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lunes, 25 de septiembre de 2017

Los signos del fin del mundo/Los sismos de otoño

Imagen tomada de Neomexicanismos en Twitter

Los signos del fin del mundo/Los sismos de otoño
Carlos Murillo González


“…Todo poder emana del pueblo…el pueblo tiene en todo momento, el inalienable derecho de alterar o modificar su forma de gobierno.”
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Los signos del fin del mundo

Tantas cosas pasando en tan corto tiempo: huracanes, terremotos, tsunamis, el retorno de la Guerra Fría, crisis económicas, escasez de agua, todo pareciera indicar la próxima destrucción del mundo como lo conocemos. ¿Estos fenómenos son cíclicos o naturales?, ¿los ha provocado la misma especie humana?, ¿estamos viviendo el fin de los tiempos, la extinción del homo sapiens y otras especies?

Teoría apocalíptica

De acuerdo con el cristianismo, llegará un momento en que ocurra “El juicio final” el Apocalipsis, una gran catástrofe donde la mayoría de los humanos(as) quienes por portarse mal, sufrirán como castigo divino la destrucción del mundo. No sólo las religiones apocalípticas (Testigos de Jehová, Siervos de Dios, Adventistas del Séptimo Día…) están en constante advertencia de estos signos y en búsqueda de su salvación, sino también otras muchas religiones escapistas no cristianas constantemente señalan tiempos, ¡y hasta fechas! Del fin del mundo. Bajo estos dogmas, no hay solución alguna, solamente resignación ante lo inevitable, los designios de dios.     

Teoría del cambio climático

En la actualidad suceden al mismo tiempo numerosos movimientos sociales de todo tipo (ecologistas, académicos, juveniles…) y tamaño (Greenpeace, movimiento ecologista, anarquismo verde…) así como científicos y especialistas, denunciando el calentamiento mundial. El consumismo y la industria, fenómenos del capitalismo, han provocado un desequilibrio en nuestro hábitat, causando o acelerando fenómenos como el calentamiento global, la contaminación del agua y los mares, la muerte y desaparición de especies animales y vegetales, entre otros. Bajo este paradigma, la responsabilidad corre de la mano del ser humano y, si no damos marcha atrás, tenemos los días contados en un futuro no muy lejano; algunos pronósticos auguran la catástrofe en menos de un siglo.
 
Teorías conspirativas

Existe la sospecha de una conspiración de las élites mundiales (Club Bilderberg, Illuminatis y otros anónimos…) hacia un Nuevo Orden Mundial, para disponer de los medios naturales a su antojo y prescindir de la vida de millones de personas, particularmente pobres. Se consideran muchas de las acciones bélicas actuales (como la guerra en Siria, Yemen o Libia, pero en general cualquier guerra) la aparición de enfermedades como el SIDA y el uso de semillas y productos transgénicos de dudosa calidad alimenticia, como parte de su posible estrategia para eliminar grandes grupos de personas. En el mundo existen un millón de millonarios y la Tierra no puede sostener el ritmo de vida de este tipo de gente. La solución en el criterio de las élites, no es su conversión a la frugalidad ni la renuncia a sus privilegios, sino el exterminio masivo humano para seguir manteniendo intocable su status quo.    

Guerras de nueva generación

Guerras de tercera y cuarta generación, guerras asimétricas, armas geológicas, guerras preventivas, contrainsurgencia urbana, guerra teledirigida…la evolución del arte bélico va a la vanguardia con la tecnología. Es el perfeccionamiento de las armas y técnicas de (auto)destrucción masiva, casi instantánea, donde el enemigo no necesariamente es un ejército, sino una población, sociedad, región o país: es una guerra contra civiles. La “guerra” contra el narco en México, el exterminio de Palestina por Israel,  la genocidio del pueblo Rohingya en Myanmar (Birmania) son ejemplos de entre muchos otros casos de guerras disfrazadas. Sismos, tsunamis y huracanes bien podrían están relacionados con armas geológicas surgidas de programas tipo HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program: Programa de Investigación de Aura Activa en Alta Frecuencia) que actúan en la ionósfera y producen cambios climáticos capaces de provocar tormentas eléctricas y movimientos telúricos. El aumento de la intensidad, frecuencia y capacidad de destrucción de los fenómenos naturales, bien puede ser resultado de un HAARP.


