jueves, 31 de diciembre de 2009

Vive sin miedo




Luna brillante, buen tiempo por delante.
Refrán popular

Ciudad Cárcel, Chihuahua, invierno 2009-2010, fin de año; preámbulo de la Tercera Revolución Mexicana, ¿última Navidad de la era neoliberal?

Si pudiéramos preguntarle a los peces qué es el mar, responderían algo así como “¿cuál mar?”; es decir, no estarían o serían conscientes de la realidad que nosotros (la humanidad) llamamos “mar“.  En el caso humano, cuando nos cuestionamos qué es la realidad, como cuando culpamos a dios o al gobierno de nuestras desgracias, o cuando decimos que la vida es buena o mala según nuestra experiencia personal, igualmente no alcanzamos a distinguirla; entonces, ¿a qué le llamamos realidad?

Hablar de la “realidad“ puede resultar una acción inútil si no consideramos que vivimos en ella y somos parte de ella, de ahí el problema de entrada,  ¿cómo “mirar“ desde dentro aquello que nos supera ampliamente? Nuestro plano de consciencia todavía es muy deficiente, pero lo que sí podemos hacer es reconocer aquello que alcanzamos a distinguir por “realidad“ y enfocarnos a comprenderla y transformarla.

Los sentidos, esa cualidad humana que nos permite ver, observar o mirar; oír, escuchar y equilibrarnos; respirar, oler y olfatear; saborear, hablar o besar; pensar, razonar, calcular; sentir, tocar y emocionarnos, entre muchas cosas más, son nuestras funciones y herramientas; nuestro software humano. Un método que nos permite un mejor “uso“ y desarrollo de nuestros sentidos es el método dialéctico.

El sentido del miedo actualmente está atrofiado por exceso de estímulos. La violencia televisiva, por ejemplo, ofrece una alta gama de programas con contenido violento, desde series y películas, hasta noticieros y deportes, sin olvidar las caricaturas. La violencia es un signo de malestar social: una sociedad violenta y/o violentada,  ya sea inducida o espontánea, es síntoma de que una contradicción distorsiona la concepción de la realidad: se termina percibiendo a través de la violencia la cotidianidad de la vida.

En la “realidad“ política el miedo cumple una función antisocial muy definida: permite gobernar cuando los regímenes son totalitarios, corruptos o débiles. Una política del miedo, por ejemplo, saca el ejército a las calles bajo cualquier pretexto. Pero también se activan el terrorismo fiscal, el policiaco; la disuasión, la persecución, el hostigamiento, y muy importante: la desconfianza. La violencia familiar, escolar y laboral; la angustia, la tristeza, la depresión; la ira, el pesimismo, el aislamiento y el vacío existencial, así como el suicidio, se disparan automáticamente.

La síntesis de lo anterior implica cambios revolucionarios. La antítesis es clara: se vive bajo un régimen de psicosis colectiva que enferma a la población. No sólo eso, en lugares donde la militarización tiene presencia en la vida civil, los casos de violación a los derechos humanos también son múltiples. Es decir, en el caso mexicano, el proceso de derechización de la sociedad puesto en marcha por los gobiernos neoliberales, particularmente los panistas, es retrógrada y peligroso, pues hay una clara tendencia al fascismo, a la pérdida o cancelación de libertades y derechos de la población, llegando incluso a la criminalización de la protesta social.

¿Qué implica entonces vivir sin miedo? Tres cosas: la aceptación, la desintoxicación y la reconversión del miedo. La primera es la más difícil, implica reconocerlo y las fuentes que lo generan(problematización) la segunda se relaciona con los métodos para resolverlo (resistencia) la tercera y última como la transformación en otra cosa, su desaparición como miedo (nueva tesis, dirección dialéctica).

¿A qué le tenemos miedo?, ¿cómo el miedo distorsiona la realidad, “mi“ realidad?, ¿qué es lo contrario del miedo?, ¿cómo enfrentarlo?, ¿es infundado?, ¿es inevitable como la muerte? O también, ¿con qué se relaciona el miedo? El 2009 ha sido un año de grandes calamidades para la sociedad mexicana, principalmente en estados como Sonora, Michoacán y Chihuahua, o ciudades como Juárez, Tijuana o el área metropolitana de Monterrey, mucho crimen y violencia, pandemia de anomia; el miedo ahí es inevitable, pues nadie tiene la vida asegurada.

