consultative body to the OAS in this matter. The Commission is composed of seven independent members who are elected in a personal capacity by the OAS General Assembly and who do not represent their countries of origin or residence.

CIDH PUBLICA INFORME SOBRE DERECHOS DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS A SUS TERRITORIOS ANCESTRALES


Washington, DC, 17 de febrero de 2011 - La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publicó hoy su Informe Derechos de los Pueblos Indígenas y Tribales sobre sus Tierras Ancestrales y Recursos Naturales.

La protección del derecho a la propiedad de los pueblos indígenas sobre sus territorios ancestrales es un asunto de especial importancia para la CIDH. Esto se explica porque el goce efectivo de este derecho implica no sólo la protección de una unidad económica sino de los derechos humanos de una colectividad que basa su desarrollo económico, social y cultural en la relación con la tierra. Por ello, la CIDH ha venido prestando una particular atención al derecho de los pueblos indígenas y tribales a la propiedad comunal sobre sus tierras y recursos naturales, como un derecho en sí mismo y en tanto garantía del disfrute efectivo de otros derechos básicos.

En virtud de esto, el derecho a la propiedad garantizado por la Convención Americana sobre Derechos Humanos en su artículo 21 adquiere una importancia singular para los pueblos indígenas y tribales. La garantía del derecho a la propiedad territorial es una base fundamental para el desarrollo de la cultura, la vida espiritual, la integridad y la supervivencia económica de las comunidades indígenas. Es un derecho al territorio que incluye el uso y disfrute de sus recursos naturales. Se relaciona directamente, incluso como un pre-requisito, con los derechos a la existencia en condiciones dignas, a la alimentación, al agua, a la salud, a la vida, al honor, a la dignidad, a la libertad de conciencia y religión, a la libertad de asociación, a los derechos de la familia, y a la libertad de movimiento y residencia.

En este sentido, el informe analiza la obligación que tienen los Estados de consultar a los pueblos indígenas y garantizar su participación en las decisiones relativas a cualquier medida que afecte sus territorios. La consulta se debe realizar sobre todos los temas susceptibles de afectarlos, debe estar dirigida a obtener su consentimiento libre e informado, y debe implementarse de acuerdo a sus costumbres y tradiciones, a través de procedimientos culturalmente adecuados, y teniendo en cuenta sus métodos tradicionales para la toma de decisiones.

El informe que la CIDH publica hoy compila y analiza el alcance de los derechos de los pueblos indígenas y tribales sobre sus territorios, tierras, y recursos naturales. Se basa en los instrumentos jurídicos del sistema interamericano, tal y como han sido interpretados por la jurisprudencia de la Comisión y de la Corte Interamericanas a la luz de los desarrollos en el derecho internacional de los derechos humanos en general. Su objetivo también es el de señalar problemas, guías y buenas prácticas específicas, con miras a ampliar el goce de los derechos humanos por los pueblos indígenas y tribales del Hemisferio.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.

lunes, 12 de octubre de 2009

Ensayo sobre las posibilidades emancipatorias de Octubre para México


Tonatiuh´s tongue
Carlos Murillo G.


El camino de la libertad se teje en el corredor que va de septiembre a noviembre. Septiembre inicia el mito de la independencia, su destino a alcanzar, la chispa de ignición, de fuego, no en balde se celebra el inicio y no la culminación de la Independencia.  Noviembre en cambio es la meta indicada, el objetivo anhelado, pero no alcanzado, la revolución que no tuvo fin, traicionada y deformada, atrasada.  ¿Y octubre, qué papel juega octubre en el otoño de los cambios?

En el corredor otoñal hay un inicio y un fin, el inicio es claro: no está consumada la independencia; pero el fin es brumoso y la meta inalcanzada: no se ha cumplido el objetivo, u los objetivos (ideales) de todas las luchas de emancipación por lo tanto, está pendiente la conclusión. Si atisbamos a una metodología dialéctica para comprender la situación, vemos cómo la antítesis no ha generado la suficiente fuerza de cambio para hacer posible una síntesis favorable o más positiva a la sociedad mexicana, principal actor afectado, preocupado e interesado en encontrar salidas exitosas a una lucha que ya lleva dos siglos (o cinco, si lo vemos desde la perspectiva indígena latinoamericana).