Tanto la religión como la ciencia y la guerra son construcciones humanos. Las catástrofes “naturales” podrían no serlo tanto sino fenómenos provocados o manipulados intencionalmente por mezquinos intereses humanos específicos. El futuro puede ser incierto si no tomamos en serio lo que sucede. Un cambio de conciencia implica también acciones para salvarnos a nosotros  y al planeta de la autodestrucción. Las acciones individuales no servirán de mucho, se requiere de una movilización social extraordinaria.


Los sismos de otoño

La tragedia del terremoto del 19 de septiembre, justo treinta y dos años después del sismo de 1985, también devastador, es un ejemplo muy claro de la descomposición del Estado y la clase política mexicana, pero también es un momento para la radicalización de la sociedad en cuanto a despojarse de los gobiernos  y élites que tanto daño nos han hecho.

Septiembre es el mes patrio de México por que nos recuerda, incluso más allá de los peligros, las traiciones y los desencantos, la oportunidad y derecho de elegir el propio destino. En el otoño se fraguan los momentos coyunturales de las y los mexicanos donde han coincidido los más graves acontecimientos de nuestra historia, así como sus transformaciones como consecuencia de estos. La independencia de 1810, la revolución de 1910, el movimiento estudiantil de 1968 o el terremoto de 1985 dejaron su marca y generaron cambios en la cotidianidad nuestra; conmemorarlos conlleva también profundizar en lo que hicieron las anteriores generaciones para superarlos y el otoño es la época favorita de las y los mexicanos para emprender radicalizaciones y revoluciones.

Gobierno, ¿lo necesitamos?

El Estado es de las y los mexicanos, el Estado nos pertenece, surge de la sociedad y por lo tanto, nosotros tenemos el poder de decidir su cambio o fin. De entre los cientos o miles de noticias, mensajes y videos ciudadanos en los aciagos días posteriores al terremoto, cuyo desenlace está todavía lejos de terminar, se destacan las denuncias contra los distintos gobiernos y políticos, así como de las burocracias, particularmente la policía y el ejército, por obstruir labores de rescate, desviar e inhibir la ayuda solidaria a víctimas y peor aún, ocultar o robar los víveres donados, posiblemente para posteriores usos político electorales, provocando la ira y descontento de la sociedad mexicana, verdadera protagonista de la ayuda voluntaria en este desastre. En el terremoto del 85 surgieron las Asambleas de barrio en la Ciudad de México como una legítima respuesta de la sociedad ante la ineptitud estatal.

Héroes entre nosotros

Las y los jóvenes, las mujeres y la gente del pueblo nos han dado una hermosa lección de entrega y solidaridad sólo posibles cuando acontece la desgracia masiva, recordándonos a los olvidados Niños Héroes, esos cadetes voluntarios que entregaron su vida defendiendo la patria durante la invasión estadounidense en 1847, tal vez por ello ya no se les dedican espacios importantes para conmemorarlos. Pero la respuesta automática, el deseo de ayudar, el deseo de servir, no ha sido todavía arrancado de la sociedad por más esfuerzos que haga y hace el Estado por evitar la unión de las personas, pues desnudaría las carencias e ineficiencia del aparato gubernamental que, reacio, se opone totalmente a ser reconocido, tal como ha sido demostrado, como prescindible.    

