martes, 24 de noviembre de 2009

Invitación a: Exodo por la vida de las mujeres, en Ciudad Juárez, noviembre del 2009




La Tercera Revolución Mexicana la van a hacer, la están haciendo las mujeres...

lunes, 23 de noviembre de 2009

Suicidio colectivo


La sociedad se dio cuenta de que había abierto las puertas a personas que hoy amenazan sus propios hogares.

Fernando Gómez Mont, sobre la violencia en Ciudad Juárez



Esta vez un político ha dicho una gran verdad: es cierto, la sociedad tenemos la culpa de lo que nos pasa. La sociedad mexicana hemos abierto las puertas de par en par, como acostumbra nuestra hospitalidad, y le hemos dado cabida a la delincuencia de Estado. La buena voluntad, la esperanza y la confianza de la sociedad simplemente han sido violentadas una y otra vez por la incapacidad, corrupción e impunidad de las y los políticos en el poder.

Aun sin descontextualizar la frase, en referencia a la situación de Estado de excepción actual, en que vive el estado de Chihuahua y particularmente Ciudad Juárez (más de dos mil asesinatos en esta localidad tan sólo este año) se nota la política de criminalización de la actual administración federal hacia la sociedad, al achacarle la responsabilidad de una lucha contra el narco que nadie solicitó y que no debe dar lugar a dudas es generada desde el Estado; que no nos venga con tergiversaciones para desviarnos de la situación de anomia que impera en el país gracias a ellos.

Gracias a la ingenuidad ciudadana de pensar que los profesionales de la política nos van a resolver siempre nuestros problemas, es que nos enredamos en situaciones suicidas lamentables. Sí, droga siempre ha habido, pero, ¿quién dice que la mejor forma de solucionarlo es violentar las garantías individuales, la Constitución, militarizar las calles asegurando que toda la sociedad es sospechosa? Esto nos lleva a escenarios estúpidos como la fracasada época de la prohibición del alcohol en Estados Unidos, cuyos resultados se resumen en el aumento del consumo, de la delincuencia organizada, de la corrupción y del número de muertes violentas, ¿coincidencias?

El trasfondo. La guerra contra las drogas fue una carta que salió de la manga de Calderón para desviar la atención del fraude electoral de donde surge. Pero no sólo eso; ante el fracaso de la actual administración en los principales rubros de gobernanza (seguridad, economía, educación y sobre todo, credibilidad) la ceguera, el orgullo o la desesperación, aferran a los encargados de (ja, ja) “dirigir” al país a sostenerse sobre un modelo político-económico caduco e inviable (el neoliberalismo) a pesar de la tendencia mundial hacia otros modelos, sobre todo después de la reciente crisis económica mundial del 2007-2008.

Todavía hay más. No sólo no se resuelven problemas sociológicos crónicos (pobreza, delincuencia, desigualdad, etcétera) sino se dan pasos hacia la explotación y repartición de las riquezas del país (transnacionales, PEMEX,TLC) hacia la represión y criminalización de la protesta social (Oaxaca) hacia la pérdida de la soberanía (Plan Mérida) el fascismo (cédula de identificación) el miedo (influenza H1N1) la impunidad (Ulises Ruiz, Chapo Loera) contra la democracia (SME) y/o lo que diga Estados Unidos, además de gozar del respaldo de los medios masivos de comunicación (TV Azteca, Televisa) y otros valiosísimos aliados (Elba Esther, Deschamps, jerarquía católica).

Instituciones de prestigio y expertos describen al México contemporáneo de manera sombría: Transparencia Internacional nos ubica en los últimos lugares en transparencia o primeros en corrupción; el nobel Joseph Stiglitz señala un rumbo económico equivocado; la Corte Interamericana de Derechos Humanos está por hacer público su veredicto en contra del Estado por negligencia en los feminicidios de Juárez; José Narro, rector de la UNAM advierte sobre un estallido social. Si alguna vez aspirábamos a ser algo más que un país en vías de desarrollo o tercermundista, esa distancia se ha incrementado, no disminuido.