El 2010 empezando por nuestra salud mental, emocional y sociológica, no puede ni debe ser un año de desesperanza ni de simulación. No podemos fingir demencia y envolvernos en la locura de los festejos del centenario y bicentenario, pero para eso necesitamos vivir sin miedo, ¿miedo a qué? A ser nosotros mismos, a aprender a ser libres y equitativos; a no tolerar a jueces, políticos, gobiernos y religiones corruptas; a recuperar la alegría de vivir, a recuperar la dignidad.

Revolución de la dignidad, revolución de la esperanza y desilusión del miedo. Si el miedo no nos permite percibir la realidad con mayor claridad, hay que deshacerse de él; nadie desea otro año igual o peor que el 2009; sin embargo, todo parece indicar que todo seguirá así si seguimos asustados; una banda de criminales no puede ser más poderosa que una sociedad entera, aunque tengan armas; el valiente vive hasta que el cobarde quiere.  Si la sociedad es un reflejo del Estado y viceversa, entonces el miedo de la clase gobernante debe ser enormemente atroz.

Es la media noche del Año Viejo-Año Nuevo; se escucha el aullido de la perra brava, ya parió sus coyotitos, están hambrientos de paz y tienen sed de justicia social. El tecolote canta el anochecer de la clase política y sus amos; la paloma de la paz no atraviesa más trincheras, es el colibrí a la izquierda que atraído por la sangre, se apresta a picar de flor en flor hasta agradecer, con su fragancia, el ambiente de sacrificio dispensado en su honra. Hoy es noche de luna llena.       

Feliz 2010 sin miedo, año del avivamiento sociológico de México.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Volver a nacer



New Day Rising
Husker Du

La humildad es algo que se nos olvida a diario. La vemos en la calle, en los otros, incluso en nosotros mismos, pero no la valoramos por su misma condición. El nacimiento humano es un acto de humildad: nacemos violentamente, desnudos, vulnerables, incapaces de sobrevivir por nosotros mismos sin ayuda de alguien más.



Buscando la gloria, el éxito, el reconocimiento y prestigio, nos perdemos en los laberintos sin salida que ofrece la vida contemporánea; negados para la bondad, fingimos ofrecerla pretendiendo ser buenos, justos y demás; la realidad salta a cada paso, pero vemos lo que queremos ver y pretendemos lo que queremos ser ante los demás.


La sociedad de las apariencias finge prosperidad mientras persiste el hambre en la pobreza de mente, de cuerpo y de espíritu. El hambre de reconocimiento es más grande que el ardor del hambre real; ¡Ey, aquí estoy! ¡Existo!, no soy parte del paisaje, ¡existo! La soledad de la individualidad se presenta en forma de aislamiento, en el miedo a quedarse solo(a) a ser ignorado, invisibilizado, excluido.

Pero, ¿quién puede estar solo en medio de la multitud? La ironía de la vida moderna, posmoderna, capitalista y neoliberal es que entre más cosas materiales tienes, menos feliz eres; entre más respeto, admiración y miedo generas, menos seguro estás; entre más desconfianza te inspiran los demás, menos confianza inspiras en los demás; entre más quieres ser único, original, menos los eres y te pareces a los demás.

Volver a nacer. Cada día representa simbólicamente el ciclo de la vida. Despertamos, desarrollamos, dormimos (nacer, vivir, morir). Todos los días son posibilidad de algo, por que nada está escrito, la diferencia estriba en si somos gente de rutinas o no; si reinventamos cada día o no; si hacemos dialéctica conscientemente (si enfrentamos los retos, problemas y conflictos diarios) o pasamos de largo sin notarlos.

Cerdo de Navidad. En las afueras de  Ciudad Juárez, hacia el sur de la carretera que va a Casas Grandes, rumbo al poniente, en los terrenos pseudourbanos organizados como granjas y ranchos, las fiestas navideñas advierten su significado colectivo a manera de comunidad tradicional: se organizan los vecinos para matar un marrano y compartirlo el 24. No faltarán las cervezas (eso es de ley) y la división sexual del trabajo: las mujeres a la cocina y los niños; los hombres al marrano y la borrachera, mientras los perros y gallinas comerán de las sobras que caigan despistadamente; ya entrada la noche cada quien regresará a sus respectivas realidades.