Miedo y manipulación mediática

La desconfianza supera al Estado, la burocracia y los partidos políticos para extenderse hacia los grandes medios televisivos (particularmente Televisa) y las grandes empresas tipo Walmart. Abundan los casos de negligencia, de corrupción, de desinformación. La gente, enojada, ha confrontado a la clase política, desde Peña Nieto y Osorio Chong, pasando por los gobernadores de Chiapas, Puebla, Oaxaca y Morelos, así como con las y los presidentes municipales y jefes(as) delegacionales, y por supuesto, los grandes empresarios que, a diferencia de los pequeños y micro empresarios de negocios de barrio que han donado sus mercancías mientras los otros simplemente brillan por su avaricia y tacañería. El miedo a un pueblo sublevado es propio de quienes tienen deudas con la justicia social, son aliados del gobierno o jefes de los gobernantes y, necesariamente enemigos de la libertad, la igualdad y la equidad.     

Tres años sin los 43 de Ayotzinapa

Si bien la magnitud de la catástrofe sísmica opaca otras tragedias como el repunte de los homicidios y feminicidios en Chihuahua, los asesinatos de periodistas y derecho humanistas o la “guerra” contra el narcotráfico, el agravio de la injusticia y la impunidad que aquejan al pueblo de México lo está empujando a tomar decisiones lógicas con respecto a sus gobiernos, comenzando con el federal. El martes 26 de septiembre se cumplen tres años de la desaparición de los estudiantes normalistas de la Isidro Burgos, coincidiendo la fecha con la de la primer semana del terremoto. La encrucijada del Estado es cómo disminuir, cómo quitarle valor a este y otros acontecimientos de tal manera que la sociedad mexicana se inmovilice, no proteste ni se organice, pues es la única forma en que el Estado puede seguir “gobernando”.

Del pueblo, para el pueblo, por el pueblo

Cuando las personas de este país se den cuenta de su poder, será la ruina de sus gobernantes. Por eso esta generación de políticos, una de las peores, si no es que la peor de la historia, se refugian detrás de las fuerzas armadas para sentirse seguros dentro de una realidad artificial totalmente ajena a las preocupaciones de la gente. Por eso es importante reconocernos en el espejo de las y los que sufren, por que no hay manera de zafarse del infortunio: de una u otra manera estamos siempre en el ojo del huracán, a veces víctimas de las circunstancias, a veces como salvadores circunstanciales, siempre como testigos de un destino del que no alcanzamos a ser totalmente dueños.


Si los sismos de otoño están haciendo cimbrar al país, es tiempo entonces de sacudirse también todo aquello que perjudica e inhibe la realización y prosperidad del pueblo de México, incluyendo a sus clases parásitas y explotadoras. La historia de México es inequívoca: en otoño suceden los grandes cambios de este país.

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lunes, 9 de enero de 2017

República de chairos


República de chairos
Carlos Murillo González


El inicio del 2017, con el aumento a la gasolina en México, ha provocado un escenario inusitado de protestas a lo largo y ancho del país con una sociedad harta de los abusos del poder político. El “gasolinazo” es la gota que derrama el vaso de la cada vez más insoportable situación económica y política de un régimen sumido en la cerrazón y totalmente separado de la realidad e intereses de la nación.  

La clase política se ha esforzado insensiblemente por irritar sin cansancio al pueblo mexicano de múltiples formas, pensando quizá en el profundo letargo de una sociedad despolitizada, enajenada y dividida que le permite hasta el momento, seguir despojándola de derechos y riquezas. Eso puede cambiar si se logra unir a todos los movimientos, frentes y luchas no sólo para revertir el gasolinazo, sino para recuperar el país que se ha robado el neoliberalismo a través de los partidos políticos y las élites económicas.
     
República de mirreyes

Los mirreyes son producto de la decadencia de las élites. Cobijados por el poder y la impunidad, estos juniors, frecuentes protagonistas de excesos de todo tipo (por ejemplo, ¿recuerdan a Los Porkys violadores de Veracruz?) hijos de políticos y empresarios (aunque no necesariamente) son las ladies y lores de los escándalos, famosos por sus actitudes prepotentes y su mentalidad clasista, ven con desprecio a la mayoría de las y los mexicanos y no dudan en discriminar a quienes no gozan de sus privilegios (ejemplo: los twits de las hijas de Peña Nieto).