En Ciudad Juárez la desesperación hace que las cámaras empresariales se pronuncien por la presencia de los cascos azules de la ONU, ante la creciente ola de muerte, atracos, extorsiones y secuestros que hace dos años eran mínimos, donde los tres niveles de gobierno son incapaces de brindar soluciones, a pesar de ser en gran medida responsables de la actual situación(de hecho son parte del problema) una medida innecesaria en un mundo que tiende a la despenalización y legalización de las drogas para disminuir su impacto nocivo. El Estado mexicano no entiende la lección y, al igual que en el contexto económico, se encierra en sí mismo, dejando a la sociedad a su suerte (¿hace cuánto que no vivíamos un gobierno tan sanguinario e irresponsable?) haciendo una amplia y bien marcada distancia entre Estado y sociedad, ¿dónde quedó la democracia?

No creo que haya mexicanos(as) buenos(as) y malos(as) pero sí creo que las circunstancias nos hacen: la tendencia suicida de la sociedad mexicana está directamente relacionada con el prefijo des: desinformación, despolitización, desinterés, desapego, desesperanza, descrédito y así; nadie “pide” nacer en un lugar o cultura determinada, pero sin duda y por de fault, aprendemos lo que nuestro entorno nos brinda. Lo que se nos olvida con bastante frecuencia, tal vez más de la necesaria, es que también podemos y tenemos el derecho inalienable de cambiar las circunstancias que nos perjudican. La invitación tácita que hace Gómez Mont inconscientemente a la sociedad al decir lo que dijo, ¡está más viva y presente que nunca! Abramos los ojos, los oídos, ¡los sentidos! Y cerremos las puertas a esas personas que, como Gómez Mont y el grupo de interés que representa, nos hacen tanto daño a la mayoría.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Revolución sexual, ¡Revolución ahora!

No hay libertad total, sin libertad sexual.

Efraín Rodríguez

Wilhelm Reich, el científico vienés discípulo de Freud y uno de los genios del siglo XX afirmaba del capitalismo sobre su incompatibilidad con la salud mental de la población porque, entre otras cosas, la induce a vivir una sexualidad atrofiada a través de la represión, lo que garantiza a las clases dominantes individuos pasivos y que acaten la autoridad sin cuestionamientos. Esta aseveración es sin lugar a dudas aplicable a la sociedad mexicana del siglo XXI.

Hay tres temas que las y los mexicanos evitamos o esquivamos de las conversaciones: la política (aunque ésta va en detrimento) la religión y la sexualidad. Esta última es definitivamente necesaria incluirla en todos los espacios, privados y públicos, porque es tanta la represión y la ignorancia sexual que vivimos, que ni siquiera nos damos cuenta de sus alcances y el daño que nos hacemos al tratar de ignorarla. Michel Foucault (microfísica del poder) el movimiento feminista, los estudios de género y las teorías queer, son algunas de las opciones que tenemos de inicio, sino para emanciparnos, por lo menos para introducirnos en el estudio de la sexualidad.

La sociedad exige sexualidad, porque literalmente, sin sexualidad no hay sociedad y socializar es un acto sexual. Si nos remitimos a las teorías freudianas, el principio de vida (Eros) y el de muerte (Tánatos) están presentes en la existencia humana, pero el Estado y la religión se encargan de regular el Eros a través del Tánatos, manteniendo a la sociedad a raya. No podemos aspirar a vivir en una mejor sociedad, a elevar las condiciones de vida de la población o ser mejores personas si no nos damos cuenta del papel que juega la enajenación sexual como instrumento de dominación política, económica, psicológica y cultural (superestructura) y cómo podemos darle un giro a nuestras vidas a partir de la recuperación o construcción de una sexualidad libre y sana.