Fresas de Navidad. En una casa verdaderamente acogedora, con arbolote navideño natural desechable (de esos que se cortan y tiran cada año) repleto de regalos, con musiquita ambiental de villancicos en inglés y decoración afín, es el espacio ideal para las posadas; ya desde antes los invitados han empezado a mostrar sus regalos prenavideños o su deseo de regalarse o que les regalen el último Blackberry, la Mac profesional, el viaje de fin de año a Las Vegas; pero también aquí hay comunidad: alguien a traído el tequila, alguien más el chocoflan; alguien más (una chava) se tomó la molestia de regalar paletitas de chocolate con figuras de Santa Clos.   

El frío viene y se va. 

sábado, 19 de diciembre de 2009

Navidad fascista a la mexicana






No presents for Christmas
Mercyful Fate

Abramos los ojos, los oídos, los sentidos y el sexo a la realidad.

Se anuncia la muerte de uno de los capos mexicanos con pompa y platillo a la vez que se avisa un aumento de la violencia como consecuencia de esa guerra absurda contra el narco; mientras Calderón distrae la atención con su reforma política electoral y el mundo se juega la vida en Copenhagen, si los intereses económicos de los países ricos siguen ofreciendo resistencia a controlar el daño ambiental que generan y los países pobres (o mejor dicho, empobrecidos) lo  seguimos pagando con hambre, enfermedades, deforestación y muerte.

El fascismo hace gala de la propaganda y se vale de todos los medios posibles, sobre todo los masivos, para desinformar o enviar mensajes directos o subliminales de acuerdo a sus intereses.  No es de extrañar el papel que juegan las televisoras, por ejemplo, através de sus noticieros e intelectuales, en la articulación de una realidad construida en base a la línea del empresario, político o gobernante a beneficiar.

El fascismo simpatiza con las jerarquías bien verticales, militares; alaba el orden y la obediencia a través del miedo y la recompensa; el y la fascista disfrutan que le llamen señor(a) licenciado(a) patrón(a) pero también necesita que le digan qué hacer cuando es subordinado, porque es incapaz de tener ideas originales, por eso busca líderes a quiénes seguir e imitar.

El fascismo es intolerante con la crítica y beligerante con sus enemigos, pues justifica la violencia en todas sus formas, como bien puede atestiguar cualquier skinhead racista o empresario fresa pro yanqui. El fascismo a la mexicana se parece más al franquismo español, mezcla de nacionalismo y catolicismo, pero sin el nacionalismo, cuyo objetivo es cogobernar bajo los valores (sic) católicos en un ambiente patriarcal de rigidez sexual, económica e intelectual, sin libertades ni opciones.

La denuncia anónima, el control estadístico de los datos (cédula de identidad) el control de los medios de producción, la censura a los medios informativos  y la persecución de activistas sociales son sinónimos del Estado fascista (policiaco). El fascista es fanático, por eso es difícil llegar a acuerdos con él, porque busca imponer o ganar, no compartir, sino demostrar su fuerza y poder.

La democracia electoral, burguesa o de derecha, hace posible abrirle las puertas a partidos con ideologías fascistas, como son todos aquellos con características  semejantes a las aquí señaladas. La cultura capitalista es propicia para la fascistización de la sociedad, pues fomenta la enajenación de la violencia, la pasividad ciudadana, la fantasía religiosa y la despolitización; impone lo que ha de verse, oírse, comerse, vestirse, estudiarse, creerse. El fetiche fascista por excelencia es el uniforme militar.

Las casas de Ciudad Juárez lucen tristes esta Navidad. Pocas son las lucecitas, pinos y santocloses que las adornan. Las almas de los homicidios y feminicidios recorren la ciudad demandando auxilio, justicia, ¿las oyen?, ¿las alcanzan a ver?; los puentes están atestados en el éxodo a la fantasía que significa El Paso y los aguinaldos. El invierno nos llegó frío, pero ya no nos hiela; el miedo congela la sangre y esa especie de nihilismo sarcástico invade nuestros cuerpos y mentes jugando a ser dioses, a atinar por dónde viene el próximo golpe mientras vemos cómo el círculo se cierra más y más.

