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lunes, 16 de abril de 2012

Las drogas, las elecciones y Chihuahua



(Publicado también en revista Aserto, número 105, abril del 2012, Chihuahua, Chihuahua)

La “guerra” contra las drogas es el rasgo más distintivo de este sexenio conservador de derecha neoliberal. Se calcula una pérdida en vidas humanas de alrededor de 60 mil asesinatos, de los cuales una quinta parte suceden en Chihuahua. Hasta el momento, ningún candidato presidencial ha dejado claro cómo va a subsanar tamaño catástrofe, la militarización y el intervencionismo de Washington, cómo recuperar la paz. La legalización y despenalización de las drogas no es un problema menor.

El tema ni siquiera está en las propuestas de campaña, pese a que las dimensiones del genocidio por sí solo sería suficiente para detener cualquier proceso electoral en una auténtica democracia y paralizar al país en la búsqueda de justicia, pero no es el caso. A la derecha no le interesa cambiar el rumbo de la estrategia contra las drogas y la “izquierda” no parece muy dispuesta a arriesgarse a oponerse a los designios estadounidenses y menos a asustar a las conservadoras y desinformadas mentes de la ciudadanía que sí vota y que a cada elección es más escasa. Esto significa para estados fronterizos como Chihuahua, la continuación de una guerra de baja intensidad, clasista y selectiva.

El narcotráfico es un problema del capitalismo por que es un negocio.

No es un problema del ser humano, del individuo, por que cada quien tiene la libertad de elección y si alguien prefiere fumar marihuana, no debe considerarse como un delito y menos perjudicial para la salud; es mucho más perjudicial beber Coca-cola o fumar tabaco y sin embargo sigue siendo una decisión individual, aunque inducida. En las sociedades de consumistas, el problema es la enajenación compulsiva, no consciente, por eso se debe criminalizar a las empresas que manipulan a la población con necesidades creadas, las cuales constantemente seducen a la sociedad para venderles satisfactores que no necesita y crear clientes cautivos. Pero eso tampoco lo vamos a ver en las propuestas electorales, por que toca muchos intereses empresariales.

La “guerra contra el narco” nos ha traído como consecuencia un grave problema de seguridad pública, que si bien ya existía antes de este hecho, se multiplica y complica en pocos años trayendo desgracia, sufrimiento y estancamiento económico. Chihuahua es el vivo ejemplo del antes y el después de esta situación. Las consecuencias han sido en alto grado desfavorables para la sociedad en general y ha recrudecido, entre otras cosas, la violación a los derechos humanos, la persecución y asesinato de activistas, el exilio masivo de población a otros estados y países, además del aumento de delitos en todos los rubros; prácticamente en todos los municipios hay historias trágicas relacionadas con esta cuestión.

Chihuahua ha sido con mucho, el gran perdedor de esta “guerra”.

Paradójicamente, pero no inocente, el gran ganador de este pandemónium es Estados Unidos: se queda con la droga, vende armas a los grupos criminales, impone su visión estratégica al gobierno federal y hasta se da el lujo de beneficiarse con la gente huida a ciudades como El Paso, Texas, entre ellos muchos empresarios y empresas; todo un negocio. El precio que tiene que pagar Washington en comparación con sus ganancias es mínimo, basta un económico y condicionado Plan Mérida y algunos otros fondos “humanitarios” del USAID para “reparar el tejido social”. Por eso persiste el interés en que quien salga ganador(a) de la contienda electoral del 2012 continúe la estrategia sugerida.

La posición geográfica de Chihuahua, estratégica para el narco, pero también para Washington, nos deja en una situación vulnerable. Si continúa la “guerra” contra el narco se seguirá debilitando al estado, pues además quienes gobiernan a nivel estatal y municipal son incapaces de garantizar una mínima existencia pacífica a la sociedad. Obviamente legalizar no está en los planes de las y los políticos, los partidos ni los candidatos presidenciales, pese a la existencias de numerosos estudios académicos a favor e incluso, de la opinión de varios e influyentes políticos a escala internacional. Legalizar supondría una desestructuración de la política tal como la conocemos, pues además el narco ya estaba dentro desde mucho antes y genera millonarias ganancias. Hay pues, muchos intereses de por medio.


