miércoles, 13 de enero de 2016

El abstencionismo lanza a su candidato

 
El Abstencionismo lanza a su candidato

Hola, soy Carlos Murillo González “Carmugo” candidato por el Partido del Abstencionismo, surgido de la sociedad anónima y seguro ganador de las próximas elecciones de Ciudad Juárez, Chihuahua, 2016.

Como ustedes bien saben, las elecciones son una burla, una estafa; un simulacro de democracia para mantener a una clase parásita en el poder sin cambios positivos para la gente. Por esa razón, opto por hacer frente al sistema de partidos viciado que tenemos desde la perspectiva de la mayoría, que somos todos y todas, por eso soy invencible y no debe caber duda sobre nuestra holgada victoria.

Al igual que tú y tod@s, soy parte de la sociedad silenciosa, de la sociedad anónima; la que no vota, la que no se ve; la que el poder político desprecia e ignora y con la que cuentan partidos mafiosos como el PRI para ganar elecciones, pues sólo uno de cada cuatro posibles electores(as) vota y de ese 25%, menos de la mitad hace al “ganador”; es decir, una de cada diez personas “elige” al tirano en turno.

Mi campaña será la más austera y económica de todas, por que no es necesario hacer gastos superfluos para convencer a quienes ya están convencidos. Cuento con su apoyo por que sé que no saldrán a respaldar al Estado corrupto, gastalón y violento que tenemos; que no saldrán a votar. Al abstencionista no se le puede sobornar ni engañar; no somos parte del sistema aunque el sistema se mantenga a base de nosotros, por eso tenemos la razón de nuestro lado, el sistema actual sobra.

No se confundan: el abstencionismo también es una forma de lucha política y tú formas parte de ella. Somos invencibles. Demuestra tu inconformidad absteniéndote, anulando o depositando tu voto en blanco. Yo no defraudo, el gobierno defrauda, el político defrauda, el mafioso defrauda y yo no soy eso. 

Si te interesa conocerme, cómo pienso y qué hago, búscame en internet.

Estas son 20 propuestas que hago, espero incluir las tuyas:

1 Desconocimiento de la deuda pública municipal

2 Prohibición de los retenes de tránsito y policiacos

3 Castigo a empresas que exijan la carta de no antecedente penales

4 Castigo a políticos y funcionarios corruptos que hayan ocasionado daños a la ciudad y a terceros. Se abrirán juicios a compañías que hayan defraudado al gobierno y juicios populares contra políticos defraudadores.

5 Apertura de guarderías y comedores infantiles.

6 Preferencia a mujeres en secretarías y direcciones de gobierno.

7 Más impuestos para quienes más tienen.

8 Desmilitarización de los cuerpos policiacos.

9 Eliminación de las regidurías.

10 Presupuesto participativo y representación ciudadanizada.

11 Recreación del IMIP, autónomo, independiente y ciudadanizado.

12 Aumento de multas y castigos severos a ecocidas y feminicidas.

13 Programas para la equidad de género.

14 Transporte digno, barato y profesionalizado.

15 Iniciativa de ley para acceder a internet gratuito como derecho constitucional.

16 Creación de la universidad de la gente.

17 Reducción y/o eliminación de gastos de publicidad en medios.

18 Distanciamiento con organizaciones religiosas.

19 Detener la industria minera en Samalayuca.

20 Creación de programa extraordinario para la recuperación del estrés postraumático de la población juarense ocasionado por la “guerra” contra el narco del Estado mexicano.








viernes, 1 de enero de 2016

Ruteros, ¿servidores o enemigos públicos?

(Foto cortesía de Saxon García)

Ruteros
¿servidores o enemigos públicos?
Carlos Murillo González

Los camiones sin asientos y pasamanos….Los ebrios que pistean arriba como si fuera cantina, hablando puras tonterias…A veces (los ruteros) sobrecargan el camión y se esperan hasta 15 minutos a que se llene…El aumento es una mentada de madre porque sacan hasta más de mil pesos por día sólo para el chofer, con eso fácilmente pueden invertir en mantnimiento para los camiones…Deberia estar prohibido poner música en los camiones y con más razón narcocorridos y el Komander, que todos esos pendejos sólo enferman más a la gente…Habia una línea, la “Tierra Nueva”, que traian una calcamonia que decia: “Súbase, agárrese y cállese”…Hay camiones con hoyos en el piso.
Expresiones de un usuario inconforme con el aumento al transporte público.