Para quienes no viven en esta frontera tal vez les sea difícil entender lo que está sucediéndonos. Tal vez ni los residentes de Juárez comprendemos la magnitud de lo que estamos viviendo. Lo que sí sabemos es que no podemos seguir tolerando un año más de guerra, de muerte y de destrucción de la economía, un año más con gobiernos anómicos.

¿Anomia o anarquía? Hablando de gobierno, es común cómo por ignorancia o intencionalmente, mucha gente (incluidos científicos, intelectuales y editorialistas) suelen confundir la anomia con la anarquía. La primera tiene una connotación negativa y se relaciona con la ausencia de leyes o la violación a las mismas, mientras la segunda tiene una connotación positiva y significa una sociedad ácrata, sin gobierno. La anomia es síntoma de enajenación, vandalismo y desmadre, la anarquía de consciencia para sí (individual, social, ecológica y cósmica) y es más bien una sociedad a la que aspiramos ser, pues todavía somos muy egoístas.

Ejemplos de la anomia es la propia Ciudad Juárez o México como país, pues aquí las leyes no se respetan, los gobernantes no gobiernan y los políticos no representan los intereses de la sociedad; se toman decisiones políticas y económicas sin consulta ciudadana y aun en perjuicio de la ciudadanía; ah y todo en nombre de la democracia y dios.

Por parte de la sociedad, claro que también hay anomia, pues si tenemos el ejemplo viviente, pero como el Estado se encarga de señalarnos con su dedo recriminador nuestros errores, mejor menciono ejemplos de reacciones anarquistas desde la sociedad: cuando se va la luz de los semáforos y las y los automovilistas hacen turnos para cruzar; cuando a pesar de la guerra y del desgorbierno seguimos trabajando (la ciudad no deja de moverse) cuando la sociedad anónima sale a las calles a manifestarse o cuando se dejan de lado las diferencias y se hace comunidad con autonomía, como en los territorios zapatistas. En una sociedad anarquista se puede vivir sin gobierno (sin una burocracia o clase política) pero no sin acuerdos (leyes). 

La anarquía, el socialismo, el comunismo y el humanismo son antítesis del fascismo.

martes, 15 de diciembre de 2009

No solución a la violencia, no elecciones en 2010

Dark Entries
Bauhaus

En las actuales circunstancias de violencia extrema y crisis económica (léase Estado de excepción) en el estado de Chihuahua, no es posible realizar procesos electorales, ni ética ni moralmente posible, pues sería una contradicción, una simulación de que las cosas andan bien.

Si el Estado insiste en llevarlas a cabo, de todos modos no tendrán legitimidad, ni representación; votar en Chihuahua, desde hace varios años, es un ejercicio de militantes partidistas, simpatizantes, clientelas y uno que otro despistado. De llevarse al cabo estas elecciones absurdas en esta situación caótica, ¿quién va a salir a votar?, ¿cuál será la cantidad de votos que obtenga el vencedor? Y no menos importante, ¿a quién o con quién(es) va a gobernar?, ¿se puede gobernar Chihuahua?

Por más que la ciudadanía queremos estar al margen de las campañas políticas, éstas cada vez son más anticipadas, cínicas, vulgares, despilfarradoras y tramposas, a pesar de un IFE, de un IEE o un TRIFE, ¿qué está pasando? hoy vemos el desfile de figuras políticas más bien incómodas que dan vergüenza ajena a todos menos a los empresarios que los imponen y a los lambiscones que los apoyan, ¿o a poco creen que la gente no se da cuenta?, ¿o sencillamente les vale?

Estos no son tiempos de mesías ni hombres fuertes, mucho menos para el tipo de “líderes” neoliberales que nos ofrecen los partidos, principalmente el PRI y el PAN, cuyos discursos no trascienden el de las inversiones en negocios y “más empleos” ¿y la violencia? Bien gracias. Para empezar este problema no lo va a solucionar un solo político o partido, eso es estúpido, menos si no cuenta con las simpatías de la sociedad.