Política: la impotencia sexual. La realidad refleja lo que somos y la política no es la excepción. Nos quejamos de las y los políticos, los vemos con desprecio y temor, pero sin tomar en cuenta lo que nos insinúa su sexualidad. En el sexo no se puede brindar placer si los sentidos están atrofiados, aunque se tenga una erección; las y los políticos nos buscan “seducir” haciéndonos creer que son machines, infalibles, etcétera, pero se parecen más a la persona frígida, impotente o estéril, porque en realidad están describiendo lo que no son: incapaces de generar satisfacciones sociales; mitómanos, al pretender ser lo que dicen ser; escurridizos y difíciles de hacerse responsables de sus actos, golpeadores y así. Por eso la política mexicana no funciona, porque en estos momentos su sexualidad no da para más.

Sociedad: hipersexualizada y deserotizada. En cuanto a la realidad sexual social, es evidente la atrofia producto de una deficiente educación sexual (cuando la hay) y las frustraciones y percepciones erróneas de una sexualidad acondicionada a las necesidades de las élites y los grupos de poder. Por un lado tenemos una fuerte oferta de mensajes y productos de índole sexual que más que aclarar confunden: el sexo se vuelve genital, impersonal y superficial, mientras lo erótico se desvanece en un medio para llegar a. El amor se conflictúa en su idealismo religioso de pureza asexuada y la reproducción de la especie en política demográfica. La sociedad sufre al no alcanzar la felicidad del orgasmo completo, al enajenarse en la autocomplacencia, entre lo permitido y no permitido, hacia el ostracismo voluntario o la prohibición permisiva.

Capitalismo y economía sexual. La sexualidad contemporánea, moderna o posmoderna, no es posible entenderse sin tomar en cuenta el comercio sexual al estilo capitalista. El mercado sexual, lícito e ilícito, conlleva la marca de la ganancia y la explotación capitalista. El neoliberalismo en realidad no permite la libertad sexual, sólo su interacción económica. La pornografía, el Día de San Valentín, la trata de blancas, las filias y las fobias sexuales son explotadas comercialmente, pero no sólo eso: permiten, retomando a Reich, un bombardeo enajenante donde priva la desinformación, la adicción y por ende, el sometimiento y la desviación de la libertad sexual.

Religión y represión sexual. La religión tiene una gran participación en el estado que guarda la sexualidad actualmente, en particular el catolicismo, aunque otras denominaciones cristianas no se quedan atrás. El limbo moralista que desde las iglesias se difunde hacia la feligresía, está lleno de prejuicios, contradicciones, mentiras y sometimiento. No hay alternativa religiosa a la sexualidad: se promociona la familia, el matrimonio, el patriarcado, la abstinencia y se condena el aborto, la sexualidad femenina, y en menor medida el adulterio y la promiscuidad. Esta rigidez estrecha es definitivamente compatible con las políticas de control social, tan característico de este tipo de religiones, pero también dice del conservadurismo, anacronismo y de la propia atrofia sexual religiosa, de su atraso.

Sexualidad y poder. El sexo es poder, además de placer. En realidad desconocemos la potencialidad de nuestra sexualidad por las mismas condiciones de opresión descritas en este artículo. La sexualidad es un poder en sí mismo, un poder creador; sin la dialéctica sexual no existiría la vida, de ahí el temor de las clases dominantes si no se controla ese poder socialmente. De modo que tenemos una poderosa arma en nuestra biología, en nuestra psique, en nuestras manos. No podemos aspirar a ser mejores si no nos conocemos sexualmente sin prejuicios, ni tabús, sin tomar en cuenta el papel de lo sexual en nuestra vida personal y social. La Tercera Revolución Mexicana no puede ni debe estar exenta de lo sexual.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

La Tercera Revolución Mexicana/El último villista

Venga lo que venga, soy lo que soy y hago lo que tenga que hacer.

Alejandro Jodorowsky.