4-20. El 20 de abril se celebra mundialmente el día de la marihuana. Es una forma de protesta contracultural en varias partes del mundo, incluido México, para concentrarse públicamente, fumar mota y exigir la liberación del consumo. Esta “droga” tiene miles de años de ser conocida por sus cualidades curativas, alimenticias y textiles, pero sólo hasta el siglo XX es cuando se prohíbe, a insistencia de Washington, para proteger su industria algodonera.  Son inútiles e injustificables los discursos oficialistas para desacreditar a la marihuana y las acciones para criminalizar a sus usuarios y “combatir” a los cárteles. La ignorancia, hipocresía y avaricia detrás de la prohibición y persecución sólo delatan la complicidad de intereses con las consecuencias que lamentablemente ya conocemos.

martes, 27 de marzo de 2012

En Chihuahua todo es bello (o de cómo piensan y actúan las élites)


¡Qué bonito es Chihuahua!
El Corrido de Chihuahua

Para gobernantes, empresarios, jerarcas religiosos y directores académicos, es más importante las apariencias (de hecho es lo único importante) que la cruda realidad. ¿Qué importa que las y los indígenas se mueran de hambre, que se sigan desapareciendo y matando a mujeres o que se formen profesionistas sin valores éticos ni compromiso social? Lo que importa es atraer inversión privada y vender al mejor postor las riquezas naturales del estado, eso sí importa.

Hoy vivimos una guerra civil llamada “guerra contra el narco”, que es más una avanzada de limpieza social bajo oscuros acuerdos de las cúpulas del poder político y militar con las cúpulas del poder capitalista legal e ilegal, más lo que diga Washington. El resultado, por todos y todas sabido, son miles de asesinatos sin resolver a un nivel del 94.6% de impunidad, de acuerdo a una nota del Diario de Juárez. Pero no hay que hablar de eso por que ahuyenta las inversiones.

A finales del 2011, una nota que finalmente resultó ser exagerada, decía del suicidio colectivo de rarámuris a causa del hambre. El impacto nacional hizo reaccionar al gobierno de Chihuahua, para tapar las apariencias y hacer ver que en La Tarahumara todo es armonía. Fue hermoso ver como un regordete gobernante daba despensas a enflaquecidos indígenas y pese a ello, la ayuda no llegó a las poblaciones más necesitadas. Para terminar con la hambruna, el gobierno piensa brindar mayores concesiones a las empresas mineras transnacionales para, contaminando el ambiente y saqueando sus riquezas ¡por fin se elimine a tanto indio que nomás da mala imagen!

Contagiados por la desinteresada visita a México de cierto personaje de aspiraciones espirituales, quien además es jefe de gobierno de un Estado, el catolicísimo gobierno de Chihuahua promociona con inserciones a una plana pagadas en periódicos, una Semana Santa en Parral, faltaba más. Es importante seguir la tradición católica con sus valiosísimos valores como la obediencia ciega, la adoración a fantasmas y el borreguismo. Un Chihuahua feliz requiere de gente embobada pagando sus impuestos para promover religiones que tal vez no practica, pero son muy útiles para crear ciudadanía dócil, reaccionaria y sobre todo, des-po-li-ti-za-da.
 
El feminicidio, ese fenómeno tan chocante que da tan mala imagen internacional al estado, sigue siendo un dolor de cabeza para cualquier gobernante que se digne de ser considerado líder. Para callarle el hocico a tanta  vieja argüendera que exige justicia, se crea al vapor el Centro de Justicia para la Mujer en Ciudad Juárez el mismo día y a la misma hora que ocurre una manifestación en la UACJ de estudiantes y familiares de desparecidas, para presionar a la universidad a que dé la cara por lo menos, por las y los estudiantes asesinados y/o desaparecidos de esta Alma Mater, donde no estuvo presente ningún funcionario. El evento del centro, por su parte, estuvo plagado de funcionarios de gobierno, pero se les negó la entrada a las mujeres.

