jueves, 3 de noviembre de 2011

Fascismo a la mexicana (caso Ciudad Juárez)





Artículo 9o.- No se podrá coartar el derecho de asociarse o reunirse pacíficamente con cualquier objeto lícito.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

El martes primero de noviembre la policía municipal de Ciudad Juárez reprimió con lujo de violencia una manifestación pacífica de activistas “indignad@s” así como de periodistas de medios locales, encarcelando a un total de veintinueve personas cuyo delito fue manifestarse públicamente o hacer su trabajo, en el caso de los periodistas.

La represión política a los movimientos sociales y el asesinato tanto de activistas como de periodistas en Chihuahua viene pronunciándose en los últimos años y el actual gobierno priista de César Duarte a un año de su gestión ya acumula varios hechos bochornosos, cuya fecha inaugural se inicia a finales de diciembre del 2010 con el asesinato de Marisela Escobedo en Palacio de Gobierno de Chihuahua.

Igualmente el cuarto año de la administración priista de Héctor “Teto” Murguía en Ciudad Juárez reproduce fielmente las caricias de la ley del garrote a que tan delicadamente nos tiene acostumbrados a las y los juarenses, ya sea con grupos de choque priistas o policías armados enmascarados. Además la contratación de Julián Leyzaola como jefe policiaco y su forma prepotente de actuar (mala copia del estilo Joe Arpaio de Arizona) le da un verdadero toque autoritario a su priismo neoliberal tan identificado con el gobierno calderonista.

La tendencia de “mano dura” juarense y chihuahuense nos deben recordar a las mentes más libertarias y solidarias, que es una tendencia nacional de la derecha en el poder, sea del PRI, del PAN o cualquier otro partido para volver hacia escenarios predemocráticos propios de la era de partido de Estado con la nueva variable del capitalismo neoliberal globalizado donde los gobiernos se subordinan al poder de la banca internacional, las transnacionales y Washington. En este periodo de crisis, los conservadores reaccionan y su actuar es violento, como nos lo muestran Obama, Calderón, Duarte o el Teto. 

La crisis económica que ha despertado a innumerables movimientos alrededor del mundo en contra del injusto sistema económico actual, más la llamada “Primavera Árabe” en varias naciones islámicas este año contra sus gobiernos tiránicos, son parte del contexto que nos toca vivir; súmenle la violencia de género (feminicidio) el asesinato de miles de jóvenes, niños y niñas (juvenicidio, infanticidio) paramilitares y tendrán a Ciudad Juárez.  


¿criminalización de la protesta social o de la sociedad en general?

La criminalización social es esta nueva tendencia de los gobiernos de derecha para justificar la violencia de Estado con el hecho de permitir la militarización de la vida pública con el motivo, según ellos, de “proteger a la ciudadanía” aunque más bien sea una estrategia de limpieza social, de quién sí y quién no se puede manifestar públicamente como podemos notar concretamente con este último hecho de violación a los derechos civiles y las garantías individuales sucedido contra las y los indignados de Ciudad Juárez; de ahí la importancia de reprimir movimientos desde el Estado: como ejemplo de escarmiento para la sociedad despolitizada, la sociedad anónima, para que no se politice.

Muchos de las y los detenidos en Ciudad Juárez son profesionistas, estudiantes, comerciantes, artistas, universitarios, maestros, ¿por qué contra ellos y ellas la furia del Estado?, ¿por su apariencia o sus ideas?, ¿y a los periodistas? El aumento de la violencia de Estado contra el activismo y la prensa se han pronunciado en este sexenio prácticamente en todo el país, siguiendo una tendencia mundial en las democracias capitalistas, incluido Estados Unidos, por endurecer o de plano reprimir las manifestaciones sociales.