Lo que nos están diciendo a la sociedad los políticos y empresarios con esta clase de actitudes es que ya hay algún arreglo a expensas de la sociedad y más allá de lo que opine ésta, de ahí que desde ya estén rompiendo las leyes electorales; por eso mismo no es posible seguir cruzados de brazos mientras vemos cómo los políticos se mueven en la mierda de siempre mientras como sociedad vamos cayendo lentamente en las garras de la delincuencia, de la violencia, el miedo y la muerte. En Chihuahua no se puede hablar de elecciones (menos de elecciones limpias) mientras no solucionemos nuestra situación de seguridad, así de simple.

Ahora, con qué cuenta la sociedad para defenderse de un Estado que no sólo no la atiende sino que la persigue bajo el pretexto de la sospecha (criminalización de la sociedad/violencia de Estado) una primera respuesta es la movilización. La marchas, plantones, pintas y demás son importantes, aunque no suficientes. La organización social también debe contar con grupos de apoyo externos (nacionales y extranjeros) organización territorial, comunicación en red, prensa libre, comités de seguridad y capacidad de convocatoria.

Pero si nos encontramos en ciudades individualistas como Juárez, la misión se hace difícil por el gran trabajo de décadas de despolitización social capitalista y neoliberal del Estado mexicano, profundamente enraizado en la frontera. Por esa razón tenemos un arma letal resultante de esta despolitización: el abstencionismo. Si entre siete u ocho de cada diez electores juarenses no acuden a votar, más las y los anulistas, es más fácil convencer a alguien a no votar o a anular su voto antes que invitarlo a votar.

Para el caso, se requiere conformar lo antes posible un consejo ciudadano, compuesto por ciudadanos apartidistas, representantes de los distintos barrios y fraccionamientos, así como de los gremios y asociaciones civiles existentes. A este tipo de acciones se le llama democracia participativa o directa y hay ya experiencias exitosas en el mundo (chequen el libro Democratizar la democracia, FCE, 2004, de Boaventura de Souza Santos) de lugares conflictuados incluso por la guerra, como Angola o Colombia (nada que ver con el Plan Colombia) donde es posible otro tipo de sociedad.

También es urgentemente necesario poner sobre la mesa la legalización de las drogas y todo lo referente al desarrollo social, así como el regreso de la milicia a los cuartes, pues son paso obligado para empezar a detener la guerra. En realidad es una coyuntura ideal para la sociedad porque es el Estado quien está en crisis, no la sociedad, aunque sea la gente la que la sufrimos, de ahí la importancia de imponer la agenda desde la sociedad antes de esperar soluciones que no van a salir de políticos acéfalos e insufribles que no saben ni hablar.

Las enormes cantidades de dinero dispuestas pera el buen desarrollo electoral, así como los bonos discrecionales de buena parte de la clase política bien pueden financiar un consejo ciudadano permanente en estos tiempos de crisis pero, considerando el egoísmo político que a todo recortan presupuesto menos a sus bolsillos e intereses, no podemos esperar gran cosa.

La sociedad tenemos recursos para sobrevivir estos tiempos difíciles, no los desperdiciemos,

¡No soluciones, No elecciones!

lunes, 14 de diciembre de 2009

Segundo Foro de Resistencia en Lomas de Poleo (01/12/07)

Estas fotos son parte del evento que se llevó a cabo hace poco más de dos años, de una lucha que lleva muchícimos años más, en la colonia Granjas Lomas del Poleo, en la periferia norponiente de Ciudad Juárez, una zona codiciada por los grandes empresarios locales que ha cobrado varias vidas e innumerables hechos violentos contra sus habitantes, con la tolerancia de las autoridades municipales, estatales y federales al servicio de sus amos empresariales. (los carteles fueron iniciativa de las y los compas maestros del Resssiste y son exhibidos con permiso del autor, profesor Fernando Illich)



En la imagen de arriba pueden notar los grupos de choque que "casualmente" se organizaron ese día para impedir el evento

De todos modos lo hicimos...