Esta generación de inútiles, donde fácilmente podemos ubicar al presidente de la república y su gabinete son, desgraciadamente por que así se los hemos permitido, quienes conducen el destino del país. Las y los mirreyes están en todas partes y sobre todo en puestos políticos claves: gobernadores, legisladores, presidentes de partidos, regidurías…pero son enemigos de la nación; un obstáculo para la plena realización de la sociedad: corruptos, frívolos, megalómanos; su tiranía genera violencia y su avaricia está entregando nuestros recursos naturales a las transnacionales. En suma son el reflejo del precipicio que la sociedad mexicana quiere evitar.       

República de chairos

Chairo comenzó siendo un término despectivo para denominar a cualquier joven en busca de asumir una identidad de izquierda. Presuntamente por tomarla como una moda snobista, sin compromiso verdadero con alguna causa justa, las y los chairos se convirtieron rápidamente en sinónimo de poser, es decir, en personas sin ningún interés genuino, más bien pasajero, por la protesta social, ni imaginación para ofrecer alternativas de vida más allá de usar parafernalia socialista o anarquista, como las camisetas del "Che" Guevara, por ejemplo.

Si bien el término vino a diferenciar a activistas comprometidos(as) serios de oportunistas o curiosos ansiosos de tomarse selfies en las marchas para subir al Facebook, el chairo está tomando auge para identificar en general a todo aquel/aquella persona que hace uso de su derecho a protestar, quejarse o criticar al gobierno, sin duda como una táctica de la derecha y de grupos o personas conservadoras clasistas para demeritar expresiones genuinas; sin embargo y por esta reacción virulenta, muchos activistas se asumen ya como chairos con orgullo en contraposición al discurso que los deslegitima.

Movimiento pacífico

La lucha contra el gasolinazo es entonces una lucha de clases donde quienes protestamos, las y los chairos, nos enfrentamos a las políticas de privilegios de las y los mirreyes que no quieren abandonar. Así como hay chairos(as) con doctorado, hay mirreyes (o mirreinas) sin estudios. Mientras el movimiento social en contra del gasolinazo (y antes en contra de las reformas peñistas) se presenta pacífico, la reacción del régimen es violenta.

¿Y por qué la respuesta del Estado mexicano es violenta? Por que no tienen argumentos. La tiranía de los mirreyes ha escogido fortalecer el Estado policiaco y militar desde el sexenio de Vicente Fox para reprimir las protestas sociales de cualquier índole. Ayotzinapa y Atenco son ejemplos elocuentes al respecto. Por eso buscan pretextos para sacar el ejército a las calles, como lo hace ya la gendarmería y la Policía Federal, por lo que podemos presumir que Peña Nieto y su pandilla tienen miedo.   

Antes que tome posesión Trump

Es importante aumentar las presiones para exigir la renuncia de EPN e ir desmantelando las reformas retrógradas de su gobierno. Si cae Peña Nieto será más fácil llevar a la justicia a los Duarte, a los Moreira y a tantos otros traidores saqueadores de la nación. Entre más rápido mejor, pues se avecinan más peligros con  la asunción de Donald Trump el 20 de enero a la presidencia de los EEUU y corremos muchos riesgos con el entreguismo y torpeza de Peña. 

Si pensamos más allá de revertir el aumento a la gasolina y sacamos a Peña (quien por cierto, también merece un juicio popular por traición a la patria) convocando más que a nuevas elecciones, a un nuevo México empoderado por su gente y no por las élites político-económicas, tendremos más posibilidades de enfrentar en mejores condiciones los siguientes embates del imperio estadounidense en manos del racista Trump.