El misterioso asesinato de Carlos Sinhué Cuevas, estudiante de la Facultad de Filosofía de la UNAM y activista antimilitarización, la última semana de octubre, así como el desalojo de Indignad@s en Tijuana esta semana se suman a la represión contra movimientos sociales en otras latitudes del mundo, lo que da a entender el “cero tolerancia” de los gobiernos de derecha, autoritarios y tiránicos de esta era en realidad tienen miedo de un levantamiento de consciencia individual, social y de tendencia mundial, por eso buscan implantar modelos represivos de orden, mientras en el caso mexicano se solapa una absurda guerra civil “guerra contra el narco” imposible de ganar y además justificante de la actual y selectiva violencia de Estado.

La represión de las expresiones de protesta en Ciudad Juárez va en sentido contrario de esfuerzos político-empresariales como “Juárez competitiva” que buscan cambiar la imagen de esta violenta frontera. La realidad no se puede ocultar; es contradictorio además de lamentable, que sea el mismo gobierno quien se encargue de violentar el orden social.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

REPRESIÓN A INDIGND@S EN CIUDAD JUÁREZ


ACCIÓN URGENTE

Detención arbitraria, golpes y agresiones en contra de 29 participantes de la marcha por la paz en ciudad Juárez, así como golpes y agresiones en contra de reporteros que cubrían la manifestación por parte de la agentes de la policía municipal encabezados por el secretario de Seguridad Pública, teniente coronel, Julián Leyzaola Pérez
México, D.F. a 2 de noviembre de 2011


El Comité Cerezo México, Acción Urgente para Defensores de Derechos Humanos AC,  el Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria OP” AC, La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez y Servicios y Asesoría para la Paz A.C. (SERAPAZ)  con domicilio, para oír y recibir comunicaciones, ubicado en calle Volcán Kirishima L. 6 Mz. 4, Colonia El Mirador III Secc. Delegación Tlalpan. CP 14449, con número telefónico 55 5655 9465 y correo electrónico: comitecerezo@nodo50.org solicita su intervención urgente ante:

Detención arbitraria, golpes y agresiones en contra de 29 participantes de la marcha por la paz en ciudad Juárez, así como golpes y agresiones en contra de reporteros que cubrían la manifestación por parte de la agentes de la policía municipal encabezados por el secretario de Seguridad Pública, teniente coronel, Julián Leyzaola Pérez
Hechos:
El martes 1 de noviembre aproximadamente a las 6:00 pm en la intersección de la avenida López Mateos y Paseo Triunfo de la República de ciudad Juárez, Chihuahua, más de ciento cincuenta elementos de la policía municipal portando armas largas, muchos de ellos con el rostro cubierto, de los Distritos Chihuahua, Babícora y Universidad al mando del secretario de Seguridad Pública, teniente coronel, Julián Leyzaola Pérez y la directora de Tránsito, Maris Domínguez, detuvieron arbitrariamente, con golpes y agresiones a 29 manifestantes entre ellos varias mujeres, adolescentes y adultos mayores que realizaban una marcha por la paz. En este mismo hecho también fueron golpeados y despojados de sus cámaras e instrumentos varios periodistas y reporteros gráficos.
Los policías municipales subieron a las patrullas a los manifestantes a empujones, manotazos y golpes con bastones retráctiles y, en las unidades, los golpearon para esposarlos,  Incluso arrastraron a una mujer por el pavimento, ya esposada. En tanto, policías municipales cortaron cartucho a los reporteros para evitar que siguieran fotografiando y tomando video de la golpiza.
Nombre de los detenidos:
Ana Pong Ríos, 28 años, alumna de Diseño Gráfico de IADA, Arturo Vázquez Flores, 22 años, estudiante de la UACJ, Beatriz Mercedes Sáenz García, 49 años, ingeniero agrónomo, Carlos Yaffin Pong Ronquillo, 37 años, César Antonio Ochoa Paredes, 22 años, estudiante de El Paso, Yazmín López Yáñez, 17 años, Jesús Fabio Ceballos, 24 años, estudiante de la UACJ, José Luis Rodríguez Isaí, 21 años, estudiante de la UACJ, Juan Pablo Rodríguez Isaí, 17 años, Michelle Barraza Nevares, 24 años, Naín Eastwood Romero, 22 años, estudiante de la UACJ, Sandra Isabel Frías Vela, 27 años, Pedro Mireles Contreras, 58 años, Verónica Castillo, 35 años, maestra de psicoterapia de la UACJ, Agustín Alberto Ortega Rodríguez.
Las siguientes personas fueron detenidas arbitrariamente al llegar a la estación Aldama y exigir la libertad de los anteriormente mencionados.
Los arrestados afuera de la Estación Aldama son:
Karla Luisa Corral Morales, 17 años, estudiante de la UACJ, Gabriela Ortiz Enrique, 23 años, electricista, Armando Magallanes Chavira, 24 años, Emmanuel Albarrán Quiñónez, 28 años, estudiante de la UACJ, Jesús Armando Jiménez Gutiérrez, 59 años, epidemiólogo, Irving Luévano Pereira, 20 años, Julián Álvarez, 30 años, estudiante de Literatura en la UACJ, Antonio Muñoz Quintana, 26 años, estudiante de la UACJ, Daniel Delgadillo Díaz, 50 años, ingeniero agrónomo, Daniel Luévano Pereira, 23 años, Armando González Bailón, 47 años, maestro de la Escuela Secundaria Técnica 55, Arturo Vázquez Peral, 52 años, médico del IMSS, Gerardo Solís Quejalva, 39 años, maestro de la Preparatoria Altavista, Adolfo Grijalva Vázquez, jardinero