Como se puede notar, en ninguna foto aparece algún polícia, pefepo o soldado que vigilara u observara la protección de las y los asistentes; desde entonces sabíamos que el Estado es cómplice de la anomia y desprotege a su ciudadanía en beneficio de otros intereses ($$$).
¿Qué opinan?

viernes, 11 de diciembre de 2009

La Navidad según Zaratustra

Nosotros los nuevos, los carentes de nombre, los difíciles de entender.

Friedrich Nietzche, La Gaya Ciencia.



Premio nobel de la paz a un presidente que apoya la guerra; titulares nacionales e internacionales sobre Ciudad Juárez que ni siquiera son nota en los periódicos juarenses ni chihuahuenses; guerras que no son guerras; crisis que no son crisis; elecciones que no eligen a nadie; Lomas de Poleo, Chiapas, Afganistán, Irak, calentamiento mundial, feminicidio, homicidio, pobreza, líderes corruptos, depresión…

...Dios ha muerto. En la visión futurista que nos ofrece Frederic Nietzche en Así Hablaba Zaratustra, la tesis central es un mundo que vive bajo una premisa falsa que es la adoración a un dios muerto (inspiración y representación de la religión organizada de tipo monoteísta) sólo que no se dan cuenta de su contradicción, no se dan cuenta que son los asesinos de Dios. El trabajo del filósofo-profeta es hacer ver esta situación al mundo, de tal manera que la gente pueda reconocer el error y transitar hacia la generación del súperhombre: una humanidad consciente de sí misma, madura, en el desarrollo pleno y total de toda su potencialidad, de sus capacidades y libre de la idea de Dios.

Zaratustra es pues un crítico de la religión, de la falsa moral, del monoteísmo occidental (pero también aplica para el musulmán, el judío y para todos los monoteísmos y politeísmos del mundo) de las teocracias que impiden conocer la verdad, en vez de hacerla accesible; es referente contra la hipocresía emancipadora religiosa. No es posible construir nada con la mentalidad y la vida atrofiada; es indispensable abrir los sentidos, el oído, el entendimiento, para superar el error.

La Navidad es en la tradición cristiana la conmemoración del nacimiento de Jesús el Cristo (el ungido, el salvador) pero también representa o es hereditaria de tradiciones religiosas más antiguas: el nacimiento de Apolo en la tradición romana, por dar el ejemplo directo. El cristianismo es una religión sincrética que sobrevive al tiempo por su capacidad de adaptarse o saber incorporar tradiciones populares a su sistema litúrgico. En este sentido, el Santa Clos, el Día de los Muertos, la Virgen de Guadalupe y los Reyes Magos son “desarrollos” del cristianismo (en este caso compartidos y aceptados por el catolicismo mexicano) que incorpora, tolera o fomenta para mantener la unidad de la fe.

La Navidad contemporánea está enfocada a lo material, al consumo, a la introspección y a la unión familiar. En la cuestión política-cultural-económica el cristianismo actual se lleva muy bien con las injusticias y los sistemas políticos corruptos, puesto que las tolera, como bien pueden decirnos los “líderes” que se asumen públicamente cristianos como Barak Obama, George Bush, Vicente Fox o Felipe Calderón; lo mismo aplica para todas las empresas y empresarios que, por un lado explotan los recursos naturales y a los trabajadores, contaminando el ambiente ecológico y social, pero tienen sus fundaciones filantrópicas y altruistas tipo el Teletón, limpiando sus culpas otorgando generosas limosnas a religiones que se hacen de la vista gorda, como la católica, que además tolera la pederastia en sus filas.

La Navidad zaratustriana se encamina a la destrucción de las falsas creencias; es la antítesis de la Navidad tal como la celebramos, es su fin, porque significa la continuación de la opresión, el debilitamiento de la voluntad, el poder social cedido a un dios muerto y usurpado por burocracias teológicas; es el cadáver a remover. Zaratustra sabe que la gente sabe; su saber es proporcional a la maquinaria invisible que pretende dirigir, como Frankenstein desatado, a sus creadores: el conocimiento de la ignorancia y el desconocimiento de todo lo que hay que conocer da lugar a la duda y a un sentimiento de inseguridad social de la cual la religión se engancha para autoproclamarse como única poseedora de La Verdad; el deber zaratustriano es desenmascararlo.