¿Qué prefieres, república de chairos o república de mirreyes? 

lunes, 26 de octubre de 2015

La toma del Puente Libre



La toma del Puente Libre
Carlos Murillo González


Una vez más cientos de campesinos de todos los rincones de Chihuahua, en esta ocasión en coordinación con la juarense Asamblea Regional Popular Paso del Norte, decidieron tomar en conjunto parte del Puente Internacional Córdova-Américas, mejor conocido como “puente libre” el lunes 26 de octubre del 2015.

¿Por qué tomar el puente?

Muchas personas de Juárez, las que se quejan por la toma política de los puentes o ante cualquier manifestación pública por que ven afectados sus intereses particulares, son incapaces de ir más allá y comprender por qué tantos campesinos viajarían con sus tractores cientos de kilómetros para obligar al Estado a resolver problemas inherentes al campo cuando han agotado casi todas las instancias (excepto las violentas, por supuesto).

Es de saber que la despolitización social, la apatía y el analfabetismo políticos, tienen una fuerte influencia en la sociedad a través de los medios de comunicación, los noticieros y periódicos o por deficiencias de formación escolares, pues el “ciudadano” mexicano, chihuahuense y juarense, carece de empatía con sus conciudadanos (salvo en casos de catástrofes naturales) desconoces sus derechos elementales y peor aún, cree que manifestarse es de nacos, tal vez influidos por la televisión o por su posición de clase, que los hace ser despectivos.

Varias manifestaciones en una

Además de la presencia campesina, menonita y rarámuri exigiendo atención al campo, que por décadas (todos los del neoliberalismo mexicano) se ha estado desmantelando y desatendiendo a favor de los grandes capitales y empresas transnacionales. Coincide la fecha con una conmemoración más, un año, un mes, de los 43 estudiantes desaparecidos en Guerrero, lo cual se mencionó por micrófono; también se menciona el asesinato impune de los ecologistas del agua, Ismael y Manuelita Solís, a tres años de su crimen; están presentes papás y mamás de algunas de las muchachas desaparecidas de Juárez; activistas de la ciudad de Chihuahua en contra del fracking; activistas en contra de la apertura  minera en Samalayuca y, en general, presencia de las distintas facciones de la izquierda juarense (socialistas, ambientalistas, derecho humanistas, anarquistas…).

La situación sociológica en Chihuahua no soportaría un análisis de riesgos por inútil y fuera de tiempo. Estamos ya viviendo situaciones muy serias de ingobernabilidad, impunidad y decadencia de las instituciones. Sin ello, no sería posible la corrupción descarada en que incurren gobernantes como César Duarte en contubernio con sus aliados sin escrúpulos, dueños de periódicos y televisoras, a quienes no les importa mentir o desacreditar movimientos sociales genuinos, con tal de proteger sus intereses y los del  gobernante en turno. No en balde reciben millonarias aportaciones desde el gobierno del estado de Chihuahua, por ejemplo.

También hicieron acto de presencia obreros de maquila, un importantísimo actor que por fin está despertando y exigiendo sus derechos. Las y los profes del Resissste, como siempre solidarios y presentes, codo a codo con la gente de Le Barón y la de Jiménez y la de Cuauhtémoc. Nos avisan que los compas de Coahuila y Durango, quienes también tomaron casetas en la entrada a Torreón, ya lograron agendar una mesa de trabajo con el gobierno federal. Ante la proeza, en asamblea se decide acampar en el puente libre para forzar al gobierno del estado de Chihuahua a dialogar.

El malestar en la frontera

Sin duda es temerario y molesto llevar la protesta social a la radicalización para lograr cambios y objetivos legítimos. Es comprensible la molestia de quienes creen, por su enajenación, que se les está afectando caprichosamente, por que precisamente están tan ensimismados en sus vidas cotidianas, que se les olvida que viven en sociedad y sólo ven aquello que les molesta. Incapaces de entender la política, de identificar cómo les afectaría lo que comen en sus mesas si los  campesinos se quedaran con los brazos cruzados, encuentran en las manifestaciones sociales un blanco sustituto de sus limitadas frustraciones egoístas.