Los detenidos fueron  trasladados por elementos de la policía municipal a la estación Aldama, los cuales se encuentran detenidos e incomunicados en dichas instalaciones.
Antecedentes:
El teniente coronel, Julián Leyzaola Pérez cuando fue funcionario del gobierno del Estado de baja California enfrentó denuncias por tortura cometidas en el año 2010. A raíz de eso la procuraduría de los derechos humanos y protección Ciudadana de Baja California emitió, el 27 de septiembre de 2010, la recomendación  6/10 por el caso de tortura contra A1 y otros, por los hechos ocurridos el 5 de agosto de 2010 en Tijuana Baja California.
Las acusaciones son de cinco hombres que fueron detenidos el 22 de agosto del 2009, a quienes trasladaron a la comandancia de la calle ocho en el centro de la ciudad donde los detuvieron ilegalmente por más de 12 horas, estuvieron incomunicados y fueron torturados, sostuvo. De acuerdo al comunicado de prensa de la PDH, "la finalidad de estas acciones violatorias a los derechos humanos era que confesaran su participación en las  agresiones con arma de fuego a elementos de la policía municipal el 21 y 22 de agosto en esta ciudad, y se declararan como mata policías".
La recomendación completa se puede consultar en el siguiente link

Por lo anterior las organizaciones firmantes solicitan al gobierno mexicano:
1.       Tomar de manera inmediata las medidas apropiadas para garantizar la seguridad e integridad física y psicológica de los detenidos arriba anunciados.
2.       Liberar inmediatamente los 29 manifestantes que fueron detenidos de manera arbitraria.
3.       Realizar una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre las detenciones arbitrarias, golpes y agresiones recibidas en contra de los 26 manifestantes; pidiendo que los resultados de esa investigación se hagan públicos y que los responsables de esos hechos comparezcan ante la justicia.
4.       Garantizar la libertad de expresión, de manifestación y de protesta, así como garantizar la integridad física y psicológica de los periodistas que están cubriendo los hechos
5.       Asegurar la aplicación de lo dispuesto por la Declaración sobre los defensores de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea general de la ONU el 9 de diciembre de 1998, en particular en lo referente a la protección del Derecho de toda persona «individual o colectivamente, a promover y procurar la protección y realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales en los planos nacional e internacional» (Art.1) y a «garantizar la protección [...] de toda persona, individual o colectivamente, frente a toda violencia, amenaza, represalia, discriminación, negativa de hecho o de derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la presente Declaración» (Art. 12.2);
6.       De manera general, conformar sus acciones a lo dispuesto por los Pactos y Convenciones Internacionales ratificados por México.
A los organismos internacionales de protección de los derechos humanos que:
Con base en el marco de sus atribuciones, expresen su preocupación ante la gravedad de los hechos e insten al gobierno mexicano a que atienda las peticiones planteadas

Por las organizaciones:
Acción Urgente para Defensores de Derechos Humanos AC
Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez
Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria OP” AC
Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos
Servicios y Asesoría para la Paz A.C. (
Francisco Cerezo Contreras
Coordinador del Comité Cerezo México



lunes, 24 de octubre de 2011

¿Reelección o rotación?