Desde hace meses  los ruteros de Juárez buscaban incrementar las tarifas del transporte público con nulos resultados, pues no gozan de la simpatía ni de sus usuarios y mucho menos de quienes compartimos las vías con ellos (peatones, automovilistas, ciclistas) por que actúan como una verdadera mafia: con total impunidad y sin respeto al derecho del uso de las calles y con esa misma filosofía tratan a sus pasajeros(as). Este primero de enero del 2016, las y los juarenses nos despertamos con la ingrata noticia de que estos mafiosos lograron su cometido sin ofrecer nada a cambio, gracias al Partido Revolucionario Institucional (PRI). 

De todos y tantos problemas sociológicos que puedan aquejar a quienes viven en grandes ciudades, uno es la cuestión del transporte público. ¿Cómo hacerlo efectivo, útil, amigable, económico, ecológico, o incluso, prescindible? Si de por sí la tarea es enorme dada la tendencia al gigantismo poblacional-urbano en las ciudades, agréguesele conflictos de interés, corrupción, poder político y resistencia al cambio, en aquellos lugares como Ciudad Juárez, de quienes controlan el sistema de transporte público.

No es un problema menor. La dispersión poblacional, los bajos salarios y el desarrollo anómico de la ciudad (es decir, su falta o violación a la planeación urbana) obedece a intereses económicos con visión a mediano o largo plazo que a la vez no tiene interés por resolver las necesidades reales presentes de la gente. Aberraciones como la Ciudad Universitaria de la UACJ; violaciones criminales como la expropiación de tierras en Lomas de Poleo; la construcción de casas cada vez más alejadas de los centros económicos, políticos y culturales de la ciudad.

Lo anterior debe dar al lector(a) una imagen de una ciudad de 1.3 millones de personas dispersada en una extensión de una ciudad de tres millones. Sin metro, con un gran número de calles sin pavimentar y con una enorme clase parásita que controla servicios claves como es el transporte público afiliados al (PRI).

El chofer de ruta o “rutero” es una profesión con cerca de 50 años de existir en Ciudad Juárez. Es un gremio polémico, protagonista de la nota roja (hay matones y violadores entre sus filas) y con mucho poder político. Casi casi, un mal necesario. Viajar en “rutera” no siempre es la aventura romántica o cultural de artistas o sociólogos, divertida y desconectada de su propia realidad; también es el reflejo de la sociedad de la que forma parte. Para muchas personas además es su realidad cotidiana, su única forma de transporte, les guste o no.    

El rutero entonces no es precisamente un personaje común ni rebuscado en la vida cotidiana de la sociedad juarense, es un actor político discreto la mayor parte del tiempo, pero puede ser violenta su forma de conducir, casi como norma de su oficio. Los ruteros (aunque de repente se ven también “ruteras”) forman parte de un estrato social marginado, pero a la vez privilegiado: no es necesario ir a la escuela de choferes para obtener la licencia; es una profesión  poco profesionalizada y al servicio de los intereses del PRI. 

El gremio de los ruteros es uno de los más fuertes y amafiados. Ligados al PRI, la historia del transporte público está directamente relacionada a los sindicatos afiliados a este partido (CTM; CROC, FUTV…) por lo tanto, es un servicio que nació viciado. Desde su origen, es identificable a la fecha, su falta de profesionalidad e irresponsabilidad al volante, uso de unidades bastante viejas y sobre todo, una fuerza intacta a los cambios de la alternancia partidista e impermeable a la justicia; a veces ni el propio PRI los puede meter en cintura.