Las universidades y tecnológicos públicos de Chihuahua,  ante el temor de que se conviertan en UNAMs, y pese a tener entre sus estudiantes, trabajadores y maestros a tantas víctimas de la violencia, simplemente han publicitado lo bien que les va en las certificaciones nacionales, los reconocimientos y premios logrados, las inversiones en equipo y expansión de campus; casi, casi parecen universidades del primer mundo, donde se estima, no hay conflictos y las huelgas son inexistentes, ¡cómo debe ser! Es molesto tener que dar explicaciones a la prensa cada vez que se asesina a un(a) universitario y más tener que enfrentar al Estado (ese que da o quita recursos a las universidades autónomas) ante la falta de justicia, caray, no es trabajo de las universidades exigirla.

Los enemigos de Chihuahua (o sea, los enemigos de quienes se asumen como el estado: el gobierno y la clase político-empresarial) son persistentes y hay que combatirlos: las ong´s, que se atreven a realizar el trabajo que debería hacer el Estado y no hace, nomás lucran con el dolor ajeno, así sean feministas, indigenistas o de derechos humanos, con los escasísimos recursos por los cuáles tienen que competir entre ellos para seguir funcionando. No saben que sólo el gobierno y los empresarios tienen el monopolio del lucro: desaparecer pueblos enteros, como sucede en el Valle de Juárez y Lomas de Poleo, para favorecer el progreso a través de la inversión privada, ¡qué se compara la pérdida de vidas humanas y su patrimonio con la visión empresarial a futuro! Gente incivilizada.

Pero ya vienen las elecciones, el momento más importante para la vida democrática del país. Hay que esconder a los muertos y a los hambrientos, hay que prometer la felicidad y lucrar con el hambre y la esperanza. No importa si las y los candidatos son retrógradas, autoritarios o peleles, el sistema-show debe continuar. Es bueno ser democrático y más si estás en el poder: así digas y hagas puras tonterías, habrá quien te aplauda, quien te financie y con quien hagas tratos y negocios. La sociedad es simplemente el recipiente donde se deposita la mierda, lo sucio, por eso se debe en todo momento esconderla y manipularla.

viernes, 16 de marzo de 2012

Violencia y elecciones en México




Los políticos son inocentes.
Los que votan por ellos son los culpables.
Alejandro Jodorowsky

Las balaceras, atentados, masacres, emboscadas, amenazas, secuestros, torturas y desollamientos, son parte de la realidad actual de México, donde se calcula entre 50 y 60 mil el número de asesinatos, durante el sexenio de la “guerra contra el narco” de Felipe Calderón, sin sumar las pérdidas económicas, sociológicas y de salud que afectan a millones de mexicanos(as). En una situación así, una verdadera democracia no estaría celebrando elecciones, sino plebiscitos o referéndums.

En Ciudad Juárez, Monterrey, Saltillo, Guadalajara, Morelia, Torreón, Chihuahua, Culiacán, entre muchas otras ciudades del país, sobre todo en el norte y El Bajío, la “guerra” contra el narco está desatada. A diario los “partes de guerra” sobre los últimos acontecimientos dolosos, los “daños colaterales” , los “trofeos” de guerra.
Es inaceptable celebrar elecciones cuando el nivel de anomia es tan grande, que incluso las mismas elecciones peligran. No es saludable jugar a la democracia en medio de una grave situación de inestabilidad política degenerativa.