El Partido Acción Nacional (PAN) busca incluir en la reforma política del Estado la reelección  legislativa como una propuesta democrática de avanzada. La realidad de las cosas es que un régimen democrático buscaría la rotación de poder político más que la repetición en el mismo. La falsedad de la democracia mexicana implica la retención del poder en pocas manos (reelección) y no el empoderamiento de la sociedad (rotación).

Democracia a la mexicana igual a autoritarismo.

La clase política mexicana quiere perpetuarse en el poder de mil y una maneras. Bajo el engaño de que la reelección favorece la competencia política y recompensa a las y los buenos políticos, se trata más bien de mantener en el poder a un pequeño grupo, a una élite, para beneficio de las oligarquías y no tanto de la sociedad en general. Aunque la democracia en sus orígenes griegos siempre fue una actividad elitista, en la actualidad, en vez de depurarse y convertirse en un verdadero gobierno del pueblo, se mantiene la tendencia de los pocos gobernando (sometiendo) a los muchos.

Democracia electoral fascista.

La democracia electoral es tan corruptible y débil que permite la llegada al poder a grupos y personas antidemocráticas y nocivas como Felipe Calderón. Y como el poder genera vicio (adicción) aun aquellas personas bien intencionadas terminan haciendo mal ejercicio de un poder que debería ser público. Las condiciones de democracia mínima (electoral) sin contrapesos ciudadanos más allá del voto, permite una democracia a modo de quienes quieren mantener las cosas como están. Buscar reelecciones bajo estas condiciones equivale a dar pasos hacia atrás en el ejercicio democrático.

¿Qué se reelige?

En la democracia neoliberal el voto es rey. Lo es porque bajo esta acción se hace creer al ciudadano(a) común, bien intencionado y despolitizado, que elige algo. Ese poder ficticio, pasivo y engañoso, periodizado cada dos, tres años, se condimenta con la ficción de que quien es “elegido” y hace bien su trabajo, puede repetir en el puesto. La idea no puede ser buena por la escasez de controles ciudadanos para castigar a quienes representan los intereses de la sociedad manteniendo sólo las “premiaciones” para sí mismos. En la realidad, si no tenemos cómo sancionar a las y los malos políticos, resulta contradictorio, absurdo, recompensarlos todavía más: la reelección implica un beneficio más para quienes hacen de la política su forma de vida.

El método de la rotación.

La rotación de poder implica una participación mayúscula de todos las y los integrantes de una sociedad dada. Esto significa una mayor actividad política y sociológica en uno o más momentos de nuestra existencia y va en sentido contrario a la reelección: mientras en esta última se concentra el poder en unas cuantas manos, en la rotación se comprende la necesidad humana de involucrarse en la cuestión pública y el poder vertical se hace horizontal, se desparrama más homogéneamente en las personas, haciendo de la experiencia política un hábito sociológico de vida.

Miedo a la democracia participativa.

Para que la rotación de poder sea posible, es necesaria la participación social más allá del voto. La experiencia de detentar un puesto público debe acomodarse a una amplia participación ciudadana y no tanto en la “profesionalización” de carrera de unos cuantos. Esto es: a mayor concentración del poder político, menores posibilidades de democracia (involucramiento social) a mayor involucramiento de la sociedad, menores posibilidades de antidemocracia (es decir, de actos de autoritarismo y abuso del poder).

Mandar obedeciendo.

Nos han bombardeado tanto con la idea de ser gobernados, de tener “gobernantes”, que en nuestro imaginario no cabe la idea de  un individualismo consciente, de la autarquía, la anarquía o al menos, de una democracia horizontal (participativa). La dialéctica de la política democrática electoral y capitalista es totalmente contradictoria y contraria a los intereses del progreso de la humanidad; en pocas palabras, es otra forma de esclavitud (de las mentes y los cuerpos como diría Michel Foucault) pero disfrazada de libertad.