Indudablemente se afecta la vida transfronteriza de Juárez y El Paso con la toma de cualquiera de los puentes.  Sin duda también, existen otros mecanismos para lograr justicia o equidad menos “dañinos” para la vida cotidiana, pero también menos efectivos; si aun así haciendo públicas las injusticias y al mal gobierno la sociedad dormida no quiere enterarse ni solidarizarse, menos aún si no pasara nada, si no hubieran grupos que ejercen sus derechos mientras la sociedad insiste en no ser molestada cuando debería estar defendiendo los pocos derechos y libertades que le quedan con las reformas peñanietistas.

Como sociólogo, nunca deja de sorprenderme el grado de enajenación a la que puede llegar una sociedad. En el México de hoy están conformándose varias fuerzas populares a lo largo y ancho del territorio; la situación así lo amerita, por que se trata del futuro del país. Me sorprende que se esté desmantelando el campo y haya molestia por que los campesinos(as) se manifiestan. Se está desmantelando el IMSS, pero no están manifestándose los derechohabientes (¿?) la escuela pública está por los suelos y ha dejado de ser gratuita, pero los padres y madres de familia no le exigen nada al gobierno(¿?) el gobernador César Duarte nos roba frente a nuestras narices y pocos hacen algo, a la mayoría parece no importarle a dónde van a parar sus impuestos (¿?).

Así pues, cuando el reportero(a) conductor(a) o locutor(a) de noticias le salga con la queja del “ya volvieron a tomar el puente”, “ya volvieron a manifestarse”, acuérdese que lo están manipulando para ponerlo en contra de su propia gente. Investigue si la manifestación es justa o no; si se está ejerciendo un derecho o no, y piense y actúe en consecuencia. Muchas veces la exigencia de justicia no sólo beneficia a quien la exige, sino también a la sociedad y a usted.
  





miércoles, 24 de junio de 2015

Dos marchas, dos realidades

(Fotos tomadas de archivos de Carlos Morales y Fuerza Roja)

Dos marchas, dos realidades
Carlos Murillo González


Ciudad Cárcel, Chihuahua, verano del 2015

Las protestas sociales, para algunos, son una muestra de la “buena” salud de una “democracia”, sin embargo, más bien es un síntoma de la descomposición de la misma. El inicio de la última decena de junio en Ciudad Juárez, coinciden dos marchas distintas con legítimas demandas: diversidad sexual y respeto a los derechos laborales.

Sexualidad sana igual a sociedad sana

El domingo 21 de junio se celebró la 11va Marchas por la Diversidad Sexual, organizada por diversas organizaciones por los derechos gays, lésbicos, transexuales, etcétera, es la viva muestra de una manifestación con convocatoria de miles (unas seis mil personas, según cálculos de l@s organizadores) y una aceptación social que dista mucho de la intolerancia religiosa de la Iglesia católica y la postura conservadora del Congreso del Estado de Chihuahua; la derecha pues, en su jugo, con toda su reacción.

Aquí es donde entra lo interesante del movimiento sexual: pone en jaque la superestructura al encarar sus “valores” y sobre todo, sus controles. Al dejar al descubierto las dos tendencias, la reaccionaria encaramada al poder, al pasado y aferrada a que las cosas no cambien; y la vanguardia sociológica de una realidad inocultable, como es la vida sexual, en pugna por su sobrevivencia e identidad, es una lucha tan legítima e importante, como las luchas obreras, ecologistas, feministas, etcétera y manifiesta en automático que su enemigo es precisamente quien debería velar por su bienestar y derechos.

La sexualidad, es tal vez, la última frontera para la emancipación y salud de la humanidad.  Los controles sexuales, alertados finalmente a partir de la obra de Michel Foucault, son efectivos y determinan el grado de enajenación de una sociedad dada. En el caso mexicano, no solamente somos un país atrasado tecnológicamente, sino también un país atrasado sexualmente. Y también de acuerdo a las contradicciones de este país autoritario, la diversidad sexual no coincide con la diversidad étnica o territorial, por que está feamente contaminada de machismo, misoginia, violencia y apariencia.

