Mostrando entradas con la etiqueta EPN.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EPN.. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de enero de 2015

Coprofagia

Coprofagia
Carlos Murillo González



"...a ustedes los mandan a que nos repriman por que son los más jodidos..."
Padre de desaparecida a policías antimonites que lo golpearon.

El miércoles 14 de enero del 2015 Ciudad Juárez amaneció oliendo a mierda. Cientos (o tal vez miles) de soldados, policías de los tres niveles de gobierno, infiltrados, golpeadores (del PRI, of course) agentes de tránsito, todo un ejército para proteger a un sujeto que se dice presidente de este país.

Como un gesto de provocación, el Estado policiaco se hizo presente en una ciudad que se hace llamar democrática, pero que está herida y sus heridas no han sanado. Enrique Peña Nieto (EPN) vino a Ciudad Juárez a ofender la inteligencia de sus ciudadanos(as), de su sociedad. A donde quiera que va ese hombre, lleva la violencia. Es asquerosa su presencia, su mezquindad, su incapacidad de leer el contexto, mucho menos la historia de esta ciudad, por que al igual que sus correligionarios priistas, están tan inmersos en la shit, que ya no la huelen: no se enteran de la realidad, del presente.

Ese olor que trajo consigo Peña Nieto a Juárez, es imposible de no detectar. Para las y los priistas y otros adictos al poder, su aroma es irresistible, así sean empresarios o gente de las chabolas, de esas que se contratan por un gansito y una coca-cola. La coprofagia es deplorada por la mayoría de las personas, pero en los círculos políticos y empresariales, es adorada.  Toda una pléyade de acarreados, pillos y saqueadores de la nación y de la ciudad son quienes reciben a EPN; precisamente quienes son parte del problema, la gran mafia del poder económico y político juarense.

Cada vez queda más claro esta lucha de clases en México: de quienes defienden un régimen caduco, corrupto, violador y asesino, saqueando sus riquezas, engañando y explotando a la gente; esos, quienes forman la cúpula de la enajenación, son quienes solapan el crimen en este país. En Ciudad Juárez recibirán a EPN, representantes de las familias Zaragoza, Fuentes, De la Vega y otras, quienes han violado (sino es que siguen violando) derechos humanos en Juárez: Lomas de Poleo, Valle de Juárez, fábrica Blueberry…este es el tipo de personas que celebran la llegada de un asesino con un festín, como lo hicieron en su momento con Julián Leyzaola, de triste y reciente memoria.

La coprofagia puede andar de traje o de albañil, disfrazando su violencia detrás de un uniforme y una macana, pero está ahí, ¿a qué viniste Peña Nieto?, ¿a fastidiarnos?, ¿a burlarte de nosotros(as)? El feminicidio espera tu respuesta. ¿Vienes acaso a apoyar al suplente de Carlos Romero Deschmaps?, o peor aún, ¿a apoyar a cierto ladrón que está saqueando a Chihuahua, endeudándonos y además jugando con nuestra salud? Ese que los grandes medios de comunicación como el Canal 44, El Diario de Juárez, Televisa, Teveazteca y la radio, no quieren hacer una investigación periodística nomás por que es el gobernador del estado.

Aquí esperan justicia miles de personas, aquí no se ha subsanado nada. Así como algún día Felipe Calderón enfrentará la justicia por crímenes de lesa humanidad (y Juárez es el ejemplo que lo hará caer) así también EPN está en la lista de quienes tienen crímenes que explicar: Ayotzinapa, Tlatlaya, Atenco, feminicidio en el Edo. de México, caso Paullette…no, EPN no puede ser bienvenido a Ciudad Juárez.

Es una pena mirar cómo en un día se puede retroceder hasta el siglo XX, en las peores épocas del PRI, de la lambisconería, el besamanos y otras coprofagias (la limpieza de calles, espectaculares de bienvenida y agradecimiento, etc.) una verdadera cultura de la porquería, de la simulación y oportunismo. ¡Ah como apesta mi Juárez! todas las ratas salieron a recibir a su rata mayor, a revolverse en su inmundicia, en su mundo irreal, ficticio.

No tardan en salir los editoriales de los medios a aventar más mierda, más. La peste durará por unos días. Es el 2015, ya pasó la Navidad, el Año Nuevo, Los Reyes (falta el día de la Cande) ya hay que despertar.

Los malos olores hay que tratarlos. México necesita, ¡el mundo necesita! sacudirse de esta clase política ociosa, de esta plaga mundial de los Obama, de los Putin, de los Netanyahu, de los banqueros, de los militares, de los capitalistas voraces de toda esa horda de humanos coprófagos insaciables, verdaderos adictos al poder, que sólo pueden traer paz a través de la militarización, del Estado policiaco y el terrorismo de Estado.

En Ciudad Juárez no queremos guerra. No al Estado policiaco y no a la visita de Enrique Peña Nieto. A quienes nos queda claro quién es el PRI y cómo funciona el Estado policiaco, preámbulo del fascismo, nos oponemos a seguir solapando la mentira y el engaño de este gobierno vende patrias, represor y asesino de Peña Nieto; no EPN, no eres bienvenido.

https://www.youtube.com/watch?v=60ioSGWZn2A 

     

jueves, 6 de diciembre de 2012

Primer presidente gay/¿Dónde está Peña Nieto?