¿Reelección o rotación?

El juego de la política contemporánea implica pocos jugadores y muchos espectadores. Avanzar por el camino de la reelección, en las condiciones actuales significa mayores atribuciones y poderes a la clase gobernante con los resultados que todos y todas conocemos. Caminar por el sendero de la rotación de poder significa el fin de la clase gobernante con el surgimiento de nuevas formas de organización social y un mayor peso de decisión y responsabilidades en común. Ahora sí que tú decides: rotación o reelección.   

viernes, 14 de octubre de 2011

Los verdaderos “ninis”: Duarte y Murguía

En octubre se presentaron los “informes de gobierno” de Chihuahua y otros estados como Nuevo León (competencia directa de Chihuahua en cuanto al primer lugar en número de asesinatos) pero ¿qué tienen que informar?, ¿su mediocridad y falta de talento e imaginación para brindar seguridad a su ciudadanía? Para el caso chihuahuense es el cinismo del retrógrada priismo neoliberal.


Chihuahua: el estado de la violencia GRANDE


Decenas de chihuahuenses han muerto y siguen muriendo víctimas de la violencia incontrolable (¿o controlada?) que afecta a la entidad desde la infortunada “guerra contra el narco” calderonista de hace cinco años, más cientos de miles más que se han ido por la misma causa. Ese tal vez debió de haber sido el gran tema a tratar en el primer informe de gobierno de César Duarte, un político gris venido de menos a más, célebre por subir a la tribuna de la Cámara de diputados y decir tonterías sin saber el tema que se estaba hablando.



Pero no, el protocolo gubernamental de besamanos y trajes bien planchaditos dice de las miles de maravillas que se han hecho en el estado, de los cientos de miles de beneficiados, de los empleos generados, de la competitividad, de los millones de inversión en obras diversas “para que tú y tu familia vivan mejor”…el surrealismo total, el engaño cínico, las mentiras para satisfacer vanidades de ególatras. La realidad es otra, no la de las complacencias “para mí y mis amigos”, como suelen ser dichas plataformas de discursos dizque informáticos.



En Chihuahua se cuidan las formas, se da dinero a empresarios como Eloy Vallina, se invoca a los presidenciables y se le sonríe a los gringos; la mafia en el poder, incapaz, o mejor dicho, desinteresada en proteger a la población, se protege a sí misma mientras paga a pseudo intelectuales como Luis Ochoa Minjares para escribir delirantes columnas de amor hacia el PRI. La decadencia de la clase política chihuahuense alcanza para fotografiarse junto al pobre y necesitado, pero hasta ahí; el poder es para satisfacción del que “gobierna”, no del gobernado.



Cierto es que cuando el señor Duarte (¿es licenciado en algo? Por que no lo parece) asume el poder político en el estado, la violencia ya estaba ahí, herencia directa de su antecesor José Reyes Baeza. Pero no debe haber escusas, él sabía a lo que entraba. Es difícil para las personas conservadoras y de derecha comprender y atender la violencia por que son habilitantes de las mismas: en las sociedades de clases, ya de por sí violentas, las jerarquías se encargan de hacer más violencia, como la limpieza social en la que está sumergida la entidad gracias a su clase empresarial. No nos equivoquemos: no se puede esperar mucho de quien cuida las formas y hace más oscuro el fondo; a un año de la administración duartista (por que no se le puede nombrar gobierno) y los cinco que faltan, si es que llega, el neoliberalismo regional seguirá siendo la norma y así, no se puede esperar mucho progreso social.


Ciudad Juárez: la ciudad más violenta del mundo.


El cuarto informe de “gobierno” de Héctor “Teto” Murguía (los otros tres son de su pasada administración 2004-2007) va por el mismo rumbo neoliberal de su jefe Duarte más el ingrediente populista. Imposible, absurdo citar logros de infraestructura, vigilancia o programas “sociales” si no se puede brindar seguridad a sus habitantes.