Si tomamos octubre como un punto clave del proceso dialéctico de liberación, a manera de un ejercicio de imaginación a escala, notamos que el mes alberga también sus simbolismos emancipatorios: el 2 y el 12 son muestra clara de ello. Es decir, viejas luchas y nuevas luchas se conjugan, no hay interrupción, sino una continuidad de la realidad hostil de una lucha sin concluir que va involucrando, como el presente, recordatorios de aquello que se pretende olvidado (el exterminio racista y la explotación económica) con nuevos actos de barbarie disfrazados de democracia, modernidad, religión, legalidad…

Octubre también nos ofrece proesas históricas, como la del pueblo ruso contra el régimen zarista, que trajo además consigo el primer gobierno socialista del planeta, o la ya célebre defensa de Miguel de Unamuno contra los fascistas españoles, al inicio de la guerra civil. Por que si bien se trata de revolucionar la vida de la sociedad, de aspirar a generar conciencia para ésta y las generaciones venideras, es también una lucha defensiva para no regresar a pasados oscuros, represivos, atrasados que ha conocido la humanidad y que siempre están al acecho. No podemos aspirar a ser mejores humanos si no renunciamos a la vez a las contradicciones que nos hacen complicarnos la existencia, comenzando con la explotación (económica) del hombre por el hombre y para trascender el homo omini lupus hobbiano de la justificación estatal.

Tendemos a pensar en periodos de tiempo muy cortos para explicarnos o querer resolver muchas o todas las graves situaciones presentes, los grandes problemas de la humanidad o de la época, reducidos inconscientemente al promedio de una vida humana, insuficiente para hacer cálculos a mayor escala. Esto significa querer hacer o resolver todo durante la existencia, de ahí a veces el desaliento de años de lucha sin aparentes resultados, del retorno de viejos actores corruptos o del nacimiento de nuevos vicios enajenantes, que parecen decirnos que es inútil esforzarse por un mundo mejor (como la visión derrotista y despolitizada de muchos posmodernos en la interpretación crítica de los metarrelatos) pero esto no se acaba hasta que se acaba.

La dialéctica política del Estado moderno empuja hacia dos direcciones: una centrada en el poder personal o elitista, hacia donde apunta la derecha, el fascismo, la iglesia, el capitalismo en general, el poder conservador; y otra que se inclina hacia la emancipación revolucionaria, a nuevas formas de organización social y de convivencia, de corte horizontal en lo político y equitativo en lo económico. La dialéctica sociológica a su vez empuja en otra dirección: nuevas formas de socialización, estrategias de regulación del poder y participación pública, el mestizaje de ideas, realidades y transformaciones de carácter institucional y así.

Reiterando: octubre es un punto clave para la realización de la dialéctica de liberación que necesita el país; si resolvemos octubre, probablemente el desenlace teleológico de noviembre será el esperado. Octubre parece decirnos, recordarnos el gran agravio de los viejos regímenes monárquicos, ahora transformados en civiles, pero igual de nocivos, ignorantes e insensibles ante dos grupos largamente marginales: las y los jóvenes y las y los indígenas. La juventud vive actualmente bajo continuo shock tecnológico, incapaz aparentemente de retomar una posición política como hace una generación; están de alguna manera inmovilizados ideológica y espiritualmente (en el sentido ontológico) como viejos en piel de joven, más cercanos a la muerte que a la vida creativa. El indigenismo en cambio ha tenido un agigantamiento a partir de la última década del siglo XX, justo a raíz de la conmemoración del descubrimiento (conquista) de América, con presencia prácticamente desde Alaska hasta la Patagonia con actores relevantes como Evo Morales y Rigoberta Menchú o movimientos de alto impacto social e internacional como el EZLN, por citar sólo algunos ejemplos; ¿podrá la sociedad mexicana hacer una síntesis indígena y juvenil?