El poder que nos ofrece Zaratustra es personal y social. Se requiere voluntad de consciencia en lo individual e instinto de supervivencia en lo social para hacer frente al Leviatán de mil cabezas cuyas fauces devoran en todas direcciones consciencias y cuerpos, procurando el orden del caos en beneficio propio. Zaratustra representa el caos, la libertad y la congruencia, el superhombre y la súpermujer al que finalmente aspiraremos todos y todas algún día, la Navidad ocurre todos los días.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Protesta contra la VIOLENCIA, la MILITARIZACIÓN y la designación de ARTURO CHÁVEZ CHÁVEZ como Procurador General de la República

(compartido por Julián Contreras)


Convocamos a manifestarnos frente a la PGR (cruce de Av. Franklin y Hermanos Escobar) el día domingo 13 de diciembre de 2009 a la 1:00 pm, para denunciar:



· La situación de injusticia e impunidad que vivimos en Ciudad Juárez,



· la violación al orden constitucional y los Derechos Humanos que desde el arribo del ejército mexicano se han efectuado en la ciudad.



· Para exigir justicia por todos los asesinatos en general, y en particular por los maestros Gerardo González Guerrero, Manuel Arroyo Galván y José Alfonso Martínez Luján; así como de los alumnos Jaime Alejandro Irigoyen Flores y, recientemente, de Jesús Alfredo Portillo Santos; la resolución del caso de las compañeras desaparecidas Lidia Ramos Mancha y Mónica Janeth Alanís Esparza, todos y todas de la UACJ.



· También para repudiar la designación de Chávez Chávez en la dirigencia de la PGR y



· reclamar justicia para las mujeres juarenses.



¡¡No más muertes, respeto a la vida!!



¡¡Juárez no es cuartel, fuera ejército de él!!



Comité Universitario de Izquierda

martes, 8 de diciembre de 2009

el amor en los tiempos de guerra

Felicidades Ciudad Juárez, por tu cumpleaños número 350 (8 de diciembre de1659) de todo corazón te deseo sobrevivas estos tiempos de guerra y cumplas muchos años más.

Dedicado a l@s residentes de Ciudad Juárez.



La película Corazón del tiempo (México-España, 2008) filmada en los territorios autónomos de la Selva Lacandona de Chiapas, es una realización dirigida por Alberto Cortés (no es el cantautor) con la participación de Rocío Barrios, Francisco Jiménez, Marisela Rodríguez, doña Aurelia y Leonardo Rodríguez. La trama se teje alrededor de un triángulo amoroso en una comunidad zapatista, en un ambiente permanente de hostilidad militar y paramilitar, entre carencias y selva, dónde se desarrolla la vida cotidiana con esperanza y dignidad en medio de una guerra silenciosa y lenta.

Es bueno que dentro de nuestra “democracia” la censura permita ya la exhibición de este tipo de películas, aunque se haga de manera marginal en cines comerciales, sin promoción y exhibidas casi a escondidas, como con vergüenza, cosa que no podríamos decir hace apenas pocos años, como bien podrían referirnos realizadores de la talla de Luis Estrada cuando le enlataron La ley de Herodes. A final de cuentas el impacto cuantitativo de este tipo de películas es mínimo comparado con la maquinaria enajenadora de Hollywood, pero el impacto cualitativo es mucho más poderoso a largo plazo, pues señala un hecho histórico, vivo y real.

Corazón del tiempo nos evidencia el camino por el que ha optado el Estado mexicano, sin buscar otras salidas, soluciones, más que la violencia estatal. El primero de enero de 1994, cuando estalló la rebelión en Chiapas, para mucha gente en el norte de México, la noticia parecía venir de otro planeta; era casi imposible identificarse desde la frontera norte, individualista, industrial y pro gringa, con la realidad chiapaneca comunitaria, rural e indígena. Hoy esa realidad nos alcanza y supera, el pasamontañas que conocemos en Chihuahua no es el zapatista, sino el policiaco, pefepo y militar, donde Ciudad Juárez es una ciudad ocupada y abusada militar y paramilitarmente desde hace dos años.