El ingenioso Teto (mejor que decirle ingeniero, pues su escaso vocabulario hace ver mal a sus colegas) ha seguido un perfil bajo en su cuarta administración, seguramente aconsejado por su partido para que no meta la pata tan seguido y se meta en problemas con medio mundo, pero eso no lo salva de la mediocridad. La ruta del ayuntamiento de Juárez sigue un camino trazado a la medida de quienes apuestan por la depuración de la ciudad a costa de la suerte de los demás y que se hacen llamar “empresarios”.




En el informe del Teto no se habla de limpieza social, de la colombianización ni de la militarización de la ciudad; tampoco se dice del dinero destinado a Jerónimo o de los cientos de miles que hemos abandonado la ciudad: sólo cifras bonitas, vacuas, logros sin sentido y frases elaboradas para la ocasión con los programados aplausos de la élite gobernante integrada por políticos, empresarios, rectores y religiosos más cientos de acarreados en viaje redondo en camión a su colonia con su torta y refresco. Y claro, resguardados hasta el tuétano por policías y militares de todas las corporaciones, no les vaya a pasar algo a tan importantes luminarias.



Si para la sociedad en general los informes de gobierno son históricamente una ocasión de aburrimiento y pérdida de tiempo, para la clase política es una acción que les da legitimidad aun en tiempos tan lamentables como el presente. ¿De qué sirve saber que se atendieron a cientos de ancianos(as) en el programa “x” o a miles de niños(as) en el programa “y” si al salir del programa no se sabe si llegaron con vida a sus casas? Ilusiones son las hazañas de “gobierno” cuando la realidad nos somete a la mayoría a un intenso estrés mientras la clase política vive encerrada en su mundo, pensando en la sucesión presidencial, en el próximo hueso, como el caso de Murguía y su anhelada senaduría.



Duarte y Murguía ni gobiernan ni ayudan a facilitar mejores escenarios para la sociedad chihuahuense y juarense. Sus esfuerzos por cuidar la imagen del estado y la ciudad no son otra cosa que ilusiones cosméticas para satisfacción de sus amigos empresarios y su futuro personal, hasta ahí. No nos engañemos: no hay gobernantes ni hay gobierno, sólo desvergonzados intereses de quienes hacen de la política un modus vivendi en sociedades que así se los permiten.

miércoles, 12 de octubre de 2011

15/10/11 Mexican@s Indignad@s en el zócalo del DF

Consumismo y despolitización en México



Pareciera que las y los mexicanos vivimos en un estable (y falso) paraísoterrenal cuando en el mundo se vive una crisis económica que anuncia la decadencia del modelo económico actual vigente (capitalismo neoliberal) y se sienten los vientos de cambio en regiones enteras. Pero no, la realidad mexicana da cuenta de fenómenos sociológicos que mantienen a su sociedad a raya sin saberlo; estos fenómenos tienen nombre: consumismo y despolitización.

Contexto mundial y nacional.

La economía se colapsa en Estados Unidos y Europa mientras sus sociedades salen a las calles a manifestarse; en Medio Oriente movimientos ciudadanos exigen libertad y cambios a sus corruptos gobernantes; Sudamérica voltea hacia la izquierda después de décadas de militarismo y mediocres gobiernos neoliberales…¿y México?  No es que el país no conozca los excesos del modelo (no olvidar el Fobaproa o la privatización de PEMEX, por ejemplo) o la ya crónica corrupción de su clase política (PRI, PAN, PRD…) más bien se trata de una situación, una trampa en la que hemos estado por bastante tiempo y nos mantiene paralizados, alienados, pese a los graves problemas que vivimos como la violencia  de Estado, de la política del miedo mejor conocida como “guerra contra el narco”. El miedo paraliza, sí, pero antes existe un antecedente previo que explica la falta de reacción de las y los mexicanos.  

Enajenación.