Son bellos por fuera,  pero están llenos de inmundicia por dentro
Jesús  de Nazareth, “El Cristo”

Soy insensible a heridas de amor, jamás exclamo un ¡ay! de dolor
Alberto Aguilera, “Juan Gabriel”



¿Cuándo se verá un político llorando? ¡Ni de alegría! El llanto es considerado un acto de debilidad y cobardía en la arena política. La carátula de los hombres duros, firmes, fuertes, parece consolidar el nuevo perfil del poder; a fin de cuentas, no se necesita ser militar para ser represor. Aquí es dónde inicia esta historia: el sexenio de los bonitos contra los feos; el México de las apariencias contra el México de las realidades.

Las apariencias de este país son las imágenes de la televisión comercial, los informes presidenciales; es el conservadurismo de “las  buenas costumbres”; los tabús, el engaño de la libertad y la democracia; la pretenciosa identidad de ser feliz en una sociedad desigual e inequitativa. Las realidades están disimuladas entre el anonimato, la invisibilización o negación de grandes sectores sociales como los pueblos autóctonos, las mujeres, los pobres, la juventud, o bien minorías religiosas, ideológicas o de preferencia sexual que en conjunto, hacen una gran mayoría. Un político surgido e identificado con alguna de estas realidades, tendría mayores posibilidades de realizar cambios significativos, por ejemplo, un político gay. 

Hasta ahora ningún político mexicano(a) se ha declarado abiertamente gay, pero las y los hay. ¿Qué pasaría si un presidente, por ejemplo, declarara abiertamente su homosexualidad? Sin duda sería un acto revolucionario, emancipatorio, pues haría visible una identidad altamente perseguida, intolerada y violentada en el mundo y con ello, como en su tiempo fue la defensa del alma de los indígenas por fray Bartolomé de las Casas para no ser considerados animales en época de la Colonia, elevarla al nivel de los derechos humanos, del reconocimiento universal y civilizatorio actual, la realidad gay. La preferencia sexual debe ser un derecho universal, un resultado de la madurez de una sociedad sexualmente satisfecha y con mayor grado de consciencia.

Muchos políticos  mexicanos esconden su preferencia libidinal a personas de su mismo sexo por temor al rechazo y a poner fin a sus aspiraciones en un medio político obviamente patriarcal, machista y bastante conservador, hipócritamente católico, ambiente por ellos mismos(as) creado. Si una persona reprime su identidad y deseo sexual, es muy probable que su vida esté llena de contradicciones e incluso violencia, como es el caso de los sacerdotes pederastas católicos, tan abundantes hoy en día; pero, ¿lo mismo sucede a una persona con una doble vida sexual en posiciones de poder, por ejemplo, político? El actual “presidente” de la república Enrique Peña Nieto (EPN) está acusado de violación y violencia por un hombre que dice haber sido su amante.

La identidad gay suele ser una pesadilla en los actuales tiempos, pues todavía hay mucha gente que se niega a aceptar(se) esta identidad. En los varones de la cultura machista andromórfica mexicana,  se crece con prejuicios negativos en relación con lo gay: “joto”, “marica”, “puto”, son expresiones peyorativas para significar cobardía, impotencia o deshonra, todos valores masculinos-guerreristas que no tienen nada que ver con lo sexual, pero sí con un cultivo del miedo característico del patriarcado. Por eso “los hombres no lloran” ni muestran sus sentimientos (salvo los de odio y enojo). Hoy podemos decir que el gobierno del PRI tuvo una actuación marica (cobarde) en cuanto la represión a las protestas contra la toma de EPN e igual, que se comportaron como putos (sin ética, vendidos) los medios de información que esconden o maquillan estos hechos; pero no podemos esperar que EPN reconozca, aunque él no lo fuera, la identidad gay haciendo, por ejemplo, constitucional el matrimonio y la adopción en este público, por que el hombre además de represor ¡es muy católico!

El PRI es la prolongación del siglo XX, la vuelta a los gobiernes peleles (considerando a EPN como el segundo gobierno de Carlos Salinas, del  salinato) por lo tanto, no es de esperarse cambios en la sociedad mexicana, salvo más represión y miseria. La preferencia, identidad y goce sexual, deben ser un derecho universal y constitucional, como también lo deben ser el derecho a escoger el género (y con ello, un desarrollo sexual saludable) el internet libre y gratuito, la legalización y despenalización de la marihuana o el libre y rápido acceso a la información, tan sólo para hablar de los derechos pendientes para este siglo, más los izquierdos (copylefts, autonomía, autarkía, etcétera)…pero EPN, Salinas y el PRI neoliberal están muy lejos de poder proponer algo que no sea la venta de las riquezas del país.

¿Dónde está Peña Nieto?

El DF ya había olvidado lo que es vivir bajo el régimen priista, por eso están sorprendidos con la violencia inaugural del primero de diciembre pasado. Cinco días después EPN sale a su primer acto “público”: la graduación de 400 cadetes de policía en Nuevo León. Señores(as) del PRI: no lo escondan, un líder no debe esconderse, sino dar la cara a la sociedad más allá de las fuerzas armadas y policiales, ¿qué acaso no lo eligió la mayoría, el pueblo?, ¿a qué o quién le tiene miedo? EPN primer presidente metrosexual.