Derecha, narcotráfico y neoliberalismo
Dentro de la ideología derechista se crean estructuras sociales jerarquizadas, se obedece a un líder, se es más estricto con la masa e indulgente con las élites. El narcotráfico, visto bajo esta lupa,  es una organización piramidal criminal, pero también una organización empresarial neoliberal. El narcotráfico es un problema del neoliberalismo, que en su afán de lucro, favorece negocios millonarios y enajenantes con nuevos esquemas de esclavitud, no sólo de los cuerpos (biopolítica) sino también de las mentes (competitividad, culto al héroe) y de los corazones (amor al poder).

Manipulación social
En este sistema jerárquico-piramidal, se permite la aculturación a una realidad de muerte y violencia alimentada desde hace décadas a través de la televisión, el cine, las noticias, al mismo tiempo del bombardeo incesable de publicidad de todo tipo, propaganda política-económica y religiosa. El resultado no es una cultura cívica tal cual, sino una masiva cultura enajenada, enferma, consumista, compulsiva, pasiva, agresiva y sufrida. Mientras, se construyen gigantescos monopolios como la de las televisoras o el narcotráfico.

Lo ficticio de votar
Mucha gente cree que por que vota, elige. Pero no sabe que ya está elegido previamente lo que sucederá. Es como ir a una función de box arreglada. No importa lo que digan las agencias encuestadoras y las publicistas, los grupos más poderosos e influyentes anticipan y deciden quién será el/la ganador(a). Las mil formas del fraude, la manipulación informática masiva, el desvío del interés público, las permanentes campañas electorales; todo se prepara para crear la sensación de normalidad. Por eso la situación de violencia anómica actual no puede pasarse como algo transitorio o invisibilizarse dentro de lo “normal”. Insisto: celebrar elecciones en estas circunstancias es no tener consciencia histórica o tener una moral muy chiquita, lo cual equivale a enajenación o complicidad.

La violencia económica
Es tan absorbente, dramática y publicitada la violencia criminal, que opaca a la imperecedera violencia económica: la pobreza material. En teoría en una verdadera democracia no existiría la pobreza (criterio de igualdad y equidad) pero en países “democráticos” como México, sobrevive los sexenios. Los pobres son importantísimos para las elecciones: son el voto más vulnerable a manipular. La pobreza cumple dos funciones en el neoliberalismo: legitimar las elecciones y servir de carne de cañón para industrias como el narcotráfico.

Enajenación de la justicia.
Aunada a la pobreza, los valores de derecha como la intolerancia, hace cometer crímenes como el reciente asesinato de la activista y psicóloga transgénero Agnes Torres en la ciudad de Puebla. En la democracia mexicana no existe la justicia, sino una permanente despolitización social y enajenación económica de fuerte influencia de derecha. La sociedad adormecida en el sufrimiento, el consumismo, el dinero y el éxito, no ve con consciencia los asesinatos a activistas, jóvenes, mujeres, niños y niñas, estudiantes o indígenas ni distingue la protección a pederastas, infanticidas como los de la guardería ABC, policías, empresarios y políticos; está solo contra el sistema.

Propuesta para incentivar las votaciones
Sí, votar no sirve para gran cosa y va a ser muy difícil cambiar el destino de México a través de las urnas; difícil además incentivar la votación en medio de la militarización de la vida cotidiana con los resultados por todos y todas conocidos; pero viendo la inutilidad del voto, por que no aprovechar el día y hacer un gran banquete nacional, un día donde todas y todos los mexicanos podamos comer y beber y convivir juntos; algo así como “Un día sin hambre” donde como una enorme familia, nadie se quedara sin comer; aunque fuere un solo día. Saldría más barato que toda propaganda, compra de votos y demás artimañas partidistas. Sería una verdadera fiesta y hasta se pediría hacer elecciones más seguidas.





jueves, 24 de febrero de 2011

El camino de la guerra


La paz es el camino

Gandhi


(En: Aserto, Chihuahua, número 91, febrero del 2011, pp. 12-13.)