¿Por qué es tan importante lo sexual?, ¿no “debería” ser en estas sociedades del siglo XXI urbanas, individualizantes y hedonistas, una cuestión privada, una decisión personal? Al movimiento gay le debemos precisamente poner sobre la mesa el tema sexual. En esta lucha entran en juego el respeto al cuerpo, el derecho al placer, la educación, información, salud y la no discriminación. También nos ayuda a identificar problemas de fondo, como la violencia sexual interfamiliar, la cultura de la infidelidad matrimonial, el feminicidio o la banalización del erotismo. En un país donde sus jóvenes aprenden de sexualidad a través de la televisión con personajes como Adal Ramones y Niurka, o escuchando y bailando canciones populares que elogian la traición de pareja, la vulgarización de la mujer o la paternidad irresponsable, urge un alto y un cambio.

¡La marcha de los 40 grados!

El lunes 22 de junio a las 14:30 horas se citó a una marcha un poco inusual, dada la temperatura ambiente. Se trata del movimiento de las y los obreros de la maquiladora EATON, más de treinta hombres y mujeres rifándosela contra esta poderosa empresa transnacional de capital gringo y canadiense. Al cumplirse dos semanas de su lucha, despedidos injustificadamente por querer organizar un sindicato, quisieron aprovechar la entrada y salida de maquilas para buscar apoyo entre iguales.

La marcha inició  desde la avenida Gómez Morín por Antonio J. Bermúdez y rumbo al Parque Industrial Bermúdez. Se gritaron consignas y se repartieron volantes, haciendo paradas estratégicas, incluyendo una frente a las instalaciones del Canal 56 de Televisa. Acompañados por familiares y gente solidaria, unas sesenta personas en total, la “Fuerza Roja”, como se hacen llamar, desfiló por Vicente Guerrero hasta terminar en el Monumento a los Trabajadores, ¡más de dos horas después a un calor mayor de 40 grados! Desde qué inició el conflicto, las y los trabajadores afectados tienen un campamento a las afueras de la planta.

Si la lucha por las diversidades es un duro golpe a la superestructura, pues la desnuda, la lucha de la Fuerza Roja es un clásico conflicto de la estructura capitalista mundial. Mientras las y los empleados no conozcan sus derechos y tengan necesidad de un salario, siempre habrá una empresa dispuesta a explotarlos. En el caso de las y los trabajadores despedidos de EATON, se trata de personas de hasta con veinte años de servicio y no menos de dos. Hombres y mujeres venidos de Durango, Coahuila, Veracruz, DF, Chiapas, Zacatecas y Ciudad Juárez. Esto también ayuda a reconocer la honestidad de las y los trabajadores migrantes, a quienes con frecuencia se les quiere culpar de los problemas de la ciudad.

No sabemos todavía el desenlace de este conflicto, pero sí sabemos que la Fuerza Roja no está sola, grupos activistas están mostrando su apoyo y en la medida que se vaya conociendo el problema, se espera más respaldo social (moral). La lucha de las y los compañeros de EATON es importante para ayudar a otros obreros a tomar conciencia de su situación de clase y evitar, por ejemplo, tragedias e injusticias como la de la fábrica Blueberry en el 2013. Del poder de la organización obrera dependerá el futuro de los sindicatos charros (PRI) y el sistema capitalista neoliberal en general.    

La guerra por el derecho al agua ha empezado

La Junta Municipal de Aguas está cortando el suministro a quienes tienen dos meses de adeudo. Esta acción es totalmente arbitraria y contraria a nuestra constitución. En otras palabras, es una clara violación a derechos humanos. Invito a las personas afectadas a presentar denuncias en las oficinas de derechos humanos del Estado y sobre todo en las independientes.


¡No se deje cortar el agua!


¡Basta de abusos del Estado!

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