El sistema de transporte es un monstruo fortalecido por décadas de abandono de los servicios básicos por parte de  gobiernos tanto pre y post neoliberales. En otras palabras, es el “talón de Aquiles” de Juárez, una ciudad que (espero) lentamente está recuperando su dignidad y no considera justo, por que no lo es, el aumento a las tarifas de un servicio menos que mediocre, viciado y tolerado en complicidad por el Estado.

A mis paisanos juarenses les deseo un 2016 combativo, que ya no tengan miedo ni asco al PRI y a los ruteros y que sepan defender sus intereses y solucionar sus necesidades. Su dignidad vale más que los intereses mezquinos de un partido corrupto y sus vasallos ruteros. Ellos no son dignos de otra cosa sino de lástima, no los apoyemos.

Ánimo, prosperidad y justicia para Ciudad Juárez





lunes, 21 de diciembre de 2015

La Navidad no es un cuento


Salvador Dalí, Niño geopolítico observando el nacimiento del hombre nuevo


La Navidad no es un cuento
Carlos Murillo González

Ciudad Cárcel, Chihuahua, diciembre del 2015

Vivo en una sociedad enferma y sufro de maldad. La enfermedad se llama enajenación, pero también se le conoce como ansiedad, miedo, estrés, ira, depresión, neurosis, egoísmo, adicción, competencia, y en conjunto, se compacta como maldad. La sociedad no es mala, está mala, enferma.

Esta sociedad vive de cuentos, de ensueños y fantasías; vive dormida; piensa que piensa y hasta se siente perfecta, superior a todos los seres vivos. Se engaña a sí misma para vivir “bien”. Se inventa historias, gobiernos y religiones; unos le sirven para castigarse, otros, para sentirse mejor. No sabe o no quiere salir de ese carácter infantil donde no se asumen responsabilidades y todo se lo deja a dios, a un héroe o a un tirano; a seres imaginarios o sanguinarios líderes; también a acciones y sustancias para sustraerse de la llamada “realidad”. 

Sufrimiento y dolor no son lo mismo

La paradoja de la sociedad moderna es su materialismo banal. Entre más se tiene, más aislamiento y soledad; entre menos se comparte, más desconfianza y menos empatía por los demás; cuanto más se sabe, mucha confusión y poca sabiduría. El embrión de la autodestrucción encuentra tierra fértil en la actitud hostil egocéntrica de un humano olvidado de sí mismo, sumido en el cuento del poder, la fuerza y la violencia. No sólo se causa daño a su existencia, también al planeta, a sus ancestros y a quienes todavía no nacen.

Sufrir está en la mente, el dolor, en el cuerpo. La cultura patriarcal, guerrera y capitalista, es generadora de ambos. En las calles se ve más gente sufriendo que gente feliz, pero muchos de los “felices” disfrutan de una alegría cimentada en el abuso a los demás y muchos de quienes sufren, anhelan esa felicidad contaminada. El dolor puede ser erradicado con medicina; mejor aún, con la energía de la mente. El sufrir es más complicado, pues surge de las creencias, de la cultura (superestructura) se manifiesta en la sociedad y en las personas (estructura) reforzándose en una dialéctica alienada, reproduciendo un ambiente enfermo, tóxico.

La Navidad como cuento

¿Qué es la Navidad?, ¿un  invento cristiano? Todos los cuentos, las leyendas y relatos, contienen enseñanza según la intención del autor(a) y el natalicio de un dios, por lo tanto, implica un anecdotario que ejemplifique y justifique la tradición que intenta crear o mantener. El nacimiento de Jesús, llamado El Cristo, cabe definitivamente en esta lógica.

Si de por sí, el mito de la Navidad expone un relato ficticio, pero universal (repetido en otras religiones) su impacto e influencia escasamente sirve para mantener la sumisa identidad cristiana y el consumismo mercantilista con el cual hace sinergia.  La época navideña es contradictoriamente, el tiempo donde sale lo peor del cristianismo: el egoísmo se acentúa y, si acaso, se muestra alguna amabilidad hipócrita disfrazada de caridad. Para el/la verdadero cristiano Navidad es todos los días; para el resto, vacaciones, excesos y algo de bondad.
  