Ciudad Cárcel Chihuahua, tercer año del quinto gobierno neoliberal, mes de la Revolución. Pues felicidades a todos y todas quienes hemos podido sobrevivir hasta el día de hoy a la violencia desatada del estado de anomia que priva en Chihuahua y México, tal vez lo único que haya que celebrar y es mucho decir. En el mes de la Revolución, seguir con vida es revolucionario.

Es un hecho con precedentes: siempre, en la antesala de un cambio trascendental social, se viven tiempos difíciles, de crisis. En nuestro caso las cosas se ven en plena decadencia: instituciones desmoronándose, política corrupta, inseguridad, desempleo y todo lo que es de dominio público. La poca o mucha estabilidad social existente se da porque la sociedad sigue funcionando por la misma naturaleza social de las personas, más que por la operatividad del Estado, lo cual contradice la tesis hobbiana de la necesidad de un leviatán por la ”naturaleza autodestructiva humana”, la experiencia nos confirma que se puede vivir con Estado, sin Estado y a pesar del Estado.

La tesis es sencilla: la necesidad nos acerca a vivir en sociedad para aumentar las posibilidades de supervivencia. No puede considerarse una “naturalidad bélica humana”, fruto más bien de mentalidades masculinas, machistas y guerreras para justificar regímenes de tipo jerárquico, conservador y excluyente. Las y los humanos no nacemos ni buenos ni malos, pero sí aculturables; es un error pensar también, en términos pseudodarwinistas, en la supervivencia del más apto como medida para justificar escenarios bélicos y de exterminio humano, ¿se nos ha enseñado (aculturado)para ser pacíficos(as) o para ser guerreros(as)?, ¿para amar o para odiar?, ¿para ser o hacer qué?

En nuestro caso mexicano, chihuahuense y juerense, estamos presenciando aplicaciones ideológicas fascistas, clasistas, económicas y religiosas para justificar un régimen sin legitimidad (y no me refiero solamente a las urnas) ahora podemos ver fehacientemente el esqueleto de la superestructura neoliberal capitalista, conservadora en las formas, pero fatalmente destructiva en el fondo. Es la contradicción de la naturaleza social humana: la explotación del hombre por el hombre en todos los sentidos (espiritual, económico y político) en aras de un pequeño grupo de beneficiarios (también repetido en el totalitarismo capitalista global).

La Tercera Revolución Mexicana se va a dar, ya se está dando: es el cambio de mentalidad y la toma de consciencia (consciencia para sí) de la sociedad. No hay de otra: o cambias por voluntad o la propia realidad te va a dar una tremenda sacudida. Hoy presenciamos el aumento de la insatisfacción en general, la pérdida de la felicidad y el despertar del letargo despolitizado de la gente, habrá muchos que pasarán de largo, pero no todos. Pocas generaciones tienen la oportunidad de vivir en un momento de trascendencia histórica, el único problema es si se estará a la altura de las circunstancias, el futuro no espera.

Revolución significa en estos momentos dignidad: alguien que se comporta con responsabilidad, seriedad y respeto; alguien digno, que inspira respeto. O sea, todo lo contrario a la clase política, pero más que eso, es el tiempo de asumirse sociológico y, venga lo que venga, hacer lo que se tenga que hacer. Dignidad ante la vida, dignidad ante la muerte, dignidad ante las y los otros, dignidad hacia uno mismo. ¿Somos dignos(as) de asumirnos mexicanos(as) trabajadores(as) hombres y mujeres…?

La revolución de la dignidad implica el desacomplejamiento de la persona y la revaloración de las causas por qué vivir. La clase política está saqueando la riqueza del país y exprimiéndonos con más impuestos, pareciera que más que enmendar el rumbo se pretende acelerar el proceso de descomposición político económico y social, ¿sabrán algo que la sociedad no?, ¿se está preparando el exterminio de México como país autónomo?, ¿quién quiere la guerra? O también, ¿quién se beneficia con una guerra?