 


Militarización de la vida civil, retenes policiacos, nueva cédula de identidad, asesinatos de activistas, feminicidio, violación a los derechos humanos y las garantías individuales, deficiente y corrupto sistema de justicia, protagonismo de la milicia, política unilateralista y retórica belicista, ingredientes suficientes para conformar un Estado fascista o, en términos contemporáneos terrorista, pues se incentiva la política del miedo desde el poder. El mundo neoliberal procrea esa visión que ya es una realidad en México.

La cultura de la guerra. La historia de la humanidad, parafraseando a Marx y Engels, es la historia de los vencedores de las guerras. Las civilizaciones humanas despiden un fuerte tufo a muerte y destrucción por motivo de su carácter impositivo de vencer al enemigo. No es que no hayan existido o existan sociedades pacíficas: las sociedades guerreras se han encargado de ellas. El culto a la guerra prevalece hasta nuestros días, en la cotidianidad, en la retórica, alentada como siempre por intereses mezquinos para interiorizarla enajenadamente en la cultura de masas.

El lenguaje de la guerra. Una de las principales vías de la guerra es a través del lenguaje, nuestro vocabulario está repleto de palabras y oraciones de inspiración belicista: “10 estrategias para ganar”, “la conquista de mujeres”, “El arte de la guerra aplicado a ventas”, “el clima amenaza suspender la contienda” y así. Sin quererlo, utilizamos un lenguaje hostil, guerrerista, lo cual facilita la naturalización (aculturación) de la violencia o permite que la propaganda de Estado penetre con mayor facilidad en la sociedad, como el resurgimiento del concepto terrorismo, ahora ampliado y modificado, o bien nuevos conceptos como Estado fallido, choque de civilizaciones y qué decir de las imágenes y gráficos alusivos por todas las vías posibles (espacios públicos, televisión, cine, internet…).

Capitalismo y destrucción. No es de extrañar en esta época de capitalismo neoliberal, la tendencia depredadora de alcances globales de la llamada libre empresa. Las guerras son actos políticos, pero también económicos; actualmente la industria de las armas está dentro de las más prósperas, junto con el petróleo y las farmacéuticas, generando negocio a costa de la selectiva destrucción humana: la guerra es un gran negocio. La crisis económica mundial actual además es un aliciente para la implementación de una economía de guerra, ante el fracaso del capitalismo especulativo estadounidense y el peligro inminente de crisis sociales ante la carestía de alimentos y la falta de empleos.

La “guerra” contra el narco. En este contexto de incertidumbre mundial y crisis del modelo político-económico, en México se emprende una misión suicida por sus alcances y riesgos por demás evidentes: se trata del combate al narcotráfico declarado por el gobierno federal que a la fecha cobra decenas de miles de vidas de civiles y destruye economías, en una especie de anomia dirigida desencadenada por el propio Estado cuya característica más específica es el de posicionar a la sociedad civil como principal sospechosa o abierta enemiga si se trata de activismo antimilitarista, a donde concentra sus esfuerzos bélicos. Mientras los cárteles del narco se fortalecen y crece la demanda de estupefacientes, pues el capitalismo permite la buena salud de dicho mercado (no en balde Estados Unidos es el principal vicioso del mundo) mientras la sociedad mexicana paga con sangre y hambre una guerra a la cual no fue convocada, mucho menos consultada.

La violencia transfronteriza. No sólo la guerra se muestra dentro de los parámetros de la nación, sino, pareciera siguiendo un patrón pre-establecido, la violencia en la frontera norte de México se incrementa con mayor presencia castrense de lado estadounidense, su discurso hostil, entre racista y supremacista, hacia las y los mexicanos y latinoamericanos, y su no menos importante respuesta violenta hacia residentes del lado sur del Río Bravo, que ya ha cobrado varias vidas. Todo ante la complacencia del Estado mexicano, que se ha visto algo más que tibio para defender los abusos cometidos por agentes de la Border Patrol (Patrulla Fronteriza) contra compatriotas, ¡incluso en territorio mexicano!