La religión no tiene templo ni líderes

La religión la hacen las gentes y no los papas ni sus jerarcas. Religión viene del latín religare y significa estar conectado con la vida y el universo. En verdad muchos que presumen religiosidad es de lo que más carecen. Ni por error imitan al Cristo, prefiriendo con creces, adorar al rico y al poderoso. En su enfermedad, en su maldad, hacen sufrir al débil y matan al niño-dios dañándose a ellos mismos; no se realizan como personas, pero impiden a la sociedad su armonía y paz.

El fracaso de religiones como el cristianismo, el Islam o el judaísmo, se explica muy bien en la era de la posmodernidad, pues son meros metarrelatos; nada más que ofertas en el mercado de las creencias para un consumidor cada día más inconsciente y enajenado; un disfraz para la supervivencia en la jungla de la rivalidad. Da igual pertenecer o no a cualquier rito o sólo usarlos/practicarlos eventualmente. Desde hace siglos los dogmas son parte del sistema político-económico de las sociedades humanas para mantener a raya (hasta donde sea posible) a la mayoría de la gente en beneficio de una élite.
       
Navidad igual a renacer

Lo que no pueden matar las religiones institucionalizadas es el deseo de realización de las personas.  El cristianismo capitalista no ha podido pese a sus esfuerzos, dominar la voluntad de libertad y el deseo de emancipación humana. La Navidad aplicada a esta sociedad hedonista y enferma significa renacer, hacerse de nuevo eliminando lo que no sirve. Ser para el mundo y no servirse del mundo está en la base de todas las religiones, filosofías y creencias.

Con esta idea de religiosidad como sinónimo de conexión con la gente, quiero desearnos personal y socialmente, que nos aliviemos de tanta maldad para ya no vernos como enemigos ni competidores; para recordarnos con simpatía por las azarosas vidas de nuestra generación; y para olvidarnos de nuestros descalabros y celos con que nos hemos hecho daño mutuamente. Todos tenemos derecho a realizarnos y perdonarnos en lo individual y en lo colectivo. 

Que la Navidad sea pues, el momento de renovarnos para bien.

  




lunes, 26 de octubre de 2015

La toma del Puente Libre



La toma del Puente Libre
Carlos Murillo González


Una vez más cientos de campesinos de todos los rincones de Chihuahua, en esta ocasión en coordinación con la juarense Asamblea Regional Popular Paso del Norte, decidieron tomar en conjunto parte del Puente Internacional Córdova-Américas, mejor conocido como “puente libre” el lunes 26 de octubre del 2015.

¿Por qué tomar el puente?

Muchas personas de Juárez, las que se quejan por la toma política de los puentes o ante cualquier manifestación pública por que ven afectados sus intereses particulares, son incapaces de ir más allá y comprender por qué tantos campesinos viajarían con sus tractores cientos de kilómetros para obligar al Estado a resolver problemas inherentes al campo cuando han agotado casi todas las instancias (excepto las violentas, por supuesto).

Es de saber que la despolitización social, la apatía y el analfabetismo políticos, tienen una fuerte influencia en la sociedad a través de los medios de comunicación, los noticieros y periódicos o por deficiencias de formación escolares, pues el “ciudadano” mexicano, chihuahuense y juarense, carece de empatía con sus conciudadanos (salvo en casos de catástrofes naturales) desconoces sus derechos elementales y peor aún, cree que manifestarse es de nacos, tal vez influidos por la televisión o por su posición de clase, que los hace ser despectivos.

Varias manifestaciones en una

Además de la presencia campesina, menonita y rarámuri exigiendo atención al campo, que por décadas (todos los del neoliberalismo mexicano) se ha estado desmantelando y desatendiendo a favor de los grandes capitales y empresas transnacionales. Coincide la fecha con una conmemoración más, un año, un mes, de los 43 estudiantes desaparecidos en Guerrero, lo cual se mencionó por micrófono; también se menciona el asesinato impune de los ecologistas del agua, Ismael y Manuelita Solís, a tres años de su crimen; están presentes papás y mamás de algunas de las muchachas desaparecidas de Juárez; activistas de la ciudad de Chihuahua en contra del fracking; activistas en contra de la apertura  minera en Samalayuca y, en general, presencia de las distintas facciones de la izquierda juarense (socialistas, ambientalistas, derecho humanistas, anarquistas…).