Hoy no podemos darnos el lujo de ser ingenuos pensando que los problemas de México son exclusivos de las y los mexicanos, ¡vivimos en un mundo globalizado! Lo que hace el mundo nos afecta y lo que hacemos (o dejamos de hacer) afecta al mundo. No somos peores ni mejores que otros países, pero debemos tener cuidado de los intereses norteamericanos, sobre todo ahora que están siendo superados por otras potencias económicas y no les queda más remedio que reactivar su industria bélica, ¿a quién le compraríamos armas?, ¿qué papel jugamos en la estrategia de EUA para mantener su imperio?

Basta de miedos y complejos, podemos seguir llorando y quejándonos del espurio (como se le llama con tanto cariño a Calderón) de los impuestos, de la inseguridad, de la injusticia, del PRI y el PAN, pero no basta con quejarse, hay que hacer, hay mucho que hacer.

Profecía. En algún lugar de Chihuahua vive en el olvido el último villista, lejos de haber visto la justicia y gozado la prosperidad anhelada por la cual lucharon hombres y mujeres como él; es el guardián de la antorcha de la esperanza que se prendió en 1910 y aun antes, pero su tiempo se agota y no llega aún el relevo que evite que la antorcha se extinga junto con su fiel y celoso guardián. Si la antorcha se apaga, ni su vida ni la de todos y todas quienes han luchado por la emancipación humana en otros siglos y otros pueblos habrán valido la pena, se entrará a una oscuridad profunda, pero si la antorcha continúa encendida, no sólo será para honrar su esfuerzo, sino para continuar sus anhelos y lograrlos, ¿llegará el relevo a tiempo?

martes, 10 de noviembre de 2009

Breve recorrido visual por Salamanca, Madrid y Toledo


Pues vengo regresando de un congreso en España y quiero compartirles brevemente unas cuantas fotos tomadas en lugares verdaderamente históricos y bellos, como esta primera foto del Palacio Fonseca, de la Universidad de Salamanca, sede del Tercer Congreso Internacional de Estudios Electorales, como indica el cartel.






La ciudad de Salamanca es sede legendaria de una de las primeras universidades europeas; aquí se decidió la suerte de América, cuando los sabios salamantinos dieron su visto bueno a Colón para emprender su viaje en 1492.





La ciudad en sí misma es un placer para los sentidos recorrerla y encontrarse no sólo con su arquitectura gótica, barroca, medieval como esta imagen de la cúpula de la catedral (foto de arriba)

y un poco de la influencia muslmana también, como es el Huerto de Calixto y Melibea, inspiración y probable escenario de la obra literaria La Celestina.













De Madrid esta foto del genial Goya, afuera del Museo del Prado, casa de pintores de la talla de Velázquez, El Greco, El Bosco, Murillo y Durero, entre otros ¡puro clásico!



¿Qué tal esta otra del Palacio de Correos?,
 o como la llaman los españoles "La Catedral de Nuestra Señora de las Comunicaciones"

Finalmente Toledo, "La ciudad de las tres culturas" por su añejo pasado donde convivieron musulmanes, cristianos y judíos durante siglos; aquí una vista de la torre de su catedral y una de las entradas de la Universidad de Toledo, donde se nota muy bien la herencia arquitectónica árabe.



No podía faltar un tal Miguel de Cervantes Saavedra, famoso por cierto libro que escribió sobre un hidalgo llamado don Quixote, oriundo precisamante de esta región, La Mancha.




Bueno, ahora sí para cerrar este pequeño recorrido, les comparto esta foto tomada en Madrid, en la Plaza del 2 de mayo, que pese a que celebra el levantamiento armado del pueblo español contra el invasor francés, en 1808, no ha podido librarse del ingenio desenfadado de alguien que ha visto algo más que historia y/o refleja elocuentemente el estado festivo del madrileño actual, en la mirada fija y el brazo levantado de sus héroes Daoiz y Velarde.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Democracia cibernética, ¡No al 3%!