El camino de la guerra es el camino más recorrido por la humanidad. Los conflictos armados están a la orden del día y en cualquier momento uno puede monitorear esos conflictos en el mundo y se puede dar cuenta que siguen apareciendo con mucha frecuencia: golpes de Estado, revueltas, invasiones, masacres y así. La guerra es un negocio para unos cuantos a costa de unos muchos; la guerra aturde, confunde y violenta para siempre la vida de quienes participan en ella voluntaria o involuntariamente, si la sobreviven; la guerra enferma, destruye y mata.

martes, 22 de febrero de 2011

La próxima desaparición de Ciudad Juárez



La actual masacre de civiles de Ciudad Juárez en aumento constante y exagerado desde el 2008 y cuyo número se acerca rápidamente a los ocho mil asesinatos, está justificada en el marco de la “guerra” contra las drogas de Felipe Calderón en complicidad con los dictámenes de Washington. Sin embargo las evidencias parecen indicar además otros motivos ocultos bajo la ficticia guerra.

El inicio de la construcción del puente internacional Tornillo (Texas)-Guadalupe (Chihuahua) en el Valle de Juárez, región al oriente de Ciudad Juárez acosada por la violencia extrema tiene al borde de la desaparición a los poblados de la región. Dicho exterminio de la sociedad vallejuarense estaría más relacionada con el posterior desarrollo de la zona a expensas de su patrimonio y vidas, que la ya caduca e inverosímil versión oficial de “ajustes del narcotráfico” hasta ahora vigente. Este puente, aunado al cruce internacional Santa Teresa (Nuevo México)-San Jerónimo (Chihuahua) al poniente de Ciudad Juárez y en funciones desde hace pocos años más el actual contexto de “guerra” contra el narco, estaría marcando el inicio de la desaparición de Juárez tal como la conocemos.

El doctor Alberto Ochoa Zezzatti, investigador de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, en entrevista con Gabriela Minjáres señala: “A la larga, lo que está pasando es que va a haber dos ciudades para el 2020, una que vive en el norte, las garitas y hasta donde está la universidad y la otra en el sur, donde se encuentran muchas de las maquiladoras, pero en medio no va a haber nada, no va a haber personas” (El Diario de Juárez, 28/01/2011). Las declaraciones de Zezzatti, experto en inteligencia artificial, están fundamentadas en proyecciones de un modelo artificial basado en biología e indicadores sociales con alto grado de certeza, como ya lo hizo en el 2010 cuando predijo la cifra de asesinatos de Ciudad Juárez en tres mil. Este año (2011) predice un total de cinco mil asesinatos en la ciudad.

La justificación del tratamiento de violencia a Ciudad Juárez está legitimada por el discurso calderoniano de mano dura a una sociedad, según él, sin remedio. Esta mala fama proviene casi desde inicios del siglo XX y ha estigmatizado a Juárez a lo largo del tiempo por el desarrollo de una economía ligada a actividades lícitas e ilícitas primero con la instalación de grandes casinos (ya desaparecidos) y el inicio de una larga historia de vida nocturna; luego con el contrabando de licor en la época de la Prohibición en Estados Unidos y en las últimas décadas con el narcotráfico.

La ciudad más perversa, solían decirnos los editorialistas puritanos gringos de mediados del siglo pasado. Hasta la fecha, fenómenos como el feminicidio y el actual genocidio no han hecho otra cosa más que incrementar el desprestigio, agonía y sufrimiento de la gente de Juárez.

Pero más allá de la “perversidad” juarense para justificar nuestra desaparición del mapa, conviene observar los intereses particulares, estos sí perversos, por acabar con la población para beneficio propio. Una pista lleva hacia los grandes terratenientes y empresarios locales. Los nuevos cruces internaciones traerán consigo el desarrollo de infraestructura, nuevas empresas y nuevas personas en detrimento de Juaritos; la prueba ya la tenemos en el desvío de recursos de la ciudad para desarrollar (San) Jerónimo, un espacio deshabitado hacia el norponiente, pese a nuestro rezago social crónico.