La situación sociológica en Chihuahua no soportaría un análisis de riesgos por inútil y fuera de tiempo. Estamos ya viviendo situaciones muy serias de ingobernabilidad, impunidad y decadencia de las instituciones. Sin ello, no sería posible la corrupción descarada en que incurren gobernantes como César Duarte en contubernio con sus aliados sin escrúpulos, dueños de periódicos y televisoras, a quienes no les importa mentir o desacreditar movimientos sociales genuinos, con tal de proteger sus intereses y los del  gobernante en turno. No en balde reciben millonarias aportaciones desde el gobierno del estado de Chihuahua, por ejemplo.

También hicieron acto de presencia obreros de maquila, un importantísimo actor que por fin está despertando y exigiendo sus derechos. Las y los profes del Resissste, como siempre solidarios y presentes, codo a codo con la gente de Le Barón y la de Jiménez y la de Cuauhtémoc. Nos avisan que los compas de Coahuila y Durango, quienes también tomaron casetas en la entrada a Torreón, ya lograron agendar una mesa de trabajo con el gobierno federal. Ante la proeza, en asamblea se decide acampar en el puente libre para forzar al gobierno del estado de Chihuahua a dialogar.

El malestar en la frontera

Sin duda es temerario y molesto llevar la protesta social a la radicalización para lograr cambios y objetivos legítimos. Es comprensible la molestia de quienes creen, por su enajenación, que se les está afectando caprichosamente, por que precisamente están tan ensimismados en sus vidas cotidianas, que se les olvida que viven en sociedad y sólo ven aquello que les molesta. Incapaces de entender la política, de identificar cómo les afectaría lo que comen en sus mesas si los  campesinos se quedaran con los brazos cruzados, encuentran en las manifestaciones sociales un blanco sustituto de sus limitadas frustraciones egoístas.

Indudablemente se afecta la vida transfronteriza de Juárez y El Paso con la toma de cualquiera de los puentes.  Sin duda también, existen otros mecanismos para lograr justicia o equidad menos “dañinos” para la vida cotidiana, pero también menos efectivos; si aun así haciendo públicas las injusticias y al mal gobierno la sociedad dormida no quiere enterarse ni solidarizarse, menos aún si no pasara nada, si no hubieran grupos que ejercen sus derechos mientras la sociedad insiste en no ser molestada cuando debería estar defendiendo los pocos derechos y libertades que le quedan con las reformas peñanietistas.

Como sociólogo, nunca deja de sorprenderme el grado de enajenación a la que puede llegar una sociedad. En el México de hoy están conformándose varias fuerzas populares a lo largo y ancho del territorio; la situación así lo amerita, por que se trata del futuro del país. Me sorprende que se esté desmantelando el campo y haya molestia por que los campesinos(as) se manifiestan. Se está desmantelando el IMSS, pero no están manifestándose los derechohabientes (¿?) la escuela pública está por los suelos y ha dejado de ser gratuita, pero los padres y madres de familia no le exigen nada al gobierno(¿?) el gobernador César Duarte nos roba frente a nuestras narices y pocos hacen algo, a la mayoría parece no importarle a dónde van a parar sus impuestos (¿?).

Así pues, cuando el reportero(a) conductor(a) o locutor(a) de noticias le salga con la queja del “ya volvieron a tomar el puente”, “ya volvieron a manifestarse”, acuérdese que lo están manipulando para ponerlo en contra de su propia gente. Investigue si la manifestación es justa o no; si se está ejerciendo un derecho o no, y piense y actúe en consecuencia. Muchas veces la exigencia de justicia no sólo beneficia a quien la exige, sino también a la sociedad y a usted.