                     
Como era de esperarse, la Cámara de Diputados aprobó un aumento a los impuestos (16% de IVA, 30% al ISR y 3% a telecomunicaciones, entre otros) con el beneplácito mayoritario del PRI y PAN. Probablemente la polémica no termine ahí, es de esperarse movilizaciones a nivel nacional, pues la inconformidad es enorme porque afecta sobre todo a lo que queda de las clases medias para abajo.

Como bien se sabe, los impuestos son necesarios porque con ellos se realizan y operan la infraestructura e instituciones necesarias para la funcionalidad y progreso de una nación a través del Estado. Sin embargo, y con demasiadas pruebas a favor, la pérdida de la credibilidad y la confianza en las instituciones estatales y actores políticos de este país, está más que demostrada por sus constantes tranzas, pactos, intereses personales y de grupo, actos de corrupción, nepotismo, cinismo, impunidad y demás.

De esta nueva ola de impuestos (qué mejor verbo de identificación de la clase política autoritaria de México: imponer) sobresale el de las telecomunicaciones por su impacto en el uso del internet. No se trata de poner al internet por encima de otras necesidades prioritarias, pues todavía es un lujo inaccesible para la mayoría de la sociedad mexicana, pero, dadas las potencialidades que ofrece esta nueva forma de comunicación tecnológica, su repercusión tendrá un retroceso lamentable para la construcción de una sociedad más libre e igualitaria.

El internet es más que un nuevo medio de comunicación, es una herramienta que ha venido a consolidarse rápidamente en la era de la globalización como un instrumento indispensable para informarse, educarse, entretenerse; es un fenómeno social mundial que permite la democratización de la noticia, la socialización de las ideas, la creatividad; es el primer gran acervo cultural mundial, para terminar pronto. El internet es ya una necesidad real si se piensa en términos mundiales, en el avance o estancamiento de una sociedad dada. En estos momentos se puede medir el desarrollo de una sociedad por la accesibilidad que tenga al internet.

No se trata de idealizar este sistema, es un instrumento con pros y contras, pero cuando se hace buen uso de él, posibilita la libertad de expresión, potencia la imaginación y la interacción a un bajísimo costo si consideramos el universo de cosas que se encuentran en la red. Nunca antes en la historia fue posible tener a disposición bibliotecas enteras, documentos, imágenes, videotecas, información, noticias al instante en tiempo real, empresas, colectivos e instituciones de todo tipo, comprar y vender, y hasta la posibilidad de hacer dinero y crear fama, además, claro está, de mantener y/o ampliar las redes de amistad.

Internet no desplaza a otros medios de comunicación, como la televisión, la radio, los periódicos y revistas o la telefonía, sino que los incorpora a su sistema haciéndolos más operativos, competitivos y modernos (¿o posmodernos?) haciéndose cada vez más indispensable para la persona que necesita estar al día, bien comunicada e incluso, para proyectarse o buscar trabajo. No se trata entonces de un servicio elitista, aunque en estos momentos lo sea, sino de la necesidad de una democratización de la vida tecnológica en este país.

Así entonces, además de las contradicciones propias de la clase política, la servidumbre del empresariado evidencia su falta de olfato sociológico, tal vez atrofiado por estar tan inmersos complaciendo a sus amos. El internet puede ser una forma de descolonización de las ideas retrógradas, de la información tergiversada de medios como Televisa o TV Azteca y en general de la enajenación fruto de la pobreza, la ignorancia y la cultura de la sumisión mexicana.