Durante los años recientes la sociedad juarense ha luchado y protestado contra estos desvíos, pero el aparato de Estado priista ha hecho caso omiso y ha usado incluso el uso de la fuerza en nuestra contra. Gobernadores y presidentes municipales en contubernio con poderosos empresarios y haciendo uso de instituciones (desde las electorales hasta las educativas) han protegido los terrenos de (San) Jerónimo en perjuicio de las y los juarenses. Todo parece indicar ahora están haciendo lo mismo en el valle y Ciudad Juárez: violando la constitución, sembrando el terror con amenazas, muerte y la destrucción patrimonial, lejos de la justicia, como seguramente nos pueden contar los habitantes de Lomas de Poleo, vecinos de (San) Jerónimo.

La vía de las armas como única vía para “combatir” al crimen; la inflexible insensibilidad del gobierno por retirar al ejército y la Policía Federal, pese a las comprobadas denuncias y violaciones; la presión e intereses de un Washington en México cada vez más amenazante y, seguramente, la codicia de los políticos y empresarios mexicanos involucrados con intereses en ambos lados de la frontera, resultan por demás sospechosos de esta desgracia de vivir en Ciudad Juárez en estos momentos.

La ciudad está siendo aniquilada; buena parte de la población vive ya en otros sitios, como El Paso, Texas; mucha otra quedará trastocada de por vida a causa de la violencia, otra más se quedará asumiendo las consecuencias…no existe un genuino interés por terminar con el narcotráfico ni ayudar a la población (¿Todos somos Juárez?) hay un interés por desviar la atención y engañar a la opinión pública con el pretexto de esta estúpida “guerra”.

¿Por qué Ciudad Juárez?

miércoles, 16 de febrero de 2011

Invitación a Jornadas México-Palestina 2011


Se les extiende una cordial invitación a participar en las Jornadas 2011 de Amistad México Palestina "Saltando el Muro" en las que se busca favorecer el intercambio y conocimiento de todos aquellos que participan o se interesan en la solidaridad con la causa de la libertad y la independencia del pueblo palestino.

El evento se realizará en diversas instituciones y sitios en el DF y el interior del país.

Les pedimos lo puedan difundir.






Saludo cordial



Comisión de enlace y difusión





Coordinadora de Solidaridad con Palestina en México (CORSOPAL), miembro del Movimiento Mexicano de Solidaridad con Palestina (MMSP).



Aclaratorias: Las noticias de otros medios son propiedad de los mismos. Los comentarios de los foros y artículos de opinión y análisis pertenecen a sus autores, por lo que la CORSOPAL y el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Palestina no comparten necesariamente las puntos de vista en ellos vertidas. Esta lista de información es libre y plural pero se abstiene y opone a la difusión de contenido nazi, fascista, anticomunista, antisemita, racista, xenófobo, sexista, imperialista, de extrema derecha o que fomente la guerra y el odio entre diferentes culturas, naciones y pueblos por motivos étnicos o religiosos o que atenten contra la dignidad humana,la vida o la naturaleza.

martes, 7 de diciembre de 2010

What side of the fence are you?



¿De qué lado del cerco estás?

Lomas de Poleo*


Así que, ¿para eso querían despoblar el Valle de Juárez, para hacer su nuevo puentecito internacional Tornillo-Guadalupe? Bendito capitalismo cristiano, tan contradictoriamente inmisericorde y tan vicioso del poder y el dinero. Ese puente será construido con la sangre derramada de sus genuinos pobladores, ¿para beneficio de quién? Bendito dinero que todo lo corrompe y degrada a las y los humanos como animales inferiores, bacterias devoradoras de su propia especie, vampiros insaciables que erran su vida vacía en busca de reconocimiento y poder.


