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viernes, 26 de junio de 2015
Carmugo TV: Libertad de prensa y prensa vendida en Chihuahua
Este es el primer programa de Carmugo TV, en el canal de Carlos Murillo en Youtube.
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martes, 25 de diciembre de 2012
Feliz Navidad Metalera (Death Warrant y el metal en México)
Dedicado a las y los metaleros de Ciudad Juárez
Era
una casa de dos pisos que parecía vibrar; en cuanto entrabas, el impacto del
sonido era dominante, de frente, como una montaña invisible que te cae encima y
te atraviesa el cuerpo. Agrupados en y alrededor de la escalera, las y los
invitados: jóvenes, niños, hombres y mujeres; en el apretado lobby del segundo piso, las bandas
tocando casi en penumbras por la poca luz y el predominante negro de la ropa de
los presentes. Por extraño que parezca y pese a la violencia anómica de la
“guerra contra el narco”, la escena metalera de Ciudad Juárez sigue gozando de
una excelente salud.
El
metal es ese sonido revolucionario que llevó a una generación de adolescentes a
establecer un nuevo género de vida influido por la actitud punk hardcorera y
una mezcla de valores masculinos e instintos salvajes como culto a la
testosterona, lo bizarro, lo oscuro y lo diabólico con infinitas variantes.
Desde la década de los ochenta del siglo pasado, la cultura metalera es una
presencia en el mundo. El metal es un género de música “extrema” degustada por
una insignificante, pero significativa, población mundial. Más allá de idiomas,
religiones, edades, género o clase social, ser metalero(a) es toda una actitud
ante la vida.
Hablar
del metal en México necesariamente pasa por hablar de David Payán y Ciudad
Juárez. Esta historia tiene que ver con un justo reconocimiento a cierto tipo
de artistas pioneros y escenas sin las cuales no sería posible comprender la
existencia de otros géneros plenamente establecidos e identificados y la
permanencia de los mismos. El metal, ese estilo marginado y subterráneo, sin más
pretensiones que una abierta y crítica rebeldía contraria a lo establecido
socialmente, sobrevive a espacios hostiles como el de Juárez y no le pide nada en
cuanto a escena, a ciudades más grandes y cosmopolitas. No es de extrañar que
estos conglomerados urbanos contemporáneos estresantes, deshumanizantes,
militarizados, sean una fuente para la constante aparición de bandas y artistas
que le dan vida a las distintas formas del metal.
Históricamente
las ciudades industrializadas, pensadas para trabajar y sin alternativas para
el desarrollo social y el esparcimiento, son ecosistemas ideales para el metal.
En los setentas, bandas como Black Sabbath sentarían las bases del Heavy Rock
en transición hacia el Heavy Metal surgiendo de este tipo de ciudades (en este
caso de Birmingham, Inglaterra). Desde entonces el metal y sus seguidores son
característicos de cualquier ciudad globalizada: pelo largo o corto, tenis o
botas, mezclilla y cuero, a veces maquillaje, cadenas, tatuajes, piercings,
colores oscuros y militares, son parte del estereotipo característico, así como
cierta tendencia al consumismo parafernalio. La posmodernidad no puede
explicarse sin identidades disidentes y rebeldes como la metalera y los
movimientos musicales son tan influyentes como indispensables, para comprender fenómenos
como el pacifismo o el comunismo hippie, por ejemplo.
En
el caso de México, el metal entró por las grandes ciudades y particularmente
por aquellas de la frontera del norte; las ciudades maquiladoras colindantes
con sus pares estadounidenses, como el caso de Ciudad Juárez y El Paso, Texas.
Mucho antes de que bandas como Metallica y Slayer fueran famosas o Sepultura y
Kreator existieran, en 1983 se forma Death Warrant (sentencia de muerte) la
primera y más influyente banda de thrash metal mexicana cuando ni siquiera
existía un rock nacional. Con dos demos Metallic
Slaughter (1984) Time of Dying (1987) y varias
recopilaciones, Death Warrant fue conocida y escuchada en el mundo, aunque sólo
tocó en algunas plazas de México alternando con bandas como Torture (El Paso)
Taskforce (Ciudad Juárez) Frightful Cross (DF) Six Beer (Querétaro) y Virgin
Witch (Toluca). De sus integrantes originales, Felix Reley (batería) Agustín
García (bajo) David Payán (guitarra) y Manuel Estrada (guitarra y voz, 1964-1991)
sólo Payán sigue vigente. La banda jamás se ha vuelto a reunir después de la
muerte de Estrada.