De las muchas cosas deleitables de la película, uno es su lenguaje directo: ahí no se habla de vivir para la “paz”, ese valor abstracto alabado por la derecha como un anhelo a seguir, sino de identificar quién o quiénes son los que rompen la armonía de la paz; ahí se dicen las cosas por su nombre: los militares son hostiles y el gobierno tolera a los grupos paramilitares priístas (sí, de esos que dice Giovanni Sartori que son un partido “civilizado”) ahí todas y cada una de las personas tienen un compromiso individual y común, como una sociedad anónima, y saben lo que tienen qué hacer, pues no dependen de nadie más; la autogestión y las ganas de vivir libremente, no son una utopía, sino una lucha diaria por la supervivencia.

La trama de Corazón del tiempo no es la historia de “amor puro” de pareja que sobrevive todos los obstáculos, tema largamente utilizado por las telenovelas mexicanas para seguir envenenando a un público poco exigente; más bien es un referente al amor inteligente, al papel que juega la sociedad cuando las normas son transgredidas en una cultura tradicional y comunitaria, cuando se enfrenta a nuevas corrientes del pensamiento: Sonia es comunera y está “pedida” para casarse con Miguel, otro compañero, pero está enamorada de Julio, un guerrillero zapatista. A final de cuentas Sonia tendrá que decidir su futuro entre la tradición patriarcal y su corazón, pero no a espaldas del pueblo, sino de frente y en comunidad, asumiendo su derecho a decidir, como ha aprendido en estos tiempos de cambios.

La historia en sí atraviesa la situación particular de los tres personajes; en realidad es el pretexto para mostrar otro tipo de amor: el amor comunitario, algo tan ajeno a las circunstancias de la trampa de vida acelerada y egoísta que ofrece la posmodernidad no comprometida y la globalización neoliberal. Es muy clara en la película la postura pacífica de las comunidades zapatistas, a pesar de las constantes provocaciones “de fuera”. En el film no hay protagonistas, sino es la comunidad misma: sus viejas, sus niños, sus hombres y mujeres, sus animales, sus tierras. Si existe el amor, no hay que limitarlo al mero amor de pareja o sexual, sino, como sugiere Corazón del tiempo, descubrirlo en el amor fraterno, comunitario, amistoso; por la tierra, por la dignidad de vida, por la alegría de vivir.

El domingo 6 de diciembre Ciudad Juárez salió a manifestarse contra la violencia y a favor de la paz. Todavía la ciudadanía no alcanza la madurez sociológica que requieren las circunstancias, porque estamos solos contra el Estado, al igual que los compas zapatistas, pero ya existe el valor cívico para hacerlo y eso se celebra. La sociedad juarense empieza a entender que la paz no se esfuma así nomás, sino que tiene responsables con nombres y apellidos, mas todavía no entiende el peligro de la militarización; no distingue entre el solicitar y el exigir a un gobierno que es parte del problema antes de hacerse su partner; y no menos importante, que todavía no nos conocemos, por eso no podemos hablar de una comunidad juarense, menos de unidad, nuestro amor no llega a tanto.

Mientras el Plan Mérida, los Operativos conjuntos, el lavado de dinero, la penalización de las “drogas”, sigan siendo el pretexto de esta guerra no convencional, ni aun pidiendo la cabeza de Calderón y su gabinete será suficiente para detener el desgaste. Se trata más bien de generar modelos económicos y societales alternativos, como ya ocurre en aquellas sociedades donde la democracia participativa y las comunidades autónomas son ejemplos vivos de convivencia pacífica y exitosa.

De todas las cosas buenas de Corazón del tiempo, me quedo con el amor inmortal de la esperanza.

¡Juárez, Juárez no es cuartel, fuera ejército de él!

lunes, 7 de diciembre de 2009

militares en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez



Estas fotos, compartidas por Marisol Valdez, fueron tomadas desde el Instituto de Ciencias Sociales y Administración (ICSA) de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) el lunes 30 de noviembre.

Desafortunadamente no es la primera vez que la milicia entra a las intalaciones universitarias, lo que es verdaderamente preocupante es que ni las autoridades ni los profesores investigadores ni los estudiantes digan algo al respecto, ¿dónde quedó la autonomía?