No se puede ser optimista ante la barbarie; no hay revolución: involucionamos hacia lo más vil de lo humano que no es su sexualidad, sino la traición, la destrucción, el asesinato, el canibalismo. El desbalance de la justicia está inclinado hacia la impunidad, donde sólo un reducido grupo de “notables” puede acceder a la justicia y hacerla trizas si es de su conveniencia. Todos y todas estamos muertos: unos en su mundo de dinero y prestigio social, otros, la mayoría, en la pesadumbre de la desesperanza y la fantasía de la ignorancia. Todos enajenados, idiotizados en esta era de la frivolidad camino al nihilismo.


¡Qué triste Navidad! Rodeados de policías federales con pasamontañas o con cara de malos y armados hasta los dientes. ¡Qué triste realidad! Con “autoridades” que más que convencer y ofrecer aliento y seguridad, inspiran desconfianza y temor. Si por alguien hay que “pedir” en la tradición cristiana, es por las y los políticos, para que abran su corazón y enderecen el camino; ciegos que guían ciegos no pueden ser “líderes”. El cristianismo cree en los milagros, ¿será posible el milagro del cese de la adicción de las y los políticos neoliberales al poder y al dinero? En este mundo nadie es indispensable y los políticos menos.


La Navidad tiene el encanto de la familia, aunque no seas creyente o cristiano(a) practicante. También contiene la milenaria tradición romana del nacimiento de Apolo, el sol. Es la sinergia de la intimidad y la seguridad que brinda la familia, el último reducto donde nos avienta el moderno Leviatán capitalista, con la esperanza de un nuevo horizonte, un nuevo comienzo que nos ayude a trascender los errores de la actualidad: la seguridad de que el sol seguirá brillando. No sé si existan las y los cristianos verdaderos; sé de muchos(as) que hacen el esfuerzo, pero también de otros (aparentemente la mayoría) quienes se encargan de renovarle los clavos a la cruz de Jesús.


Hay un desbalance en la dialéctica de la vida moderna (o posmoderna) inclinada de forma viciosa hacia lo negativo y perjudicial a manera de círculo u espiral sin posibilidades de salida. El ejemplo vivo de esto es la “guerra contra el narco”: entre más se adentra la mentada “guerra” en la espiral de violencia, menos posibilidades tenemos de salir bien librados de ella, mucho menos victoriosos. Las y los zapatistas entendieron esto en 1994 cuando decidieron darle entrada a la sociedad civil y los procesos de paz. Hoy, de regreso al autoritarismo político, las posibilidades de diálogo se diluyen y la “ciudadanía” es un mero mote para decir que todavía hay gente que vota.


No, no se puede ser optimista ante la barbarie. El genocidio no está en la Constitución ni en ningún libro que apunte hacia la emancipación humana. Aquí el gran ganador, como siempre, es nuestro afamado vecino del norte y sus serviles socios mexicanos radicados en esta frontera. ¡Bravo por ellos! que lo que no obtienen por las buenas, lo obtienen por las malas, así ha sido su vida, ¿no? Mal por los traidores de la patria, la historia no tarda en juzgarlos.



*Lomas de Poleo es una colonia de granjeros(as) a las afueras de Ciudad Juárez viviendo recluidos como en campos de concentración, cuyas tierras de un día para otro pasaron de valer poco a valer una fortuna, para su desgracia. Familias adineradas en complicidad con autoridades políticas (entre ellas el actual presidente municipal) les han hecho la vida imposible para despojarlos de sus propiedades por lo menos desde la primera administración del Teto Murguía (2004-2007). ¿La razón? El desarrollo de la zona de Santa Teresa (New Mexico, USA) con San Jerónimo, de lado mexicano, región poco poblada a la que se le han invertido millones en recursos con dinero destinado a Ciudad Juárez y donde Lomas, al igual que las y los pobladores del Valle de Juárez, son un “obstáculo” para el desarrollo capitalista de los ricos de la región, que suelen ser también políticos, como el caso del Teto.