David
Payán nace el 5 de diciembre de 1964 en Ciudad Juárez y además de haber sido miembro
fundador, junto con Manuel Estrada, de Death Warrant, ha sido productor e
integrante de otros grupos como Dark Half (cuyo primer disco Reborn, sería el primero lanzado en
Estados Unidos por una banda mexicana de death metal) Death Fucking Noise (Pionera
del crossover thrash/hardcore) y Dream Factory (death progresivo) así como
influido en otras bandas y artistas del género. El toquín con el que abre este artículo fue organizado para festejar
el cumpleaños de Payán, quien por
supuesto, tocó con su nueva banda para celebrar tan importante evento sin
poses, sin rockstars, sin piedad; sólo pleno y poderoso raw metal.
El
metal es un género que llegó para quedarse. En más de tres décadas la cultura
metalera no ha cambiado su actitud desafiante ni su ambiente fraterno y
respetuoso, pese a la agresividad de su música. Hoy como ayer sigue siendo más
fácil que un metalero(a) se adapte y tolere ambientes pop o fresas, a que
alguien de estos u otros ambientes acepten el metal. Tal vez tenga que ver con
la honestidad con uno mismo y con la vida, lo que te hace seguro de lo que eres
y lo que no; tal vez sólo se trata de la supervivencia en un mundo hostil; lo
cierto es que el ser metalero sigue fuerte y sigue vivo. ¡Felicidades Payán y
larga vida al metal!
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miércoles, 23 de noviembre de 2011
lunes, 13 de septiembre de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
lunes, 8 de febrero de 2010
Jorge Reyes, etnomúsico
El 7 de febrero del 2009 dejó de existir en la Ciudad de México, Jorge Reyes (Uruapan, Michoacán 1952) extraordinario músico explorador de las raíces musicales prehispánicas y de los pueblos indígenas mexicanos contemporáneos, fusionándolas con elementos modernos como el rock y la electrónica.
El maestro dejó un largo legado de composiciones (26 discos)donde hace gala de múltiples instrumentos indígenas, transportando al oyente a atmósferas olvidadas o desconocidas incluso para los propios mexicanos(as). Sus conciertos fueron famosos por ofrecer espectáculos donde combinaba su música con danza y vestuarios de plumas exóticas, en una especie de ceremonia, de gran dramatismo escenográfico, muy apreciado en todo el mundo, donde tal vez obtuvo mayor reconocimiento que en su propio país. Se le recuerda en los ochenta con el grupo rockero Chac Mool (progresivo) y luego, en su posterior etapa etnomusical, trabajando con músicos de la talla de Antonio Zepeda (A la izquierda del colibrí) Suso Saiz y Steve Roach (Suspended Memories Forggoten Gods) y Chavela Vargas (Copaima).
Aquí una muestra del gran talento del maestro:
El maestro dejó un largo legado de composiciones (26 discos)donde hace gala de múltiples instrumentos indígenas, transportando al oyente a atmósferas olvidadas o desconocidas incluso para los propios mexicanos(as). Sus conciertos fueron famosos por ofrecer espectáculos donde combinaba su música con danza y vestuarios de plumas exóticas, en una especie de ceremonia, de gran dramatismo escenográfico, muy apreciado en todo el mundo, donde tal vez obtuvo mayor reconocimiento que en su propio país. Se le recuerda en los ochenta con el grupo rockero Chac Mool (progresivo) y luego, en su posterior etapa etnomusical, trabajando con músicos de la talla de Antonio Zepeda (A la izquierda del colibrí) Suso Saiz y Steve Roach (Suspended Memories Forggoten Gods) y Chavela Vargas (Copaima).
Aquí una muestra del gran talento del maestro:
jueves, 28 de enero de 2010
Julián Carrillo, revolucionario de la música
El 28 de enero de 1875 nace en Ahualulco, San Luis Potosí, Julián Carrillo Trujillo, en el seno de una familia indígena. Prolífico compositor, científico, director de orquesta y violinista pionero en la investigación de lo que luego se denominaría como El sonido 13.
Desde temprana edad empieza a componer piezas musicales y hacia 1895 se traslada a estudiar al Conservatorio de Música de la ciudad de México. Cuatro años más tarde prosigue sus estudios en Europa, donde compone su Primera Sinfonía. De vuelta a México y a raíz de la guerra revolucionaria, se traslada a Nueva York donde publica por primera vez sobre la Teoría del sonido 13, por lo que obtendrá reconocimiento internacional, sobre todo en Estados Unidos y Europa.
La producción musical y científica de Carrillo abarca infinidad de obras basadas en los semitonos y tratados de teoría, instrumentos microtonales así como la difusión del sonido 13, consistente en el descubrimiento de los 37,120 tonos en los doce sonidos hasta entonces conocidos. A la síntesis de ese gran descubrimiento le llamó sonido 13.
La vida de Julián Carrillo está repleta de éxitos y reconocimiento a sus aportaciones musicales. Sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres de la Ciudad de México desde 1965, año de su muerte.
Aquí una muestra de su arte, Happy 135 birthday Mr. Carrillo!!
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viernes, 11 de septiembre de 2009
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