La crisis económica mundial neoliberal dejó mal parado al Estado mexicano que no acaba de entender que el modelo neoliberal no da para más. La crisis económica nacional tiene además como lastre, décadas de políticas públicas decadentes y ausencia de cobertura social en todos los ámbitos para la gran mayoría de mexicanos(as) que no pueden pagar servicios “de calidad” privados. El internet es un medio que no puede hacerse inaccesible a la sociedad mexicana; por el contrario, esa contradicción indica una síntesis hacia la apertura amplia de centros GRATUITOS de internet de manera que puedan cubrir por lo menos a las nuevas generaciones de mexicanos(as), más familiarizados con la computación e internet y no el camino hacia el ostracismo tecnológico.

información contra la represión

Comunicados SME


A todas las organizaciones sindicales, sociales y políticas,

A los estudiantes, intelectuales, artistas, campesinos e indígenas,

A los periodistas honestos y democráticos,

Al pueblo todo:



El jueves 15 de octubre pasado, en la capital del país y en diversas ciudades de nuestro país, se llevaron a cabo las primeras manifestaciones de rotundo rechazo al ilegal e inconstitucional Decreto de Extinción de Luz y Fuerza del Centro y de la ocupación policiaca y militar de nuestros centros de trabajo, mandatada por Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa, titular espurio del ejecutivo federal.

En particular, la realizada en la ciudad de México resulto ser una extraordinaria e impresionante Manifestación, no solo por la cantidad de asistentes sino además por la calidad de los contingentes. Constituida por trabajadores de diversos sindicatos, amas de casa, estudiantes, profesores, campesinos, indígenas, niños de la calle, intelectuales, artistas, jubilados, colonos, y desde luego, por los propios trabajadores afiliados del Sindicato Mexicano de Electricistas y sus familiares.

Acto ejemplar como pocos, disciplinado en su conducta política y animado por una profunda convicción solidaria, clasista y nacionalista. Dicho acto, demostró que los trabajadores y el pueblo están llegando al límite de su paciencia, que los tiempos de la política neoliberal y del gobierno Calderonista están cercanos a su fin.

La gota que derramo el vaso, fue la agresión en contra de la empresa pública, propiedad colectiva y social de todos los mexicanos: LyFC, y contra el Contrato Colectivo de Trabajo y el Sindicato Mexicano de Electricistas. La agresión de la Oligarquía y su estado contra nuestra Organización Sindical, tiene tras de sí, el propósito de culminar las “reformas estructurales”, la entrega de nuestros Recursos Naturales y el Patrimonio Nacional a las transnacionales. “Combate a la pobreza, modernización, transición democrática”, etc, solo son ejercicios verbales del grupo ultraderechista gobernante, carentes de contenido y vacios de racionalidad social.

Por todo ello, los 67 mil trescientos tres trabajadores afiliados al Sindicato Mexicano de Electricistas, conmovidos y con profunda emoción, agradecemos las muestras de solidaridad para con nuestra Organización y los conminamos a continuar alertas, movilizados y organizados, para encontrar entre todos, los mecanismos más eficaces para enfrentar y derrotar a nuestros enemigos de clase.

Porque sabemos que la unidad sindical y popular en un gran Frente Grande y de Todos, se encuentra cerca, tan cerca como apretemos el paso, los llamamos a redoblar esfuerzos para lograr esa unidad desde abajo; desde los centros de trabajo, de labranza, de estudio, de habitación, de investigación, de enseñanza. Esa unidad si la trabajamos y la logramos será, sin duda alguna, indestructible. Esa es, debe ser, una de nuestras metas inmediatas. Y porque sabemos que la solidaridad es la ternura entre los pueblos, preparemos unidos y organizados las nuevas jornadas históricas que habremos de llevar a cabo, para recuperar a nuestra Patria.

¡Viva la Unidad Obrera Campesina y Popular!

¡Viva la Clase Obrera!

¡Viva el Sindicato Mexicano de Electricistas!

Fraternalmente

“Por el Derecho y la Justicia del Trabajador”

México D.F. a 18 de octubre de 2009

COMITÉ CENTRAL Y COMISIONES AUTÓNOMAS

Fernando Amezcua Castillo, Secretario del Exterior.

Hoy presentación de libro sobre feminicidio en Ciudad Juárez