La enajenación ha sido estudiada como aportación teórica a partir de la obra de Karl Marx en el siglo XIX. Desde entonces sabemos cómo es que las creencias religiosas y la explotación laboral forman parte de la estructura y superestructura socioeconómica impuesta por la clase dirigente para su beneficio. Es decir, en cómo las sociedades se van conformando en base a engaños impuestos sobre ellas para mantenerlas de una u otra forma esclavizadas, mientras un pequeño grupo de truhanes (élites) igualmente enajenados, principalmente hacia el poder político y económico, se benefician de la vida de los demás. Estamos ante una práctica común, milenaria, que consiste en la explotación de un grupo social sobre otro más extenso.

Conformismo popular.

En el México profundo bonfilesco, donde el proceso de mestizaje y occidentalización indígena es lamentable e inevitable mientras las condiciones del capitalismo rapaz se multiplican, adquieren para el/la mexicano común una verdadera proeza, un conflicto mayúsculo precisamente por su incorporación a una “modernidad” que le exige más de lo que da para merecer ser aceptado. De este conflicto, las pocas oportunidades económicas, el alcohol,  la violencia doméstica, la creencia fanática y la pobre educación (cualitativa y cuantitativa) son el caldo de cultivo para una ciudadanía ficticia y una sociedad que desconoce sus derechos y se conforma con sobrevivir al día. Esta realidad es y sigue siendo la perspectiva para el grueso de la sociedad mexicana.

Ciudadanía dócil consumista.

Para el caso de México la enajenación consumista actual se construyó en base a un largo periodo de “paz” de la segunda mitad del siglo XX a la fecha (claro, sin olvidar movimientos tan importantes como el estudiantil del 68 o el zapatismo de finales de siglo, entre otros) coincidiendo con la industrialización, la modernización, el crecimiento de las ciudades y la inevitable aparición una clase media gastalona, admiradora de la cultura estadounidense y por lo tanto asimilable a todo lo gringo.  “Vales lo que tienes y si no tienes no existes”, podría ser el lema clasemediero mexicano. La realidad es, de inicio, un México desunido, clasista y racista que se niega a sí mismo imitando malamente el modelo individualista y consumidor gringo.

Neoliberalismo: enajenación disfrazada de felicidad.

El neoliberalismo engaña a las personas al inducirlas a sentirse realizadas  y felices cuando pueden comprar lo que quieren y así sentirse únicas. La libertad neoliberal está enfocada a necesidades creadas, al miedo a no tener, al temor al rechazo y la exclusión social. Estamos ante la economía del deseo, del placer y el reconocimiento social clasista. La idea del selfmademan invade las mentes y enajena los cuerpos para mejor control político al individualizar los gustos y necesidades banalizando la realización social en el imaginario colectivo, creando con ello sociedades egoístas y poco solidarias o enfermedades sociales como la obesidad y el alcoholismo. La persona no importa como tal sino como consumidora. 

Democracia electoral: esclavitud disfrazada de libertad.

El sustento político del capitalismo es la democracia electoral. Con ella la persona cree entrar al mercado de lo político y cuando vota en verdad piensa que elige algo. La realidad en cambio indica un proceso constante de despolitización social donde la participación cívica y política es mínima e intrascendental para la ciudadanía, la sociedad. La democracia neoliberal concibe sociedades pasivas, dóciles e ignorantes para seguir funcionando y mantenerse en el poder, que consiste precisamente en hacer creer a la ciudadanía en un futuro mejor; en que las personas no se mortifiquen por hacer lo que le corresponde hacer a las y los políticos; y en hacer además poco atractiva la actividad política, creando así una distancia entre político y ciudadano, entre el homo politicus que todo ser humano es y su relación con el mundo, enajenándolo de sí mismo.

La revolución por venir.

No es que las y los mexicanos seamos todos dejados o que el resto del mundo sea totalmente solidario y políticamente activo. Más bien no ha llegado nuestro momento, pero falta poco considerando la decrepitud del sistema político y la crisis del capitalismo actual. Las revoluciones las crean pocos, las continúan muchos y México ha aportado e inspirado en su momento con sus movimientos sociales a la humanidad. La paciencia se agota, el miedo transforma y el valiente vive hasta que el cobarde quiere.